SPIRO AGNEW

Estos días nos sorprendemos con la dimisión de un diputado como vocal de la comisión de Seguridad Vial en el  Congreso, por haber soplado más de la cuenta y ponerse al volante. Las opiniones que se han oído al respecto son de todo tipo: desde aquellos que ponen el grito en el cielo al saber que duplicaba  la tasa de alcohol en sangre permitido, hasta aquellos otros que lo que les indigna es que volviese de copas a las siete de la mañana de un día de trabajo, independientemente de que lo hiciese al volante, en taxi o a gatas. ¿Que hace un diputado a esas horas de copas en pleno periodo de sesiones?

 

Pues ya lo ha explicado él mismo; estaba de despedida de soltero. Yo creo que no hay que dar mas vueltas al asunto y la única moraleja que tenemos que sacar es  que  debemos tener más  respeto al volante. Siempre nos tomamos muy a la ligera ese asunto y por desgracia puede tener consecuencias fatales, mucho peores que el perder un escaño. Pero no olvidemos una cosa, la diligencia que hay que tener para ser diputado es la misma que para ser un profesor, ser  padre de familia o ser juez, por ejemplo. Y ningún profesor, ni padre, ni juez, se le hace dimitir de profesor, ni de padre, ni de juez, por superar el límite permitido al volante. Por lo tanto el rasero aplicado con este diputado, debe ser el mismo.

 

No obstante, esta situación que ha hecho poner en peligro una carrera política, me trae a la cabeza deslices que han truncado recorridos más ambiciosos.

 

A cualquier persona a la que le pidas nombres de políticos de Estados Unidos te recitará sin duda una serie de ex-Presidentes: Washington, Adams, Lincoln, y todos los recientes;  Kennedy, Johnson, Nixon, Ford, Carter, Reagan, Bush etc.

 

Pero  difícilmente alguien incluirá en esta lista de políticos norteamericanos el nombre de Spiro Agnew.

 

Pues aunque este nombre nos resulte tan raro, Spiro Agnew pudo haber sido el trigésimo octavo  Presidente de los Estados Unidos de América en 1974.

 

Un desliz, complicado con otros asuntos más turbios, provocó que este nombre ya no se encuentre entre los protagonistas de la historia contemporánea.

 

 

Spiro Agnew, en la portada de la revista "Life".
 

Sepamos algo más de él. Spiro Agnew (1918-1996) era hijo de un inmigrante griego llamado originariamente Theodore Anagnostopoulos, pero que cambió su  apellido al llegar a América, como otros muchos extranjeros. Inició  la carrera de química, pero pronto  se enroló en el ejército y fue movilizado con motivo de la 2ª Guerra Mundial, combatiendo en el frente de Francia, siendo condecorado por ello.

 

A su vuelta tras  la guerra, comenzó a trabajar como agente de seguros y empleado de una tienda de alimentación, mientras estudiaba  derecho en el turno de tarde de la Facultad de Leyes de la Universidad de Baltimore.

 

A partir de ahí su ascenso político fue meteórico. Comenzó a trabajar como voluntario en las campañas electorales del Partido Republicano. Debido a su formación jurídica le propusieron para diversos cargos judiciales electivos. Posteriormente en 1962 ganó las elecciones en el Condado de Baltimore.

 

A pesar de que Maryland no era una plaza fácil para los republicanos, Spiro Agnew accedió a presentarse como candidato a Gobernador de dicho Estado en 1966. La ocasión no pudo ser mas propicia, puesto que el Partido Demócrata presentó a un candidato que apoyaba políticas segregacionistas, mientras que Agnew era un hijo de inmigrantes. Ganó de calle.

 

Pero en  su meteórica carrera,  el salto mas espectacular lo dió cuando Richard Nixon le propuso para acompañarle como candidato a Vicepresidente, en la Campaña Presidencial de 1968. Nixon no tenía especial relación con el Gobernador de Maryland. Además, éste había mostrado públicamente su preferencia por Nelson Rockefeller como candidato republicano en lugar de Nixon. El tercer “pre-candidato” republicano a la Presidencia era el Gobernador de California, Ronald Reagan.

 

Pero precisamente Agnew encarnaba la integración de los inmigrantes en el Partido Republicano, y tenía estrecha relación con los Gobernadores de los Estados de la Costa Este, con los que Nixon estaba enfrentado. Durante la Convención Republicana, un grupo de delegados intentó deslegitimarle llamándole “Spiro Quién?” ironizando sobre su escasa trayectoria política y el desconocimiento de su figura por el electorado en general.

 

La campaña fue dura y Spiro Agnew fue muy criticado. El Partido Demócrata difundió un spot publicitario en el que se oía una carcajada mientras aparecía un cartel que decía “¿Spiro Agnew Vicepresidente?”. A pesar de ello, el resultado no pudo ser mejor, pues ganaron en la mayoría de los Estados, y con ello la Presidencia.

 

Su rol en la Casa Blanca fue el de azote de la oposición, lo que en el argot político americano se designa con el prometedor nombre de “el hombre del hacha”. Se consideró a sí mismo, como “la voz de la mayoría silenciosa”, en referencia a la inmensa mayoría de los americanos que no participaban en las multitudinarias manifestaciones anti-guerra de Viet-Nam.

 

No obstante, este matrimonio de conveniencia dentro de la familia republicana, pronto empezó a hacer aguas. Agnew apenas despachaba con Nixon. El castillo de naipes comenzó a desmoronarse. Por un lado, el escandalo Watergate; por otro los cadáveres en el armario que guardaba Spiro Agnew de su breve etapa como Gobernador.

 

En 1973,  Agnew fue acusado de haber aceptado sobornos por valor de 29.000 dólares durante su mandato como Gobernador de Maryland.  Lo que detonó esta acusación, fue una inverstigación de Hacienda por no haber declarado esos ingresos; un desliz parecido al de ser juez y cobrar dos sueldos mientras se está por el mundo; ¿conocen a alguno? Agnew utilizó un recurso legal existente en derecho procesal penal estadounidense, conocida por la expresión latina “nolo contendere”. Literalmente significa “no entro a discutirlo”. No es exactamente un allanamiento. El propio Agnew definió la figura de manera muy gráfica: “no  he hecho nada de lo que se me acusa, pero juro que no lo volveré a hacer”. Mas claro, agua.

