{"id":316,"date":"2015-02-25T11:04:27","date_gmt":"2015-02-25T11:04:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/?p=316"},"modified":"2015-02-25T11:05:56","modified_gmt":"2015-02-25T11:05:56","slug":"trigesima-cuarta-historia-la-expresividad-de-colasa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/?p=316","title":{"rendered":"TRIG\u00c9SIMA CUARTA HISTORIA &#8211; LA EXPRESIVIDAD DE COLASA"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/Foto1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-317\" alt=\"Foto1\" src=\"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/Foto1-244x300.jpg\" width=\"244\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/Foto1-244x300.jpg 244w, https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/Foto1-833x1024.jpg 833w, https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/Foto1.jpg 1297w\" sizes=\"auto, (max-width: 244px) 100vw, 244px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Colasa es una mujer que le resulta m\u00e1s dif\u00edcil fingir sus emociones que exponerse al genio de su marido. Este rasgo de su car\u00e1cter la llev\u00f3 m\u00e1s de una vez a sufrir alg\u00fan percance de convivencia con otras vecinas menos expresivas que ella. Me refiero a los muchos apoyos ling\u00fc\u00edsticos que utilizaba en su lenguaje coloquial con las vecinas que no respetaba y que ella denominaba fulixa <a title=\"\" href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de la expresividad emotiva de Colasa, os quiero mencionar el incidente que le ocurri\u00f3 en una ocasi\u00f3n con una vecina del pueblo que apodaban \u201cLa Campanona\u201d. Su nombre era Rosita, el mote de \u201cLa Campanona\u201d le ven\u00eda por su fama como juglar indiscreto de las noticias del pueblo.<\/p>\n<p>Normalmente las vecinas del pueblo sacaban la basura por la noche, la depositaban delante de su casa, sol\u00edan ser las cenizas de la cocina de carb\u00f3n y los pocos desperdicios de la comida. Jaime, el barrendero las recog\u00eda de madrugada en su recorrido diario.<\/p>\n<p>Colasa observ\u00f3 que algunos d\u00edas aparec\u00edan esparcidas las cenizas y los desperdicios delante de la puerta de su casa con\u00a0 el caldero boca abajo, a modo de sombrero. Colasa madrug\u00f3 para hac\u00e9rselo saber a Jaime el barrendero, de esta manera indagaba lo ocurrido. Jaime, el barrendero le asever\u00f3 que cuando \u00e9l llegaba ya estaba desparramado el recipiente, a la vez que le hac\u00eda saber que \u00e9l s\u00f3lo ten\u00eda obligaci\u00f3n de desocupar los calderos no de llenarlos. Colasa volvi\u00f3 a casa muy pensativa y urdi\u00f3\u00a0 espiar por la noche para averiguar la raz\u00f3n de su desgracia. As\u00ed lo hizo y dio con la causante de la fechor\u00eda. No era otra que Rositona, la campanona, vecina con la que no se hablaba desde una discusi\u00f3n que hab\u00edan tenido en el lavadero del Boleru. Colasa, al ver a su vecina, sali\u00f3 de casa como toro de toriles y encar\u00e1ndose con Rositona le pidi\u00f3 las\u00a0 explicaciones de aquella afrenta.<\/p>\n<p>Los gritos de la discusi\u00f3n fueron tales que el sereno del pueblo apareci\u00f3 para poner calma y silencio a las dos vecinas. El municipal lleg\u00f3 al lugar, justo en el cap\u00edtulo de insultos en los que el Colasa era especialista por excelencia, sin enterarse de la causa de la disputa. Quiso cortar por lo sano y lo sald\u00f3 con una multa de cien pesetas a Colasa, que era la que\u00a0 m\u00e1s alborotaba, por alteraci\u00f3n del orden p\u00fablico con blasfemias.<\/p>\n<p>No qued\u00f3 aqu\u00ed la cosa. Al d\u00eda siguiente, Colasa apareci\u00f3 en el Ayuntamiento a presentar su protesta oral ante el alcalde. Don \u00c1ngel, el alcalde, que ya sab\u00eda del altercado por el agente municipal, la interpel\u00f3 sin m\u00e1s, como primer saludo, con una buena perorata sobre su mal comportamiento y peor ejemplo ante el vecindario. Colasa intentaba meter baza, pero el alcalde se lo imped\u00eda, mientras continuaba con su reprimenda. Yo creo que el alcalde lo hac\u00eda m\u00e1s que por la amonestaci\u00f3n, por provocar la incontinencia verbal y el ingenio de la vecina. Colasa ya harta de la fil\u00edpica del alcalde le dijo:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0 Mire, se\u00f1or, dexeme hablar porque sinon cr\u00edo papu. Lo \u00fanico que pas\u00f3 ye que la hija de puta de Rositona, la campanona, t\u00edrame les cenices, los desperdicios y la mierda delante de la puerta de casa.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0 \u00a1 Colasa \u00a1. Vuelve usted a blasfemar. \u2013 Reprendi\u00f3 el alcalde con tono de censura-.<\/p>\n<p>Colasa sac\u00f3 un billete de cien pesetas del bolsillo del mand\u00edl y lo deposit\u00f3, muy ufana, sobre la mesa del despacho del se\u00f1or alcalde y le contest\u00f3:<\/p>\n<p>&#8211; Tenga estes cien pesetes porque voy a necesitales pa decir qui\u00e9n ye Rositona, la campanona, sinon qui\u00e9n ye el guapu que retrata a esta muyerona sin blasfemar m\u00e1s de una vez.<\/p>\n<p>Esta expresividad natural de Colasa y la simpat\u00eda que el alcalde ten\u00eda por ella provoc\u00f3 la risa en el regidor del concejo.<\/p>\n<div><br clear=\"all\" \/><\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Fulixa o folixa, canalla, gente ruin.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Colasa es una mujer que le resulta m\u00e1s dif\u00edcil fingir sus emociones que exponerse al genio de su marido. Este rasgo de su car\u00e1cter la llev\u00f3 m\u00e1s de una vez a sufrir alg\u00fan percance de convivencia con otras vecinas menos expresivas que ella. Me refiero a los muchos apoyos ling\u00fc\u00edsticos que utilizaba en su lenguaje [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-316","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/316","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=316"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/316\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":320,"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/316\/revisions\/320"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=316"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=316"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=316"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}