{"id":140,"date":"2012-06-07T10:15:33","date_gmt":"2012-06-07T10:15:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/?p=140"},"modified":"2012-06-07T10:19:19","modified_gmt":"2012-06-07T10:19:19","slug":"decimo-octava-historia-el-paisanaje-de-san-salvador-6","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/?p=140","title":{"rendered":"D\u00e9cimo octava historia: El paisanaje de San Salvador 6"},"content":{"rendered":"<p><strong>Angel\u00edn el cari\u00f1osu<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/foto.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-141\" title=\"foto\" src=\"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/foto-221x300.jpg\" alt=\"\" width=\"221\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/foto-221x300.jpg 221w, https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/wp-content\/uploads\/2012\/06\/foto.jpg 492w\" sizes=\"auto, (max-width: 221px) 100vw, 221px\" \/><\/a>Angel\u00edn, el cari\u00f1osu, es un personaje t\u00edpico de novela rom\u00e1ntica porque estoy seguro que su incontinencia amorosa lo hubiera llevado a buscar aventuras en los lugares m\u00e1s insospechados y rec\u00f3nditos del universo. Sin embargo no hubiera aparecido en estos relatos si no fuera por el contratiempo que tuvo en sus cortejos amorosos con Escol\u00e1stica, la sobrina de don Valent\u00edn, el cura de Vega.<!--more--><\/p>\n<p>Angel\u00edn, el cojimu, le llamaban con diminitivo para distinguirlo de su padre Angel, le pusieron el mote de cojimu porque su padre era cojo y le apodaban el coj\u00edn. Los hijos comenzaron recibir en el pueblo el sobrenombre de los cojinos, pero luego evolucion\u00f3 por razones filol\u00f3gicas en cojimos y posteriormente tom\u00f3 la terminaci\u00f3n asturiana en u convirti\u00e9ndose en el singular cojimu. Tambi\u00e9n es posible que su origen se debiera a un error ling\u00fc\u00edstico, como tantos otros que hay en nuestra lengua, con m\u00e1s raz\u00f3n trat\u00e1ndose del bable que tiene modalidades distintas en cada comarca asturiana. Pero no es tema de mi conversaci\u00f3n el uso de los diminutivos y su evoluci\u00f3n filol\u00f3gica en la comarca del concejo de Aller, sino las aventuras amorosas de Angel\u00edn, el cojimu.<\/p>\n<p>Angel\u00edn, a pesar del nombre, era de estatura normal, bien parecido, con el pelo de color azafranado, que le hac\u00eda de aspecto y origen c\u00e9ltico, de talla proporcionada, presumido, muy exigente en el atuendo y en el aseo personal. Ten\u00eda mucho \u00e9xito con las mozas del pueblo, aunque el amor de su vida era Escol\u00e1stica, una muchacha m\u00e1s del pueblo que pasaba desapercibida, sino fuera porque era la sobrina del cura de Vega.<\/p>\n<p>Escol\u00e1stica era una ni\u00f1a bajita, pero proporcionada, ten\u00eda la cara redonda, la tez morena con el pelo ensortijado, discreta en el vestido pero excesivamente pulcra en el atuendo y arreglo personal, en lo que coincid\u00eda con Angel\u00edn.<\/p>\n<p>Las gentes del pueblo conoc\u00edan los sentimientos de la pareja, pero ni los padres de Angel\u00edn, ni don Valent\u00edn, el cura, conoc\u00edan estos amores. Con el tiempo ten\u00edan los cortejos a hurtadillas por los sitios m\u00e1s rec\u00f3nditos del pueblo, hasta que los impulsos amorosos llevaron a la pareja a los encuentros nocturnos en la propia casa rectoral de la parroquia de Vega sin que el cura se enterara.<\/p>\n<p>Don Valent\u00edn, el cura, era un hombre de costumbres sanas y piadosas, porque en cuanto terminaba de cenar pasaba un rato por la iglesia para rezar las \u00faltimas oraciones del d\u00eda y se retiraba a descansar a sus aposentos a hora muy temprana. Esta costumbre la hac\u00eda compartir a do\u00f1a Ruperta, el ama de llaves, Jacinta, la criada, y a su sobrina Escol\u00e1stica.