  

Como consecuencia de su descrédito, Spiro Agnew dimitió. Por primera vez se utilizó la Vigésimo Quinta Enmienda de la Constitución americana, que permite al Presidente designar al Vicepresidente ante la dimisión, destitución o muerte del predecesor. Cuando Lindon B. Jonhson fue designado Presidente tras el asesinato de Kennedy, no nombró Vicepresidente, y agotó el mandato en solitario. Paradójicamente, la segunda vez que se utilizo la Vigésimo Quinta Enmienda fué para que Ford nombrase a su Vicepresidente tras la dimisión de Nixon.

 

El favorito de Nixon era John Connally, quien fuera Gobernador de Texas cuando fue asesinado Kennedy. El propio Connally viajaba en el Lincoln descubierto  del Presidente y fue gravemente herido por las balas que previamente habían impactado en Kennedy.

 

Finalmente fue designado Vicepresidente el jefe de la minoría republicana en la Cámara de Diputados, Gerald Ford. Al ser elegido el Jefe del Estado directamente por los ciudadanos, se puede dar la paradoja de que el partido del Presidente no sea el mayoritario en las Cámaras, como ocurría en este caso.

 

Pero ahí no terminaron los problemas de Nixon, puesto que ya se había destapado el escándalo Watergate.

 

Por todos es sabido lo que fue el Watergate. Richard Nixon tenía organizado un sistema de espionaje sistemático al Partido Demócrata, además de otros medios de “guerra sucia” contra sus adversarios políticos. El pastel se descubrió cuando cinco personas vinculadas a su comité electoral de reelección fueron detenidas en la sede principal del Partido Demócrata, tras haber tratado de intervenir los teléfonos y sustraer información. Dicha sede estaba en el Complejo de Oficinas Watergate, en la ribera del Potomac, en Washington. Fueron juzgados y condenados por estos hechos, pero muchos creyeron con razón, que desenrollando la  madeja se llegaría hasta el propio despacho oval. Dos periodistas del Washington Post, Bernstein y Woodward con la ayuda del Director Adjunto del FBI, llamado en el caso “Garganta Profunda”, fueron publicando artículos sobre sus investigaciones que acabaron por forzar a las cámaras a comenzar el proceso de destitución del Presidente, conocido en el derecho anglosajón como “impeachment”. Para evitar esta deshonra, Nixon dimitió.

 

De este modo su Vicepresidente Gerald Ford, sustituto del dimitido Agnew, fue nombrado Presidente de los Estados Unidos de América.

 

Spiro Theodore Agnew, el hombre que pudo reinar, tocó con los dedos la corona republicana, pero no se la pudo ceñir por 29.000 dólares. Nunca sabremos si su negativa a dilucidar en juicio su inocencia fue para esconder su vergüenza, o para evitar destapar males mayores. En cualquier caso, los tropiezos políticos y la falta de de dignidad a la hora de desempeñar responsabilidades públicas pueden destrozar fulgurantes carreras como la de Agnew.

 

Su retrato oficial fue descolgado y retirado de la galería de gobernadores de Maryland, de la sede de la Cámara Estatal de Representantes. Se procedió por tanto a ejecutar la temida “damnatio memoriae” aplicada por los romanos; aquellos consules y altos magistrados que habían caído en desgracia se les condenaba al olvido, se borraba su nombre de las inscripciones, se hacía desaparecer cualquier vestigio de su existencia. Agnew pagó la misma pena; a pesar de haber podido llegar a ser  Presidente de los Estados Unidos, nadie le recuerda.

 

Tras su retirada de la política se dedicó a varios negocios privados, falleciendo  de leucemia  en 1996. Sus cenizas reposan en  Baltimore, su ciudad natal. 

 

CATHERINE ASHTON

Siguiendo el hilo de la actualidad, abordamos hoy la biografía de una de las personas que va a dar mucho que hablar en los próximos años, por la alta responsabilidad que ocupará a partir de febrero de 2010. Y es tan “alta” esa responsabilidad que es precisamente la de Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. Su nombre es Catherine Margaret Ashton.

Espero que la política de igualdad no nos obligue a referirnos a ella como “Alta” Representante, pues no hay que confundir el sexo de las personas con el género de las palabras, aunque he visto que en varias noticias de agencias aparece su cargo con el género femenino. Cuando en un futuro la Infanta Leonor reine en España, y ostente la máxima jefatura de los Ejércitos, no será referida como “Capitana” General, sino como Capitán General. Que yo sepa la única capitana que hay es la Virgen del Pilar, según la copla cantada durante la Guerra de la Independencia: “la Virgen del Pilar dice/ que no quiere ser francesa/ que quiere ser capitana/ de la tropa aragonesa”.

Pero bromas aparte, supongo que el nombre del cargo traerá cola. Cierto es que en el Tratado de Niza, tan querido por la España de ZP, y repudiado por los que pudieron hacerlo, se preveía que este cargo se titulase “Ministro de Exteriores de la Unión Europea”. Pero finalmente, esto ha sido una de las cosas que han cambiado en el Tratado de Lisboa, y continúa la designación como Alto Representante.

No obstante, este es uno de esos cargos en el que el nombre periodístico ha superado con creces al cargo, ya que todo el mundo lo conoce por “Mister PESC”, ya que “PESC” es el acrónimo de la “Política Europea de Seguridad Común”, antigua designación de la responsabilidad del Alto Representante.

El Tratado de Lisboa entró en vigor ayer, 1 de diciembre, y será a partir de esa fecha cuando la Sra. Ashton reciba el visto bueno del Parlamento Europeo y tome posesión de su cargo.

Formación y actividad profesional

Catherine Ashton, tiene en la actualidad 53 años, y cuando nació en 1956 no pertenecía a la nobleza. Como explicaré mas tarde, el título de baronesa se lo concedieron en 1999 para que pudiese ocupar un escaño en la Cámara de los Lores. Se casó con Peter Kellner un conocido periodista que dirige una importante empresa de Sondeos, YouGov, pero no adoptó el apellido de su marido, sino que mantuvo el suyo propio. Hay que recordar que, por ejemplo, Margaret Thatcher se apellidaba así debido a su matrimonio con Denis Thatcher, siendo su apellido de soltera Roberts. Siempre que se celebraba una Cumbre internacional, era noticia de todos los telediarios las visitas culturales que hacían las esposas de los mandatarios mientras sus maridos se reunían: solo un hombre entre tanta mujer, el señor Thatcher. Afortunadamente las cosas van cambiando.

