LOTHAR DE MAIZIERE

        Estos días se conmemora el vigésimo aniversario de la caída del Muro de Berlín. Televisiones, radios y prensa en general, emiten programas especiales y publican ediciones sobre este hecho histórico. Muchos son los nombres que vuelven a nuestra memoria  con motivo de estas celebraciones, algunos con todos los honores y otros de infausto recuerdo, pero al fin y al cabo, protagonistas de la Historia: Kohl, Honecker, Reagan, Gorbachov…

 

        Yo tengo edad suficiente para recordar las imágenes de televisión de la noche en que cayó el Muro. Y lo cierto es que lo que más me llamó la atención de esas imágenes fue ver como los ciudadanos de la Alemania Oriental  volvían a sus casas con bolsas de supermercado. Después supe que esa noche el propietario de una cadena de supermercados había ordenado abrir hasta altas horas de la madrugada todos los establecimientos berlineses próximos al muro, y que había dejado llevarse compras por valor de una cantidad fija de marcos a cada alemán que presentase un pasaporte de la RDA.     

 

        Esa noche, la Stasi, los vopos, el Check Point Charlie y el Muro, pasaron a la historia junto al Telón de Acero.

    

        No obstante, no cayó todo de repente, a golpes de piqueta de los berlineses encaramados en el muro. La República Democrática de Alemania, con su compás en la bandera, siguió su existencia hasta la definitiva unificación un año mas tarde. Por eso, la RDA tuvo presidentes y ministros durante esos meses.

 

        El último de sus Jefes de Gobierno fue Lothar de Maiziere, de la Democracia Cristiana.

 

Lothar de Maiziere, último Presidente de la RDA

Lothar de Maiziere, último Presidente de la RDA

 

 

 

        Para empezar, su nombre ya es prometedor. Por un lado, por la ascendencia francesa que denota su apellido. Por otro, por su nombre de pila, Lotario, derivado del nombre germánico Clotario. Bromeando sobre el tema se podría decir que era una especie de Iker Fernández; es decir, que utilizaba un nombre de pila vernáculo para “tapar” la ascendencia foránea del apellido. Pertenece a una familia noble de hugonotes exiliados en Alemania en el s.XVII, procedentes de Francia de donde huyeron a causa de las persecuciones religiosas. Aunque Lothar, nació en una Alemania única, le toco vivir al otro lado del Telón de Acero.

 

        Nacido en 1940, los primeros años de su vida los dedicó al estudio del solfeo y de la música en uno de los principales conservatorios del Berlín oriental. Gracias a esta formación, consiguió ser profesor de viola (intérprete) en la Orquesta Sinfónica de la Radiodifusión de la República Democrática de Alemania, con sede en Berlín. No obstante, una profesión tan exigente no admite ningún tropiezo, y una enfermedad que padeció durante esos años, le alejó de los escenarios, y por tanto, de la carrera musical. Posteriormente, comenzó a distancia los estudios de Derecho en la Universidad Humboldt de Berlín, cuyos edificios principales habían caído al lado oriental del Telón de Acero, obteniendo la licenciatura en derecho en 1971. A partir de ahí se dedicó a ejercer la profesión de abogado, como ya lo había hecho su padre, llegando a ser vicepresidente del Presidium de Abogados del Berlín Oriental. Desde su despacho, se dedicó principalmente a la defensa de disidentes y objetores de conciencia, que se negaban a realizar el servicio militar.

 

        En lo referente a la política, Lothar de Maiziere se afilió siendo un adolescente a la democracia cristiana de la RDA, en 1957. Sorprende saber que en un régimen dictatorial comunista como fue la RDA, existiese un partido demócrata cristiano con casi 120.000 afilados; se trataba de la CDU de la Alemania Oriental, que desde su 6º Congreso, celebrado en 1952, abrazó el socialismo. Los autores de las ponencias del congreso en el que se hizo este giro, explicaban que seguir los dictados de la obra de Karl Marx era la mejor manera de “establecer el Reino de Cristo en la tierra”, !Madre mía! Lo cierto es que este partido se alió con el Partido Socialista Unificado de Alemania y otras organizaciones sindicales y políticas para formar el Frente Nacional, que era una coalición que presentaba una lista conjunta a las elecciones, con miembros de cada una de esas formaciones. Por lo tanto, la CDU oriental era en realidad una marioneta del Partido Socialista Unificado de Alemania (SED), que actuaba de facto como partido hegemónico, al modo del PCUS en la Unión Soviética. El SED se había formado con la unión de los Partidos Comunista y Socialista en 1949.

 

        Además de su militancia en la democracia-cristiana, Lothar de Maziere era un hombre preeminente en los círculos de las iglesias reformadas, lo que le llevo a ser presidente del Sínodo de la Iglesia Evangélica de la RDA.

 

        Pero su entrada en la política activa fue a partir de la caída del Muro.

 

        Los pormenores históricos del derrumbe de la RDA, se han repetido hasta la saciedad en las publicaciones de estos días; pero, al margen de las cuestiones de fondo, baste señalar como detonante el cese de restricciones fronterizas entre Hungría y Austria. Este hecho provocó la fuga de miles de alemanes orientales a dicho país. El gobierno  intentó combatir la inestabilidad con una demostración de fuerza militar durante el desfile para celebrar el 40 aniversario de la creación de la RDA, el 9 de octubre de 1989. Lejos de conseguir su efecto, comenzaron a producirse manifestaciones espontáneas en ciudades importantes. El Consejo de Estado con el fin de “cambiar algo, para que todo siga igual”, como presagiaba el Gatopardo, cesó a Honecker y nombró a Egon Krenz  Presidente (Jefe de Estado) el 17 del mismo mes. La inestabilidad continuó en ascenso, hasta que el Primer Ministro Willi Stoph y todo su Consejo, dimitieron el 7 de noviembre. Los dos personajes claves de la RDA, en la cumbre de la organización política del Estado desde 1971, Honecker y Stoph, cayeron en menos de 20 días.

