CATHERINE ASHTON

Siguiendo el hilo de la actualidad, abordamos hoy la biografía de una de las personas que va a dar mucho que hablar en los próximos años, por la alta responsabilidad que ocupará a partir de febrero de 2010. Y es tan “alta” esa responsabilidad que es precisamente la de Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad. Su nombre es Catherine Margaret Ashton.

Espero que la política de igualdad no nos obligue a referirnos a ella como “Alta” Representante, pues no hay que confundir el sexo de las personas con el género de las palabras, aunque he visto que en varias noticias de agencias aparece su cargo con el género femenino. Cuando en un futuro la Infanta Leonor reine en España, y ostente la máxima jefatura de los Ejércitos, no será referida como “Capitana” General, sino como Capitán General. Que yo sepa la única capitana que hay es la Virgen del Pilar, según la copla cantada durante la Guerra de la Independencia: “la Virgen del Pilar dice/ que no quiere ser francesa/ que quiere ser capitana/ de la tropa aragonesa”.

Pero bromas aparte, supongo que el nombre del cargo traerá cola. Cierto es que en el Tratado de Niza, tan querido por la España de ZP, y repudiado por los que pudieron hacerlo, se preveía que este cargo se titulase “Ministro de Exteriores de la Unión Europea”. Pero finalmente, esto ha sido una de las cosas que han cambiado en el Tratado de Lisboa, y continúa la designación como Alto Representante.

No obstante, este es uno de esos cargos en el que el nombre periodístico ha superado con creces al cargo, ya que todo el mundo lo conoce por “Mister PESC”, ya que “PESC” es el acrónimo de la “Política Europea de Seguridad Común”, antigua designación de la responsabilidad del Alto Representante.

El Tratado de Lisboa entró en vigor ayer, 1 de diciembre, y será a partir de esa fecha cuando la Sra. Ashton reciba el visto bueno del Parlamento Europeo y tome posesión de su cargo.

Formación y actividad profesional

Catherine Ashton, tiene en la actualidad 53 años, y cuando nació en 1956 no pertenecía a la nobleza. Como explicaré mas tarde, el título de baronesa se lo concedieron en 1999 para que pudiese ocupar un escaño en la Cámara de los Lores. Se casó con Peter Kellner un conocido periodista que dirige una importante empresa de Sondeos, YouGov, pero no adoptó el apellido de su marido, sino que mantuvo el suyo propio. Hay que recordar que, por ejemplo, Margaret Thatcher se apellidaba así debido a su matrimonio con Denis Thatcher, siendo su apellido de soltera Roberts. Siempre que se celebraba una Cumbre internacional, era noticia de todos los telediarios las visitas culturales que hacían las esposas de los mandatarios mientras sus maridos se reunían: solo un hombre entre tanta mujer, el señor Thatcher. Afortunadamente las cosas van cambiando.

Tras su etapa escolar, se matriculó en la Universidad de Londres donde alcanzó el Grado en Economía. Estudió en uno de los “college” de esta universidad londinense, que posteriormente se integró en el Royal Holloway, que hasta hace poco era una institución académica solo para mujeres. Durante los años en la universidad, parece ser que fue una activa antimilitarista. Veremos lo que tarda en mandar a la Eurofor a bombardear sabe Dios el qué.

Aunque se dedica desde hace casi treinta años a la política, nunca ha sido elegida directamente por los ciudadanos para ocupar un cargo público; siempre ha sido designada por otros. No obstante, y como ella misma dice, lleva 28 años “haciendo negociaciones” políticas en distintos ámbitos, lo que avala su trayectoria.

Pero, ¿cual ha sido esa actividad durante todos esos años? Principalmente, política social. Ella misma se definió como la “baronesa de las barricadas” en un artículo publicado en la revista que edita el Parlamento británico, por el cariz reivindicativo que ha tenido su actividad política y profesional. Fue tesorera de una ONG de ámbito nacional denominada Campaña para el Desarme Nuclear, que tenía como principal objetivo impedir el despliegue de los posteriormente denominados “euromisiles” en plena época de la Guerra Fría. Precisamente algún fantasma de esa época le está jugando actualmente una mala pasada, pues el partido ultraderechista británico “Partido por la Independencia” la acusa de haber recibido como tesorera de esa organización importantes fondos de la Unión Soviética para su financiación. Lo cierto es que las cuentas auditadas de esos años (finales de los setenta) no especifican el origen de aproximadamente el cuarenta por ciento de las donaciones, vitales para el funcionamiento de la organización. Es necesario explicar aquí, que la finalidad soviética con estas subvenciones no era pacifista precisamente, sino que pretendía evitar la instalación de armas nucleares en la Europa occidental, en respuesta a los misiles nucleares SS-20 (según el código OTAN) ubicados por la URSS en países del Pacto de Varsovia.