Tras su etapa escolar, se matriculó en la Universidad de Londres donde alcanzó el Grado en Economía. Estudió en uno de los “college” de esta universidad londinense, que posteriormente se integró en el Royal Holloway, que hasta hace poco era una institución académica solo para mujeres. Durante los años en la universidad, parece ser que fue una activa antimilitarista. Veremos lo que tarda en mandar a la Eurofor a bombardear sabe Dios el qué.

Aunque se dedica desde hace casi treinta años a la política, nunca ha sido elegida directamente por los ciudadanos para ocupar un cargo público; siempre ha sido designada por otros. No obstante, y como ella misma dice, lleva 28 años “haciendo negociaciones” políticas en distintos ámbitos, lo que avala su trayectoria.

Pero, ¿cual ha sido esa actividad durante todos esos años? Principalmente, política social. Ella misma se definió como la “baronesa de las barricadas” en un artículo publicado en la revista que edita el Parlamento británico, por el cariz reivindicativo que ha tenido su actividad política y profesional. Fue tesorera de una ONG de ámbito nacional denominada Campaña para el Desarme Nuclear, que tenía como principal objetivo impedir el despliegue de los posteriormente denominados “euromisiles” en plena época de la Guerra Fría. Precisamente algún fantasma de esa época le está jugando actualmente una mala pasada, pues el partido ultraderechista británico “Partido por la Independencia” la acusa de haber recibido como tesorera de esa organización importantes fondos de la Unión Soviética para su financiación. Lo cierto es que las cuentas auditadas de esos años (finales de los setenta) no especifican el origen de aproximadamente el cuarenta por ciento de las donaciones, vitales para el funcionamiento de la organización. Es necesario explicar aquí, que la finalidad soviética con estas subvenciones no era pacifista precisamente, sino que pretendía evitar la instalación de armas nucleares en la Europa occidental, en respuesta a los misiles nucleares SS-20 (según el código OTAN) ubicados por la URSS en países del Pacto de Varsovia.

Después de esta actividad, y tras un breve periodo en una compañía de asesoramiento en recursos humanos, formó parte de un organismo público, formado por varias administraciones, que regulaba la profesión y titulación de los trabajadores sociales. Posteriormente recaló en Bussines in the Community, que se trataba de una plataforma de organizaciones de caracter social, cuyo patronazgo recaía en el Príncipe de Gales. También trabajó en Oportunity Now que este caso tenía como objetivo la defensa de los derechos laborales de las mujeres. En los noventa volvió a trabajar para una consultora centrada en políticas públicas.

Cámara de los Lores

Es en 1999 cuando su vida dió un giro inesperado. Debido a toda esta labor eminentemente social, Tony Blair la designó para formar parte de la Cámara de los Lores. Por ello, se le conceció él título nobiliario vitalicio de Baronesa Ashton de Upholland, denominación elegida por ella en la que se unía su apellido familiar a su lugar de nacimiento.

Aclaro en este punto que los británicos, tan amantes de sus tradiciones, cuando decicieron reformar la Cámara de los Lores, para “echar” a todos aquellos que habían llegado allí heredando el título, decidieron conceder a todos los flamantes diputados de esa cámara, elegidos mas democráticamente, un título nobiliario vitalicio de barón. Este es el caso de Catherine Asthon.

A partir de ahí ocupó una serie de cargos menores, hasta que fue designada Lider de la Cámara de los Lores, que es considerado como “departamento ministerial” y por lo tanto miembro del “cabinet” del premier británico. Además lleva aparejada la presidencia del Privy Council, que salvando las distancias, es una especie de Consejo de Estado. Dentro de estas funciones a caballo entre el gobierno y el parlamento, consiguió hacer importante labor europeísta.

Comisión Europea

Por ello fue nombrada Comisario de Comercio de la Comisión Europea, cargo que ocupa en la actualidad de manera interina, y finalmente, el pasado de 19 de noviembre, fue designada Ato Representante a la vez que Herman van Rompuy fue elegido Presidente permanente del Consejo Europeo.

Precisamente la persona que ocupará el puesto que ella deja vacante como Comisario de Comercio, es la austriaca Benita Ferrero-Waldner cuyo cargo hasta ahora, Comisario de Relaciones Exteriores y Política Europea de Vecindad, es amortizado para integrar sus competencias bajo el Alto Representante. Otras responsabilidades aparejadas a este cargo son la Vicepresidencia de la Comisión, Director de la Agencia Europea de Defensa y Jefe del Servicio de Acción Exterior, además de ser Secretario General de otra organización internacional distinta a las comunidades: la Unión Europea Occidental, formada por países de la Unión, y el otros países europeos que son miembros de la OTAN (es decir, Noruega, Islandia y Turquía).

David Miliband, Ministro de Exteriores británico, con Catherine Ashton.

David Miliband, Ministro de Exteriores británico, con Catherine Ashton.

Ni ella misma creía que pudiese ocupara el cargo; aunque su nombre aparecía en algunas quinielas era difícil entrar dentro de ese encaje de bolillos de cargos políticos, tendencias ideológicas, cuotas nacionales, y finalmente género. Eran dos cargos, Presidente del Consejo Europeo y Alto Representante; se debían repartir entre los populares europeos y los socialistas; había que respetar unas teóricas “cuotas nacionales” por lo que algunos de los cargos debía recaer en un nacional de los grandes países miembros de la Unión. Finalmente el género, un hombre o una mujer. Lo cierto es que tras todos estos filtros quedó la persona aceptada por todos. Gordon Brown, ante la mayoría “popular” de la Euro Cámara retiró la candidatura de Tony Blair para la presidencia de la Unión, lo que dejaba clara la carrera para que un británico laborista ocupase el segundo puesto; sonaron los nombres de David Miliband, acual Secretario del “Foreing Office”, Peter Mandelson (predecesor de la propia Ashton como Comisaria europea), Geof Hoon (ex ministro de Defensa), además del suyo propio, la baronesa Ashton, finalmente elegida.