 

        Tal y como se ha recordado estos días, con motivo de unas declaraciones ambiguas de un jerarca del régimen en rueda de prensa, los puestos fronterizos de Berlín, se abrieron aquella noche.  Günter Schabowski, miembro del Politburó fue el encargado de anunciar a la prensa las medidas a tomar por el Gobierno para controlar la situación del país. Entre esas medidas anunció la reforma de las leyes sobre viajes al extranjero, pero sin especificar que sería a la mañana siguiente cuando se tratase el asunto en el Parlamento. Sencillamente dijo que las normas que prohibían cruzar el muro quedarían abolidas “inmediatamente”. Esa noche 25.000 berlineses orientales cruzaron a la parte occidental delante de la atónica y confusa mirada de los vopos (Volkspolizei, Policía del Pueblo). Paradójicamente ese funcionario que hizo el anuncio tuvo que cumplir tres años de condena en 1999 por ser responsable “moral” de las muertes acaecidas en el muro como miembro del Politburó. La pena hasta su indulto, la cumplió en la cárcel de Hakenfelde, también  situada en el berlinés barrio de Spandau.

 

        La situación era irreversible y los propios diputados de la RDA comenzaron a dar los primeros pasos para el cambio. Baste señalar en este punto la patética intervención del Ministro de Seguridad ante el parlamento tan solo cinco días después de la caída del Muro. Erich Mielke, que era quién había dirigido desde los años cincuenta la Stasi que aterrorizaba incluso a los miembros del politburó, se dirigió a los diputados diciendo “a pesar de todo, os quiero”, provocando las carcajadas de sus propios correligionarios.

    Se nombró a Hans Modrow como primer ministro, y se decidió modificar la constitución para desalojar al SED de los puestos preeminentes de la República. Egon Krenz, Presidente del Consejo de Estado dimitió, siendo designado para el cargo Manfred Gerlach, que no pertenecía al SED.

 

        Modrow, militante del SED, junto a otros miembros, tomaron el poder del partido y lo liquidaron fundando uno nuevo  sucesor del anterior y representante de la izquierda, pero sin el “apellido” de “marxista-leninista”. Nombró como Vicepresidente del Gobierno a Lothar de Maiziere, que había hecho lo propio en la CDU. Sin embargo, Maiziere, abandonó el cargo en diciembre de 1990, dos meses después de su designación, por disconformidad con algunas medidas.

 

        En Marzo de 1990 se celebraron las primeras elecciones libres para designar a los diputados de la Volkskamer (Parlamento) y a ella se presentó una coalición de la CDU con otros partidos con el fin de promover la reunificación. Uno de los tres partidos que formaba  esta coalición fue Demokratischer Aufbruch (“Amanecer Democrático”) cuya portavoz era Ángela Merckel; una vez reunificada Alemania, este partido se integró en la CDU.

 

 

Lothar de Maiziere y Angela Merckel en 1990

Lothar de Maiziere y Angela Merckel en 1990

 

        La coalición obtuvo el 47% de los votos y se propuso a Lothar de Maiziere como candidato a Primer Ministro, cargo para el que fue elegido por el Parlamento en Abril de 1990. Pronto comenzó el desmantelamiento del régimen anterior, empezando, como no, por sus símbolos. El escudo del martillo, el compás y las espigas de centeno fueron eliminados de las instituciones de la República. A su vez, Manfred Gerlach, Jefe de Estado, fue sustituido por Sabine Bergmann-Pohl, de la CDU.

 

        Pronto comenzaron las negociaciones que culminaron en el tratado denominado “Dos mas Cuatro”, en referencia a los participantes: las dos Alemanias, y las cuatro potencias ocupantes; Unión Soviética, Estados Unidos, Francia y Reino Unido. Aunque estas tres potencias habían desalojado la República Federal hacía décadas, seguían teniendo una preeminencia en la zona, y sobre todo, controlaban los puestos fronterizos, como el famoso Check Point Charlie.  Las negociaciones fueron esperanzadoras pero duras, ya que el Gobierno oriental quería la paridad entre ambas monedas con la fusión de los dos bancos centrales, además de otros pormenores.

 

        Finalmente, la Reunificación se materializó el 3 de octubre de 1990, momento en que desaparición la República Democrática de Alemania, que fue sucedida por la República Federal, en la que se integró.

 

        Lothar de Maiziere cesó en el cargo de Jefe de Gobierno a la vez que desaparecía la RDA, pero pasó a ser Ministro “sin cartera” de la República Federal, con Helmut Kohl. Pero dimitió tras ser acusado de ser informador de la Stasi, hechos que no pudieron ser probados pero que deterioraron su imagen. Por contra, su predecesor, Hans Modrow, fue elegido diputado en el Parlamento Europeo, siendo posiblemente el único caso en que un ex dictador comunista se ha sentado en la Eurocámara.

 

        En 1991, Lothar de Maiziere,  hombre clave en la Reunificación Alemana, dejó la política para volver a ejercer como abogado, profesión que desempeña en la actualidad.

 

  

 

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