Después de esta actividad, y tras un breve periodo en una compañía de asesoramiento en recursos humanos, formó parte de un organismo público, formado por varias administraciones, que regulaba la profesión y titulación de los trabajadores sociales. Posteriormente recaló en Bussines in the Community, que se trataba de una plataforma de organizaciones de caracter social, cuyo patronazgo recaía en el Príncipe de Gales. También trabajó en Oportunity Now que este caso tenía como objetivo la defensa de los derechos laborales de las mujeres. En los noventa volvió a trabajar para una consultora centrada en políticas públicas.

Cámara de los Lores

Es en 1999 cuando su vida dió un giro inesperado. Debido a toda esta labor eminentemente social, Tony Blair la designó para formar parte de la Cámara de los Lores. Por ello, se le conceció él título nobiliario vitalicio de Baronesa Ashton de Upholland, denominación elegida por ella en la que se unía su apellido familiar a su lugar de nacimiento.

Aclaro en este punto que los británicos, tan amantes de sus tradiciones, cuando decicieron reformar la Cámara de los Lores, para “echar” a todos aquellos que habían llegado allí heredando el título, decidieron conceder a todos los flamantes diputados de esa cámara, elegidos mas democráticamente, un título nobiliario vitalicio de barón. Este es el caso de Catherine Asthon.

A partir de ahí ocupó una serie de cargos menores, hasta que fue designada Lider de la Cámara de los Lores, que es considerado como “departamento ministerial” y por lo tanto miembro del “cabinet” del premier británico. Además lleva aparejada la presidencia del Privy Council, que salvando las distancias, es una especie de Consejo de Estado. Dentro de estas funciones a caballo entre el gobierno y el parlamento, consiguió hacer importante labor europeísta.

Comisión Europea

Por ello fue nombrada Comisario de Comercio de la Comisión Europea, cargo que ocupa en la actualidad de manera interina, y finalmente, el pasado de 19 de noviembre, fue designada Ato Representante a la vez que Herman van Rompuy fue elegido Presidente permanente del Consejo Europeo.

Precisamente la persona que ocupará el puesto que ella deja vacante como Comisario de Comercio, es la austriaca Benita Ferrero-Waldner cuyo cargo hasta ahora, Comisario de Relaciones Exteriores y Política Europea de Vecindad, es amortizado para integrar sus competencias bajo el Alto Representante. Otras responsabilidades aparejadas a este cargo son la Vicepresidencia de la Comisión, Director de la Agencia Europea de Defensa y Jefe del Servicio de Acción Exterior, además de ser Secretario General de otra organización internacional distinta a las comunidades: la Unión Europea Occidental, formada por países de la Unión, y el otros países europeos que son miembros de la OTAN (es decir, Noruega, Islandia y Turquía).

David Miliband, Ministro de Exteriores británico, con Catherine Ashton.

David Miliband, Ministro de Exteriores británico, con Catherine Ashton.

Ni ella misma creía que pudiese ocupara el cargo; aunque su nombre aparecía en algunas quinielas era difícil entrar dentro de ese encaje de bolillos de cargos políticos, tendencias ideológicas, cuotas nacionales, y finalmente género. Eran dos cargos, Presidente del Consejo Europeo y Alto Representante; se debían repartir entre los populares europeos y los socialistas; había que respetar unas teóricas “cuotas nacionales” por lo que algunos de los cargos debía recaer en un nacional de los grandes países miembros de la Unión. Finalmente el género, un hombre o una mujer. Lo cierto es que tras todos estos filtros quedó la persona aceptada por todos. Gordon Brown, ante la mayoría “popular” de la Euro Cámara retiró la candidatura de Tony Blair para la presidencia de la Unión, lo que dejaba clara la carrera para que un británico laborista ocupase el segundo puesto; sonaron los nombres de David Miliband, acual Secretario del “Foreing Office”, Peter Mandelson (predecesor de la propia Ashton como Comisaria europea), Geof Hoon (ex ministro de Defensa), además del suyo propio, la baronesa Ashton, finalmente elegida.

Muchas son las reticencias que han surgido en torno a su nombramiento. Lo arriesgado de la apuesta, es que a pesar de sus altas responsabilidades, no tiene ninguna experiencia propiamente en Política Exterior. Lo cierto es que ni siquiera parece una mujer “muy viajada”. Yo no le pido que de tantas vueltas al mundo como nuestro compañero de blog aquí, en Opiniones Libres, el “Gato Azul”. Pero bueno, no parace que la Jefa de la Diplomacia europea tenga mucha experiencia exterior ya que ha pasado 52 de sus 53 años en las Islas. Únicamente ha residido fuera en su etapa de Comisaria Europea !durante trece meses! La flamante “lady Pesc” o “baroness Pesc” tiene un trabajo muy duro.

No obstante, esa prolija actividad negociadora que ha desarrollado a lo largo de su vida la ayudará a ser “la mejor para el cargo” como ella misma promete demostrar. Los que queremos lo mejor para Europa lo deseamos así.

Katherine Margaret Ashton vive con su marido Peter Kellner y sus dos hijos biológicos y otros tres adoptados en la ciudad de Saint Albans, en Hertfordshire, al norte de Londres.

Opiniones Libres