Muchas son las reticencias que han surgido en torno a su nombramiento. Lo arriesgado de la apuesta, es que a pesar de sus altas responsabilidades, no tiene ninguna experiencia propiamente en Política Exterior. Lo cierto es que ni siquiera parece una mujer “muy viajada”. Yo no le pido que de tantas vueltas al mundo como nuestro compañero de blog aquí, en Opiniones Libres, el “Gato Azul”. Pero bueno, no parace que la Jefa de la Diplomacia europea tenga mucha experiencia exterior ya que ha pasado 52 de sus 53 años en las Islas. Únicamente ha residido fuera en su etapa de Comisaria Europea !durante trece meses! La flamante “lady Pesc” o “baroness Pesc” tiene un trabajo muy duro.

No obstante, esa prolija actividad negociadora que ha desarrollado a lo largo de su vida la ayudará a ser “la mejor para el cargo” como ella misma promete demostrar. Los que queremos lo mejor para Europa lo deseamos así.

Katherine Margaret Ashton vive con su marido Peter Kellner y sus dos hijos biológicos y otros tres adoptados en la ciudad de Saint Albans, en Hertfordshire, al norte de Londres.

LOTHAR DE MAIZIERE

        Estos días se conmemora el vigésimo aniversario de la caída del Muro de Berlín. Televisiones, radios y prensa en general, emiten programas especiales y publican ediciones sobre este hecho histórico. Muchos son los nombres que vuelven a nuestra memoria  con motivo de estas celebraciones, algunos con todos los honores y otros de infausto recuerdo, pero al fin y al cabo, protagonistas de la Historia: Kohl, Honecker, Reagan, Gorbachov…

 

        Yo tengo edad suficiente para recordar las imágenes de televisión de la noche en que cayó el Muro. Y lo cierto es que lo que más me llamó la atención de esas imágenes fue ver como los ciudadanos de la Alemania Oriental  volvían a sus casas con bolsas de supermercado. Después supe que esa noche el propietario de una cadena de supermercados había ordenado abrir hasta altas horas de la madrugada todos los establecimientos berlineses próximos al muro, y que había dejado llevarse compras por valor de una cantidad fija de marcos a cada alemán que presentase un pasaporte de la RDA.     

 

        Esa noche, la Stasi, los vopos, el Check Point Charlie y el Muro, pasaron a la historia junto al Telón de Acero.

    

        No obstante, no cayó todo de repente, a golpes de piqueta de los berlineses encaramados en el muro. La República Democrática de Alemania, con su compás en la bandera, siguió su existencia hasta la definitiva unificación un año mas tarde. Por eso, la RDA tuvo presidentes y ministros durante esos meses.

 

        El último de sus Jefes de Gobierno fue Lothar de Maiziere, de la Democracia Cristiana.

 

Lothar de Maiziere, último Presidente de la RDA

Lothar de Maiziere, último Presidente de la RDA

 

 

 

        Para empezar, su nombre ya es prometedor. Por un lado, por la ascendencia francesa que denota su apellido. Por otro, por su nombre de pila, Lotario, derivado del nombre germánico Clotario. Bromeando sobre el tema se podría decir que era una especie de Iker Fernández; es decir, que utilizaba un nombre de pila vernáculo para “tapar” la ascendencia foránea del apellido. Pertenece a una familia noble de hugonotes exiliados en Alemania en el s.XVII, procedentes de Francia de donde huyeron a causa de las persecuciones religiosas. Aunque Lothar, nació en una Alemania única, le toco vivir al otro lado del Telón de Acero.

 

        Nacido en 1940, los primeros años de su vida los dedicó al estudio del solfeo y de la música en uno de los principales conservatorios del Berlín oriental. Gracias a esta formación, consiguió ser profesor de viola (intérprete) en la Orquesta Sinfónica de la Radiodifusión de la República Democrática de Alemania, con sede en Berlín. No obstante, una profesión tan exigente no admite ningún tropiezo, y una enfermedad que padeció durante esos años, le alejó de los escenarios, y por tanto, de la carrera musical. Posteriormente, comenzó a distancia los estudios de Derecho en la Universidad Humboldt de Berlín, cuyos edificios principales habían caído al lado oriental del Telón de Acero, obteniendo la licenciatura en derecho en 1971. A partir de ahí se dedicó a ejercer la profesión de abogado, como ya lo había hecho su padre, llegando a ser vicepresidente del Presidium de Abogados del Berlín Oriental. Desde su despacho, se dedicó principalmente a la defensa de disidentes y objetores de conciencia, que se negaban a realizar el servicio militar.

 

        En lo referente a la política, Lothar de Maiziere se afilió siendo un adolescente a la democracia cristiana de la RDA, en 1957. Sorprende saber que en un régimen dictatorial comunista como fue la RDA, existiese un partido demócrata cristiano con casi 120.000 afilados; se trataba de la CDU de la Alemania Oriental, que desde su 6º Congreso, celebrado en 1952, abrazó el socialismo. Los autores de las ponencias del congreso en el que se hizo este giro, explicaban que seguir los dictados de la obra de Karl Marx era la mejor manera de “establecer el Reino de Cristo en la tierra”, !Madre mía! Lo cierto es que este partido se alió con el Partido Socialista Unificado de Alemania y otras organizaciones sindicales y políticas para formar el Frente Nacional, que era una coalición que presentaba una lista conjunta a las elecciones, con miembros de cada una de esas formaciones. Por lo tanto, la CDU oriental era en realidad una marioneta del Partido Socialista Unificado de Alemania (SED), que actuaba de facto como partido hegemónico, al modo del PCUS en la Unión Soviética. El SED se había formado con la unión de los Partidos Comunista y Socialista en 1949.

 

        Además de su militancia en la democracia-cristiana, Lothar de Maziere era un hombre preeminente en los círculos de las iglesias reformadas, lo que le llevo a ser presidente del Sínodo de la Iglesia Evangélica de la RDA.

 

        Pero su entrada en la política activa fue a partir de la caída del Muro.

 

        Los pormenores históricos del derrumbe de la RDA, se han repetido hasta la saciedad en las publicaciones de estos días; pero, al margen de las cuestiones de fondo, baste señalar como detonante el cese de restricciones fronterizas entre Hungría y Austria. Este hecho provocó la fuga de miles de alemanes orientales a dicho país. El gobierno  intentó combatir la inestabilidad con una demostración de fuerza militar durante el desfile para celebrar el 40 aniversario de la creación de la RDA, el 9 de octubre de 1989. Lejos de conseguir su efecto, comenzaron a producirse manifestaciones espontáneas en ciudades importantes. El Consejo de Estado con el fin de “cambiar algo, para que todo siga igual”, como presagiaba el Gatopardo, cesó a Honecker y nombró a Egon Krenz  Presidente (Jefe de Estado) el 17 del mismo mes. La inestabilidad continuó en ascenso, hasta que el Primer Ministro Willi Stoph y todo su Consejo, dimitieron el 7 de noviembre. Los dos personajes claves de la RDA, en la cumbre de la organización política del Estado desde 1971, Honecker y Stoph, cayeron en menos de 20 días.

