{"id":211,"date":"2013-06-18T08:26:49","date_gmt":"2013-06-18T08:26:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/?p=211"},"modified":"2013-06-18T08:26:49","modified_gmt":"2013-06-18T08:26:49","slug":"vigesima-quinta-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/?p=211","title":{"rendered":"VIG\u00c9SIMA QUINTA HISTORIA"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/la-pena.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-212\" title=\"la pena\" src=\"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/la-pena-244x300.jpg\" alt=\"\" width=\"244\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/la-pena-244x300.jpg 244w, https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/wp-content\/uploads\/2013\/06\/la-pena.jpg 426w\" sizes=\"auto, (max-width: 244px) 100vw, 244px\" \/><\/a><strong>LA PENA FINGIDA DE COLASA<\/strong><\/p>\n<p><strong>La pena fingida<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>Colasa formaba parte del paisanaje del pueblo de San Salvador. Su simpat\u00eda, su ingenio, su llaneza y su naturalidad ante la vida la hacen atractiva y singular entre el vecindario del pueblo.<\/p>\n<p>Colasa es una mujer de aspecto voluminoso, de altura normal y de atuendo descuidado. Tiene la cara redonda, grande y gorda como una pamesta<a title=\"\" href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>de pan de escanda. Sus ojos vivarachos bailan al son de sus palabras y peina el pelo lacio con brillantina. Es ancha de hombros y esta proporci\u00f3n se prolonga hasta las rodillas rollizas. Tiene el car\u00e1cter alegre, extrovertido que muestra con una sonrisa permanente en el semblante. A los ni\u00f1os, compa\u00f1eros de sus hijos, siempre nos acogi\u00f3 en su casa con paciencia y cari\u00f1o a pesar de las necesidades que pasaba.<!--more--><\/p>\n<p>Llegu\u00e9 a San Salvador en las vacaciones veraniegas de estudiante, coincidiendo con la noticia de la muerte de Pilarona, la madre de Colasa. Luis Angel, sobrino pol\u00edtico de Colasa, y buen amigo m\u00edo, fue quien me dio la noticia y me acompa\u00f1\u00f3 a saludarla y consolarla. Pilarona, la madre de Colasa, que era como la llamaban en Pel\u00fagano, su pueblo natal y donde vivi\u00f3 hasta que vino definitivamente a casa de Colasa a recibir los cuidados propios de la edad, llevaba varios a\u00f1os en la compa\u00f1\u00eda y cuidado de su hija.<\/p>\n<p>Por las gentes del pueblo supe que la relaci\u00f3n entre madre e hija nunca fue muy buena,\u00a0 pero que se soportaban con resignaci\u00f3n. Colasa, sobre este asunto, argumentaba que su madre hab\u00eda sido muy poco cari\u00f1osa con ella y que cuando la necesit\u00f3 nunca la encontr\u00f3. Colasa ten\u00eda un reba\u00f1o de rapacinos y, en aquella \u00e9poca, costaba mucho esfuerzo sacarlos adelante. La madre, que estaba en mejor posici\u00f3n, nunca colabor\u00f3 con las muchas necesidades de Colasa. Esto, y la antipat\u00eda que se profesaban la madre y la hija, alimentaron esta mala relaci\u00f3n familiar.<\/p>\n<p>Cuando Luis Angel y yo llegamos a la casa mortuoria, Colasa estaba despidiendo con gesto compungido, a una de las vecinas que se hab\u00eda acercado para acompa\u00f1arla en estos momentos. Nos separamos discretamente, mientras Colasa se desped\u00eda de Fidela, la vecina m\u00e1s cercana de su casa. En cuanto cerr\u00f3 la puerta de la casa, Colasa cambi\u00f3 de cara y como si de una metamorfosis se tratara, nos salud\u00f3 serena, cari\u00f1osamente, y suspirando de alivio\u00a0 nos dijo:<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1 Ay fiyinos! Con vosotros num pueo fingir. Num me cai una l\u00e1grima, por mas que lo intento num pueo llorar. Esta muyerona, -se\u00f1alando la habitaci\u00f3n en la que yac\u00eda el cuerpo ya muerto de Pilarona-, fue muy malona pa mi. Nunca me ech\u00f3 una mano cuando la necesit\u00e9. Despu\u00e9s, cuando la traje a mi\u00f3 casa, nunca se vio fartuca con na de lo que-y daba. Val\u00eda muncho m\u00e1s la mierda que-y daben los mis hermanos que todo el oro del mundo que-y diera yo. Mio padre muncho sufri\u00f3 con ella, porque siempre fue una quexona y una fociconzona<a title=\"\" href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>. \u00a1 Dios la tenga en la gloria \u00a1. \u00a1Ta muy bien all\u00e1!.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Pamesta, pan grande de forma redonda.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Fociconzona, enojadiza, hura\u00f1a, que se enfada con facilidad.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA PENA FINGIDA DE COLASA La pena fingida \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Colasa formaba parte del paisanaje del pueblo de San Salvador. Su simpat\u00eda, su ingenio, su llaneza y su naturalidad ante la vida la hacen atractiva y singular entre el vecindario del pueblo. Colasa es una mujer de aspecto voluminoso, de altura normal y de atuendo descuidado. [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-211","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-anecdotas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/211","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=211"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/211\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":216,"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/211\/revisions\/216"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=211"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=211"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=211"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}