<\/p>\n<p>La rectoral de la parroquia de Vega est\u00e1 pegada a la iglesia y es una casa peque\u00f1a de estilo rural asturiano con corredor y portalada. El corredor exhib\u00eda, casi siempre, las ristras del ma\u00edz de la cosecha del a\u00f1o, no en vano la parroquia de Vega es una de las m\u00e1s ricas, en propiedades r\u00fasticas, de la comarca, por lo que siempre fue muy apetecida por los cl\u00e9rigos de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Escol\u00e1stica dorm\u00eda en la habitaci\u00f3n que daba al corredor de la casa y hab\u00eda convenido con Angel\u00edn que hasta que no viera la ventana abierta no ten\u00eda paso libre para acudir a su encuentro nocturno. Debajo del corredor, en uno de los laterales del soportal, estaba colgada la escalera de madera de la parroquia, que Angel\u00edn utilizaba para encaramarse al corredor.<\/p>\n<p>Con el tiempo las habladur\u00edas sobre los cortejos nocturnos llegaron a o\u00eddos de don Valent\u00edn, el cura, por parte de las mujeres que frecuentaban la parroquia. Don Valent\u00edn, el cura, era un hombre bondadoso, inteligente y sagaz, no comunic\u00f3 a su sobrina, ni al resto de las mujeres de la rectoral las murmuraciones que hab\u00eda recibido de la feligres\u00eda y quiso comprobarlas personalmente. Cuando lleg\u00f3 la hora de ir a la cama comunic\u00f3 a las mujeres que esa noche dormir\u00eda \u00e9l en la habitaci\u00f3n que daba al corredor, porque de esa manera pod\u00eda abrir la ventana y no pasar\u00eda el calor que hab\u00eda soportado la noche anterior en la habitaci\u00f3n interior. De esta manera esper\u00f3 que todas las mujeres se fueran a dormir para evitar que Escol\u00e1stica pudiera avisar a su enamorado. Don Valent\u00edn, el cura, se retir\u00f3 a la habitaci\u00f3n, cuando comprob\u00f3 que todas las mujeres estaban en sus aposentos, subi\u00f3 y se acost\u00f3 en la cama que habitualmente utilizaba su sobrina, pero despu\u00e9s de haber abierto la ventana para que el amante confiado, que esperaba inquieto en los alrededores,\u00a0 al ver la se\u00f1al iniciara la escalada como Calixto al encuentro de su Melibea. Don Valent\u00edn, el cura, cuando oy\u00f3 la maniobra y los pasos de Angel\u00edn en el corredor, se tap\u00f3 bien el rostro para que no lo reconociera el amante furtivo. Angel\u00edn, cuando se vio en el cuarto, se abalanz\u00f3 sobre el cura y comenz\u00f3 a llenarlo de besos, hasta que don Valent\u00edn le dijo con voz muy pausada y amable:<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1Qu\u00e9 cari\u00f1osu est\u00e1s\u00a1 \u00a1Angel\u00edn!<\/p>\n<p>Angel\u00edn cuando reconoci\u00f3 la voz del cura huy\u00f3 como alma en pena y de un salto baj\u00f3 del corredor\u00a0 al suelo sin utilizar la escalera del pecado. Con que p\u00e1nico no huir\u00eda que en la ca\u00edda rompi\u00f3 una pierna y no se enter\u00f3 hasta llegar a San Salvador, que est\u00e1 a kil\u00f3metro y medio de la rectoral de Vega.<\/p>\n<p>La escayola de Angel\u00edn fue la penitencia que sufri\u00f3, adem\u00e1s del interrogatorio\u00a0 de los vecinos.<\/p>\n<p>As\u00ed fue como Angel\u00edn, el cojimu, pas\u00f3 a llamarse Angel\u00edn, el cari\u00f1osu.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Angel\u00edn el cari\u00f1osu Angel\u00edn, el cari\u00f1osu, es un personaje t\u00edpico de novela rom\u00e1ntica porque estoy seguro que su incontinencia amorosa lo hubiera llevado a buscar aventuras en los lugares m\u00e1s insospechados y rec\u00f3nditos del universo. 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