 

        Tal y como se ha recordado estos días, con motivo de unas declaraciones ambiguas de un jerarca del régimen en rueda de prensa, los puestos fronterizos de Berlín, se abrieron aquella noche.  Günter Schabowski, miembro del Politburó fue el encargado de anunciar a la prensa las medidas a tomar por el Gobierno para controlar la situación del país. Entre esas medidas anunció la reforma de las leyes sobre viajes al extranjero, pero sin especificar que sería a la mañana siguiente cuando se tratase el asunto en el Parlamento. Sencillamente dijo que las normas que prohibían cruzar el muro quedarían abolidas “inmediatamente”. Esa noche 25.000 berlineses orientales cruzaron a la parte occidental delante de la atónica y confusa mirada de los vopos (Volkspolizei, Policía del Pueblo). Paradójicamente ese funcionario que hizo el anuncio tuvo que cumplir tres años de condena en 1999 por ser responsable “moral” de las muertes acaecidas en el muro como miembro del Politburó. La pena hasta su indulto, la cumplió en la cárcel de Hakenfelde, también  situada en el berlinés barrio de Spandau.

 

        La situación era irreversible y los propios diputados de la RDA comenzaron a dar los primeros pasos para el cambio. Baste señalar en este punto la patética intervención del Ministro de Seguridad ante el parlamento tan solo cinco días después de la caída del Muro. Erich Mielke, que era quién había dirigido desde los años cincuenta la Stasi que aterrorizaba incluso a los miembros del politburó, se dirigió a los diputados diciendo “a pesar de todo, os quiero”, provocando las carcajadas de sus propios correligionarios.

    Se nombró a Hans Modrow como primer ministro, y se decidió modificar la constitución para desalojar al SED de los puestos preeminentes de la República. Egon Krenz, Presidente del Consejo de Estado dimitió, siendo designado para el cargo Manfred Gerlach, que no pertenecía al SED.

 

        Modrow, militante del SED, junto a otros miembros, tomaron el poder del partido y lo liquidaron fundando uno nuevo  sucesor del anterior y representante de la izquierda, pero sin el “apellido” de “marxista-leninista”. Nombró como Vicepresidente del Gobierno a Lothar de Maiziere, que había hecho lo propio en la CDU. Sin embargo, Maiziere, abandonó el cargo en diciembre de 1990, dos meses después de su designación, por disconformidad con algunas medidas.

 

        En Marzo de 1990 se celebraron las primeras elecciones libres para designar a los diputados de la Volkskamer (Parlamento) y a ella se presentó una coalición de la CDU con otros partidos con el fin de promover la reunificación. Uno de los tres partidos que formaba  esta coalición fue Demokratischer Aufbruch (“Amanecer Democrático”) cuya portavoz era Ángela Merckel; una vez reunificada Alemania, este partido se integró en la CDU.

 

 

Lothar de Maiziere y Angela Merckel en 1990

Lothar de Maiziere y Angela Merckel en 1990

 

        La coalición obtuvo el 47% de los votos y se propuso a Lothar de Maiziere como candidato a Primer Ministro, cargo para el que fue elegido por el Parlamento en Abril de 1990. Pronto comenzó el desmantelamiento del régimen anterior, empezando, como no, por sus símbolos. El escudo del martillo, el compás y las espigas de centeno fueron eliminados de las instituciones de la República. A su vez, Manfred Gerlach, Jefe de Estado, fue sustituido por Sabine Bergmann-Pohl, de la CDU.

 

        Pronto comenzaron las negociaciones que culminaron en el tratado denominado “Dos mas Cuatro”, en referencia a los participantes: las dos Alemanias, y las cuatro potencias ocupantes; Unión Soviética, Estados Unidos, Francia y Reino Unido. Aunque estas tres potencias habían desalojado la República Federal hacía décadas, seguían teniendo una preeminencia en la zona, y sobre todo, controlaban los puestos fronterizos, como el famoso Check Point Charlie.  Las negociaciones fueron esperanzadoras pero duras, ya que el Gobierno oriental quería la paridad entre ambas monedas con la fusión de los dos bancos centrales, además de otros pormenores.

 

        Finalmente, la Reunificación se materializó el 3 de octubre de 1990, momento en que desaparición la República Democrática de Alemania, que fue sucedida por la República Federal, en la que se integró.

 

        Lothar de Maiziere cesó en el cargo de Jefe de Gobierno a la vez que desaparecía la RDA, pero pasó a ser Ministro “sin cartera” de la República Federal, con Helmut Kohl. Pero dimitió tras ser acusado de ser informador de la Stasi, hechos que no pudieron ser probados pero que deterioraron su imagen. Por contra, su predecesor, Hans Modrow, fue elegido diputado en el Parlamento Europeo, siendo posiblemente el único caso en que un ex dictador comunista se ha sentado en la Eurocámara.

 

        En 1991, Lothar de Maiziere,  hombre clave en la Reunificación Alemana, dejó la política para volver a ejercer como abogado, profesión que desempeña en la actualidad.

 

  

 

DOMINGO LÓPEZ ALONSO

En esta época de “Pepe el del Popular” y de intervenciones como la de la Caja de Castilla La Mancha, viene muy a cuento la vida de este señor que en su momento fue un referente en la banca. Reconozco que hasta hace unos días jamás había oído hablar de él. Por eso a continuación explico como llegué a saber de Domingo López Alonso.

Hace unos días, estuve con unos amigos pasando el fin de semana en Madrid. Nos alojamos en el aparta-hotel Centro Colon. Dicho edificio, que ya forma parte de la fisonomía de esta parte de la capital, a mi me tenía despistado. La razón de dicho despiste era que yo recordaba que dicho edificio había sido la sede central de la antigua RUMASA.

