{"id":352,"date":"2015-09-16T08:35:54","date_gmt":"2015-09-16T08:35:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/?p=352"},"modified":"2015-09-16T08:36:07","modified_gmt":"2015-09-16T08:36:07","slug":"el-funcionario-andaluz-de-san-salvador","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/?p=352","title":{"rendered":"EL FUNCIONARIO ANDALUZ DE SAN SALVADOR"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/37-historia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-353\" alt=\"37 historia\" src=\"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/37-historia-300x285.jpg\" width=\"300\" height=\"285\" srcset=\"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/37-historia-300x285.jpg 300w, https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/37-historia.jpg 361w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Paquito es otro de los personajes que aparecen en este retablo del paisaneo de San Salvador. El nombre con diminutivo le viene por la manera cari\u00f1osa con que lo llamaba Georgina, su mujer, desde que se hicieron novios, la picard\u00eda y la co\u00f1a rural allerana hizo que desde entonces tuviera esta singular manera de apodarse hasta el resto de sus d\u00edas.<\/p>\n<p>Don Francisco Moreno lleg\u00f3 por los a\u00f1os treinta a San Salvador como administrativo del juzgado comarcal de Aller. Hab\u00eda nacido en un pueblo de Ja\u00e9n y como buen funcionario judicial de su \u00e9poca viv\u00eda de un sueldo peque\u00f1o, por lo que se vio obligado a completar la carrera judicial cas\u00e1ndose con Georgina, una rica solterona del pueblo.<\/p>\n<p>El acento andaluz, el porte y la ingenuidad hicieron el resto para que pronto fuera objeto de las bromas de los m\u00e1s avispados de las gentes del pueblo.<\/p>\n<p>Don Francisco Moreno es bajito, regordete, mofletudo, podemos decir que abultaba m\u00e1s a lo ancho que a lo alto. Ten\u00eda una cara perfecta para estrellar sanjuanes<a title=\"\" href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>, tan colorada como las manzanas de la pomarada de Seraf\u00edn que parec\u00eda que estuviera irritado en el semblante. Ten\u00eda la cabeza ancha, el cuerpo grande y las extremidades cortas.<\/p>\n<p>Desde que se cas\u00f3 con Georgina comenz\u00f3 a gastar traje y sombrero, su apariencia externa cambi\u00f3 hasta lograr la de un apoderado de buen torero de su tierra, m\u00e1s que la de un funcionario fam\u00e9lico.<\/p>\n<p align=\"left\">A partir del casorio Georgina no permiti\u00f3 que lo llamaran Paquito, sino don Francisco. De poco sirvieron estas pretensiones de la se\u00f1ora porque en el pueblo nadie lo conoc\u00eda por tal.<\/p>\n<p>Paquito se dejaba convidar por los paisanos que ven\u00edan al juzgado comarcal a por alg\u00fan certificado o partida judicial, para que de este modo se aligeraran los tr\u00e1mites burocr\u00e1ticos. Este comportamiento le dio cierta fama de funcionario gorr\u00f3n en el chigre de Machote que era el que m\u00e1s frecuentaba en el pueblo. Machote, que sab\u00eda de este defecto de Paquito, protestaba por lo bajo mientras lo serv\u00eda e iba aumentando el tono de su protesta cuando el alcohol hab\u00eda hecho su efecto en el funcionario judicial y en el tabernero. Estos enfrentamientos ling\u00fc\u00edsticos entre los dos personajes hac\u00edan la delicia de la clientela en el chigre de Machote.\u00a0 Paquito, cuando ya estaba saturado de alcohol, aprovechaba para contar sus delirios de grandeza andaluza. Todo el mundo sab\u00eda que de And\u00fajar s\u00f3lo hab\u00eda tra\u00eddo un traje ra\u00eddo por las articulaciones y una maleta de cart\u00f3n m\u00e1s vieja que el traje, ce\u00f1ida con cuerdas de esparto para que no se desparramara. Las discusiones con Machote y las alucinaciones de riqueza de Paquito completaban el rato de sainete de la clientela del chigre.<\/p>\n<p>Paquito pasaba las vacaciones de verano en And\u00fajar, presum\u00eda en el pueblo jiennense de lo bien que hab\u00eda casado en Asturias y de las muchas propiedades de las que disfrutaba, pero estos relatos en boca del se\u00f1or Moreno tomaban unos l\u00edmites tan insospechados que se apartaban de la realidad.