Una vez en casa me puse a “googlear” sobre el edificio y descubrí que yo estaba en lo cierto, y que efectivamente el edificio había sido construido por Ruiz-Mateos sobre el solar del antiguo Palacio de Uceda. Dicho Palacio era uno de los edificios más representativo del Madrid del XIX, y había sobrevivido a los distintos ensanches. Afortunadamente Madrid cuenta con patrimonio arquitectónico para dar y tomar como se suele decir, pero viendo las fotos del edificio, uno se echa las manos a la cabeza al conocer su derribo.

Palacio de Uceda, en la Plaza de Colón, derribado para construir el Centro Colón

Palacio de Uceda, en la Plaza de Colón, derribado para construir el Centro Colón

Pero únicamente el edificio delantero de los tres que forman el Centro Colón era para las oficinas de RUMASA ya que el mas alto de los tres era un aparta-hotel, viviendas y la sede del Club Financiero Génova. El edificio mas pequeño que hace esquina, fue en su momento sede del Banco de Valladolid.

Precisamente esta entidad bancaria es la que me llamó la atención, y sobre todo su presidente, ya que el día que se intervino el Banco de Valladolid salió de su despacho con más de seiscientos millones de pesetas en dos maletas.

 

PRIMEROS AÑOS

 

Domingo López Alonso, nació en Lumeras, pueblo de la Sierra de los Ancares (León) en 1912. Según una detallada crónica publicada en El Mundo, los escalones de los progresos de su vida fueron los siguientes. Empezó trabajando en una mina como picador. Con lo que consiguió compró unos carros de mulas para llevar traviesas de ferrocarril a las obras de esta infraestructura en León. Tras la guerra y ante la destrucción de las vías férreas comenzó a explotar una pequeña flota de camiones para trasladar el mineral a los puertos y a las industrias, que acabó siendo de 70 camiones. Posteriormente, dio el gran salto: compra él mismo una mina. Eso fue el comienzo de sus negocios con mayúsculas.

A partir de ahí diversificó sus empresas, y añadió a sus facetas anteriores la de constructor y banquero. Para hacerse una idea de la magnitud de los negocios de Domingo López, baste decir que se encargó de la construcción del Barrio de La Luz, en Avilés. Las cifras de esa obra son de poner los pelos de punta: 5.500 viviendas en una loma. Los ochocientos millones del año 58 necesarios para construir dicho complejo los puso de su bolsillo, sin contar con financiación. Hizo la obra en fases, lo que le permitió hacer frente a los gastos con su patrimonio personal de 150 millones (recordemos que veinticinco años antes este hombre era picador en una mina). Lo primero que hizo fue construir una torre de viviendas, que dedicó a alojar a los cuatrocientos obreros gallegos que contrató para la edificación de las siguientes torres. La mitad de las viviendas la vendió a ENSIDESA, empresa pública que daba trabajo directo a miles de personas. Y lo más curioso es que ese gran negocio surgió de una conversación con un arquitecto mientras Domingo López veraneaba en Luanco, a pocos kilómetros de Avilés.

 

INICIOS EN LA BANCA

 

El cuanto a los negocios bancarios, el primer paso lo dio con la creación del Banco Industrial de León. Este banco, tenía como finalidad fomentar las inversiones industriales en la provincia, y los cien millones de pesetas que eran necesarios para su constitución fueron desembolsados rápidamente por instituciones y empresarios de León, entre ellos Domingo López que pasó a ser vocal de su consejo de administración. Entre las muchas inversiones que hizo este banco, que después se integró en el Banco de Fomento y este a su vez en Caja España, fue la creación del Centro de Cálculo de León, en 1966, con maquinaria IBM para el uso industrial y administrativo de los empresarios; desde luego, eso era visión de futuro.

Postal de los años 70, con el Banco de Valladolid a la derecha

Postal de los años 70, con el Banco de Valladolid a la derecha

  Ante la quiebra del Banco de Medina, Domingo López, que ya tenía la experiencia del Banco Industrial de León, decidió comprarlo y reflotarlo. El día posterior a la compra del Banco de Medina, en plena quiebra, Domingo López llevó a la oficina principal 200 millones de pesetas de las de entonces, de su propio bolsillo para hacer frente a la estampida de capitales que se preveía. Según las declaraciones antes referidas, no solo no se cancelaron cuentas (únicamente dos) sino que se ingresaron ese día seiscientos millones de pesetas. Cambió su nombre por el Banco de Valladolid.

 

VENTA DEL BANCO A CORPORACIÓN BANCARIA

 

No obstante, el Banco empezó a marchar mal debido a que la mayoría de los riesgos estaban contratados con empresas del propio López Alonso y de José Luis Pinto Fontán, muchas de ellas en quiebra, según El País (24-01-2005). Por cierto -y como inciso- José Luis Pinto Fontán era el constructor que prestaba su Jaguar con chófer al diputado del PSOE, José María Mohedano, y que al final le acabó costando el puesto; pasó del Partido Comunista al jaguar de un constructor, pero en fin, esa es otra historia. Volviendo al Banco de Valladolid, todo ello llevó a la entidad a una situación de riesgo, que podía hacer peligrar la seguridad de los ahorros depositados en ellas. En esos momentos de crisis se puso al frente del Banco al torrelaveguense Vicente Calderón, presidente del Atlético de Madrid, que fue quién puso en conocimiento del Banco de España la situación.

El Banco de España decidió tomar cartas en el asunto del Banco de Valladolid, el 1 de diciembre de 1978; cinco días mas tarde, se celebraba el referéndum constitucional. Corporación Bancaria SA (predecesora del Fondo de Garantía de Depósitos) se hizo con el paquete accionarial de Domingo López Alonso, lo que representaba el 62% de la entidad. Lo cierto es que el estudio de los datos que se publicaron en la época no arrojaba una situación tan catastrófica; contaba con 120 millones de euros en depósitos, y 60 millones en créditos. Pero esos riesgos eran muy altos como hemos explicado; se conoce que eran “subprime” si empleamos la terminología “post-Lehman Brothers”.

Al día siguiente, Domingo López salió de la sede central del banco, en la Plaza de Colón, con seiscientos millones de pesetas en billetes de cinco mil, metidos en dos maletas. !Seiscientos millones de 1978!

Durante el año siguiente a su intervención, se buscaron compradores, presentándose a la puja únicamente la entidad financiera británica Barclays, que se hizo con el banco y lo absorbió. Esta es la razón por la que las antiguas sucursales del Banco de Valladolid, ahora son de Barclays. De hecho, ese tercer edificio del Centro Colón, con el que empezaba mi artículo, es la sede central de Barclays en Madrid.

 

BATALLA JUDICIAL

 

A partir de ahí Domingo López emprendió una batalla legal por lo contencioso-administrativo, por lo penal y por lo civil. Perdió todos los juicios, hasta que en el año 2003, un juzgado de Madrid, mediante auto ordenó la consignación de 34 millones de euros por parte del Fondo de Garantía de Depósitos, de los cuales se libraron 26 millones de euros para entregárselos, tal y como se hizo a Domingo López. Lo sorprendente no es que ganase y que se le concediese dicho pago, sino que eso representaba únicamente el principal. Los intereses y costas que se le debían abonar al antiguo Presidente del Banco de Valladolid ascendía a más de MIL MILLONES DE EUROS. Si ya era desconcertante de por sí la cifra, el auto contenía una errata y decía “billones” en lugar de “millones”.

La estrambótica cifra se convirtió en noticia de primera plana de todos los periódicos y causó gran alarma en el sector bancario, puesto que el pago de esa cantidad supondría la descapitalización del Fondo de Garantía de Depósitos. Esta cantidad recurrió, y en el 2007 la Audiencia Provincial de Madrid anulo dicho pago a Domingo López y por tanto, también de la astronómica indemnización.

Desconozco cual es la situación del pleito en este momento. En cualquier caso, y sea cual sea el desenlace, la moraleja de este asunto es la fragilidad de unos Bancos, que muchas veces creemos indestructibles. Por otro lado, la visión de los negocios de una persona como Domingo López, que empezó de picador en una mina y acabó teniendo una fortuna “mil millonaria”. Y en tercer lugar, la compleja aplicación del derecho, que en unos casos te dice que te tienen que indemnizar para poco tiempo después, unos jueces distintos enmendarle la plana al anterior, y retirarte lo concedido.

 

Domingo López Alonso, vive en Madrid, ha recibido numerosos premios y reconocimientos, y a sus 96 años sigue personalmente sus negocios.

 

JOHN PROFUMO

Hay asuntos que salen a la palestra cada dos por tres. Y uno de ellos es la corrupción  política. Por desgracia, el público en general, independientemente de su formación jurídica, ya se ha familiarizado con  palabras como cohecho, prevaricación, tráfico de influencias etc. Estos días, nos sorprendemos al ver las facturas que sus señorías “los comunes” presentan en el Parlamento británico con cargo a las asignaciones que les corresponden como diputados. La primera víctima política de las situación es  un alto cargo del “ministerio” de Justicia británico, una especie de subsecretario en nuestro sistema, ya que ocupa un puesto de tercer rango en el departamento. Su nombre es Shahid Malik, y si buscamos su fotografía en internet la primera que nos encontraremos es la suya con el rostro ensangrentado. Pero que nadie se asuste; no está ensangrentado por que le hayan agredido un grupo de ciudadanos al enterarse que se había comprado un “home cinema” a costa del erario público. Lo que ocurre es que la fotografía es de cuando este señor, en sus años “mozos” se peleaba con la policía de su pueblo (del que su padre era teniente de alcalde, por cierto) para protestar por problemas de segregación racial. Es una pena que el primer alto cargo de origen musulmán que ocupa responsabilidades en un gobierno británico, acabe así.

 

El siguiente en caer ha sido ni mas ni menos que el Speaker de la Cámara  de los Comunes, Michael Martin, en el cargo desde el año 2000, al que se le responsabiliza de no haber tomado cartas en el asunto a pesar de ser advertido de ello. A sus veintidós predecesores en el cargo se les concedió un título nobiliario al término de su mandato, entre otras cosas para que pudiesen formar parte de  la Cámara de los Lores. Este me parece que se queda sin título. Le dedicaré un artículo aquí en “opiniones libres” para ver si le consuela.

 

En cualquier caso, esto me trae a la cabeza la historia de otro político inglés, ya fallecido, cuyo apellido se convirtió sin duda en parte de la historia británica reciente: John Profumo, Secretario de Estado de Guerra, miembro del Partido Conservador. Exactamente lo que hizo no lo podemos llamar  corrupción, sino que se debe englobar mas bien en lo que es un escándalo político. Este buen señor se buscó una amiguita infinitamente mas joven que él, Christine Keeler; hasta ahí nada sorprendente, independientemente de lo que se pueda reprochar a un hombre casado. Pero la amiguita en cuestión tenía otros amigos a los que les unía la misma amistad que tenía con Profumo. Es decir, también eran clientes. Y tampoco esto debía sorprender a Profumo ya que sabía que Keeler era una prostituta. El problema es que, mientras mantenía una relación con el máximo responsable de defensa británico, a la vez  era  meretriz del agregado militar de la embajada soviética, Yevgeny Ivanov, considerado  un espía por el MI5.  

 

Conozcamos algo mas de Profumo. Su apellido era italiano, mas concretamente de Cerdeña, pues de allí era originaria su familia. Su bisabuelo era diplomático y su abuelo se instaló definitivamente a vivir en Londres. Su padre era  abogado e hizo mucho dinero con una compañía de seguros de vida y pensiones, Provident Life. Su familia tenía un título de nobleza italiano, Barón de Profumo, que heredó el protagonista de esta historia, pero que nunca ostentó. Técnicamente no era un “Lord” inglés, puesto que ese tratamiento se emplea en el Reino Unido para referirse a los aristócratas titulados, y a los hijos de los duques, marqueses y condes (y a los primogénitos de vizcondes y barones), pero solo cuando dichos títulos son británicos. En cualquier caso, si era aceptado y reconocido como un integrante de la alta sociedad,  y como tal vivió al menos hasta 1963.

 

Estudio en el colegio Harrow, que es una de las nueve escuelas públicas reconocidas por una ley específica de la época victoriana. Hay que aclarar que en Inglaterra lo que se denominan “escuelas públicas” son colegios privados de altísimo nivel y de difícil acceso, como el de Eton. Baste señalar que en Harrow estudiaron personas como Winston Churchill o el pandit Nehru. Posteriormente completó su educación graduándose en Oxford en Política Económica y Agrícola.