<\/p>\n<p>Arturo, el t\u00edo pobre de Ricardo, acompa\u00f1aba muchas veces a Paquito en sus correr\u00edas por los chigres del pueblo, sab\u00eda, mejor que nadie, el defecto que ten\u00eda de vanagloriarse en exceso de sus antecedentes geneal\u00f3gicos y de las riquezas que pose\u00eda. Arturo tambi\u00e9n ten\u00eda conocimiento de la vida que Paquito hac\u00eda en And\u00fajar en sus vacaciones veraniegas, que frecuentaba diariamente el casino del pueblo, que disfrutaba en exceso mientras contaba sus grandezas a la tertulia m\u00e1s selecta de la sociedad andujare\u00f1a. Arturo que era un bromista importante urdi\u00f3, convenci\u00f3 y acord\u00f3 con Paquito que le enviar\u00eda una serie de telegramas a su nombre con la direcci\u00f3n del casino andujare\u00f1o, haci\u00e9ndose pasar por administrador de sus propiedades asturianas, de ese modo Paquito podr\u00eda aparentar a sus anchas en su pueblo andaluz.<\/p>\n<p>Los pueblos peque\u00f1os no ten\u00edan tel\u00e9grafos por lo que los telegramas se recib\u00edan de viva voz en la centralita de tel\u00e9fonos del pueblo, que los pasaban a unos impresos al uso que hab\u00eda en aquella \u00e9poca. Este m\u00e9todo tra\u00eda como consecuencia que, muchas veces, se enteraran de las noticias primero los vecinos que el\u00a0 destinatario.<\/p>\n<p>Don Francisco Moreno se fue de vacaciones y preguntaba todos los d\u00edas al conserje del casino si ten\u00eda alg\u00fan recado para \u00e9l, porque estaba ansioso por recibir los telegramas de su amigo y fraudulento administrador. Cuando lleg\u00f3 el primero de los mensajes lo abri\u00f3 delante de los amigos andujare\u00f1os, lo ense\u00f1\u00f3 con orgullo a cuantos se incorporaron a la tertulia para que tuvieran conocimiento de la misiva. El texto dec\u00eda as\u00ed:<\/p>\n<p>&#8211; Venta manzana pomarada de arriba doscientas mil pesetas. Saludos respetuosos. Administrador general. Arturo Fidalgo.<\/p>\n<p>El segundo de los telegramas ten\u00eda el siguiente texto:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0 Venta manzana pomarada de abajo trescientas mil pesetas. Saludos respetuosos. Administrador general. Arturo Fidalgo.<\/p>\n<p>Paquito estaba tan satisfecho y confiado por lo bien que Arturo cumpl\u00eda lo pactado que cuando lleg\u00f3 el tercero de los telegramas, simul\u00f3 que hab\u00eda olvidado los lentes, entreg\u00f3 el impreso a uno de los contertulios para que lo leyera en voz alta, de esa manera todos los socios del casino se enterar\u00edan de la misiva. As\u00ed lo hizo y el contertulio ley\u00f3 con solemnidad el texto del telegrama:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0 Roto tonel llagar. Inundaci\u00f3n pueblo. Urge tu presencia. Saludos<\/p>\n<p>respetuosos. Administrador general. Arturo Fidalgo.<\/p>\n<p>Machote dec\u00eda de Paquito que adem\u00e1s de faltosu era un babayu<a title=\"\" href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div><br clear=\"all\" \/><\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Sanjuanes, pasteles rellenos de crema.<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p><a title=\"\" href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a>\u00a0 Babayu, fatuo, engre\u00eddo, que presume sin raz\u00f3n o m\u00e1s all\u00e1 de lo que es aceptable por el decoro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Paquito es otro de los personajes que aparecen en este retablo del paisaneo de San Salvador. El nombre con diminutivo le viene por la manera cari\u00f1osa con que lo llamaba Georgina, su mujer, desde que se hicieron novios, la picard\u00eda y la co\u00f1a rural allerana hizo que desde entonces tuviera esta singular manera de apodarse [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1,3],"tags":[],"class_list":["post-352","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-anecdotas","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/352","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=352"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/352\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":354,"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/352\/revisions\/354"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=352"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=352"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/anecdotaseironiasdesdecabomayor\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=352"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}