 

Al comienzo de la II Guerra Mundial se incorporó al ejército, y sirvió en varias campañas en el norte de África y participó en la operación Overlord, el desembarco de Normandía. Antes, en 1940 había sido  elegido por primera vez para ser miembro del Parlamento. Después de perder su escaño estuvo en una misión militar en Japón hasta el 47. A partir de ahí comenzó su ascensión política con responsabilidades de gobierno y recuperó su puesto en la Cármara de los Comunes. Estuvo en el “ministerio” de las colonias (después denominado Commonwealth Office) y en el Foreing Office ocupando altas responsabilidades, hasta que llegó al culmen de su carrera: Secretario de Guerra, la máxima autoridad de Defensa, miembro del Consejo de Ministros (no todos los ministros forman parte de él en el sistema británico) y del Consejo Privado de la Reina.

 

Sin embargo, todo ese éxito le llevó a moverse en ambientes hasta el momento desconocidos para él, y que finalmente, le llevaron a echar su carrera por la borda. Stephen Ward era un osteópata cuyas buenas relaciones con la alta sociedad  le convirtieron un hombre de moda, una persona a la que todo el mundo quería conocer y pertenecer a su círculo: entre sus pacientes estaba el propio Príncipe Felipe, marido de Isabel II. Ward había alquilado una casa de campo dentro de la finca del Palacio de Cliveden, propiedad del Vizconde de Astor. Lord Astor, perteneciente a la importante familia de industriales (su abuelo era primo carnal de John Jacob Astor, el hombre mas rico de su tiempo que falleció en el naufragio del Titanic) había sido compañero de Profumo en el partido y les unía un estrecha amistad. Por esa razón, le invitó a él  y a su mujer a pasar una temporada en su palacio, en julio de 1961. Uno de esos días, al terminar la cena se acercaron al estanque de los jardines del palacio, y allí se encontraron a Christine Keeler, su perdición, desnuda saliendo del agua. Keeler estaba invitada por Ward. Al día siguiente, se volvieron a ver Profumo y Keller, ya a plena luz del día, en el mismo lugar, la piscina  donde los invitados de Lord Astor se estaban bañando aprovechando el buen tiempo. El primer encuentro a solas lo tuvieron en la sala de armaduras de la mansión de Astor. Después de ese día, mantuvieron su relación durante cuatro semanas. El premier Harold MacMillan se había enterado de esa relación y le hizo llegar a Profumo la conveniencia de cortar esa clase de escarceos. Dicho y hecho.

 

Pero la cosa se complicó dos años mas tarde de esa corta relación, en 1963. Keeler se sentía acosada por uno de sus antiguos clientes. Por eso contrató a un matón; este se enfrentó al acosador de Keeler, y le hirió haciéndole un corte profundo en la cara. El matón fue acusado formalmente y acudió a Keeler para que le consiguiese un abogado; viendo esta que el asunto se tornaba cada vez mas truculento, le negó toda ayuda. El matón se presentó en casa del osteópata donde se encontró a otra prostituta amiga de Keeler, que vivía con él (y que había mantenido relaciones “profesionales” con Lord Astor). Al impedirle el paso, descerrajó un tiro en la puerta. Llegó la policía y todos fueron detenidos. Keeler contó todo desde el principio.

 

El doctor Ward fué acusado de prosenetismo y se celebró el juicio contra el. Fueron apareciendo nombres, entre ellos el de Profumo. El problema no era la relación de un ministro con una prostituta, sino que lo que lo convertía en un asunto de Estado, era que Keller había mantenido relaciones con el agregado militar de la embajada soviética al mismo tiempo que con Profumo. A consecuencia de esto, y al conocerse que la seguridad británica podía haber estado en peligro se impulsó una investigación parlamentaria para esclarecer el asunto. En principio Profumo salió airoso de la investigación ya que negó ante sus compañeros y ante la cámara el haber tenido ninguna relación “inapropiada” con Keller. Tan decidido estaba en ocultar la verdad que llegó a demandar a dos revistas que se había hecho eco del asunto: Paris Match y Tempo Illustrato. No obstante la prensa siguió ahondando en la historia y los rumores corrían de boca en boca. Finalmente, tras un viaje a Venecia con su mujer, a la que le había confesado todo, y la cual le mostró todo su apoyo, dimitió. Se retiró a su mansión en Hertfordshire.

 

El sock para la sociedad británica fue  tremendo. No se trataba solo de unos coqueteos con la prostitución, de una cadena de mentiras, o de un descuido de la protección de la información “sensible” del ministerio de Defensa. Se enfrentaban al hecho de que sus políticos se encontraban inmersos en  escándalos sexuales,  acudían a orgías en las que la alta sociedad, el “establishment” y hombres de negocios llevaban una conducta deprabada, mientras mantenían una doble moral con el electorado. De hecho una de las conjeturas que tuvo que esclarecer el juez que realizó el informe oficial sobre el asunto por encargo de  Harold MacMillan,  fue conocer si un hombre que asistió a una de esas fiestas completamente desnudo  con el rostro cubierto por una máscara, y que cenó usando como vajilla un plato de comida para perros, era John Profumo; Lord Denning determinó que no se trataba de él.

 

En el juicio contra Ward siguieron saliendo nombres e historias. Finalmente, el osteópata no pudo soportarlo mas, y se tomó una sobredosis de tranquilizantes que le provocaron el coma; tres días después, murió.

 

Todo esto volvió a remover la conciencia de Profumo. Lo que había hecho no tenía consecuencias penales, pero si morales. Sobre el se cernía la culpa por haber mentido al Parlamento, a su familia, y a su partido. A falta de una pena de cárcel, el mismo se impuso el castigo; se dedicó el resto de su vida a trabajar en un establecimiento de caridad, Toynbee Hall, incluyendo en su trabajo la limpieza de los baños.  Su esposa también se volcó en las obras de caridad. Es cierto que a lo largo de estos cuarenta años fué rehabilitado por la sociedad. El primer Ministro Harold Wilson de visita en Toynbee Hall saludó abiertamente a Profumo delante de la prensa. En 1975 se le propuso para la concesión de la Orden del Imperio Británico. Sin embargo  como decía “The Economist” en su obtuario, desde el escándalo en que se vio envuelto hasta su muerte, “nunca dejó la fregona”.

 

Murió el 9 de marzo de 2006, a los 91 años de edad.

 

Opiniones Libres