{"id":118,"date":"2011-03-16T17:02:53","date_gmt":"2011-03-16T15:02:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.opinoineslibres.es\/memoriasdeunexcentrico\/?p=118"},"modified":"2011-03-16T17:02:53","modified_gmt":"2011-03-16T15:02:53","slug":"noches-de-moscu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/memoriasdeunexcentrico\/?p=118","title":{"rendered":"\u00abNoches de Mosc\u00fa\u00bb"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>???????????? ??????<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><strong>?? ?????? ? ???? ???? ??????,<br \/>\n??? ????? ??????? ?? ????.<br \/>\n???? ? ????? ??, ??? ??? ??????<br \/>\n???????????? ??????.<br \/>\n????? ???????? ? ?? ????????,<br \/>\n??? ?? ??????? ???????.<br \/>\n????? ???????? ? ?? ????????<br \/>\n? ??? ????? ??????.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><em>\u00abNoches en el entorno de Mosc\u00fa\u00bb<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><em>No se oye ni un susurro en el jard\u00edn,<br \/>\nTodo enmudece hasta el amanecer<br \/>\n\u00a1Si pudieras imaginar lo que para m\u00ed significan<br \/>\nesas noches en las afueras de Mosc\u00fa!<br \/>\nEl r\u00edo que fluye y no fluye,<br \/>\nEs plata pura de luz de luna.<br \/>\nSe escucha una canci\u00f3n que no se escucha,<br \/>\nEn esas noches tranquilas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Mijail Matusovski (1955)<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">La conocida canci\u00f3n \u00abNoches de Mosc\u00fa\u00bb es una de mis preferidas. No pod\u00eda faltar en el cabaret Tropicana durante la \u00e9poca m\u00e1s sovi\u00e9tica del comunismo cubano; tampoco en el repertorio de los Coros del Ej\u00e9rcito Rojo; ni en los supermercados norteamericanos en la sedante versi\u00f3n de la Orquesta y Coros de Ray Conniff. Incluso existi\u00f3 una interpretaci\u00f3n inolvidable -por lo mala- a cargo del vetusto \u00abDuo Din\u00e1mico\u00bb. La retransmisi\u00f3n de esta canci\u00f3n por onda corta sirvi\u00f3 a los servicios exteriores de la radio sovi\u00e9tica como c\u00f3digo secreto para alertar a los esp\u00edas infiltrados en Occidente. En la actualidad es la sinton\u00eda horaria de varias emisoras. El t\u00edtulo espa\u00f1ol de la canci\u00f3n proviene de la traducci\u00f3n al ingl\u00e9s de \u00ab<em>Podmoskovnye Vechera<\/em>\u00bb como \u00ab<em>Moscow Nights<\/em>\u00bb o \u00ab<em>Midnight in Moscow<\/em>\u00ab.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata de una composici\u00f3n del peterburgu\u00e9s Vasili Soloviov-Sedoi dedicada a su ciudad natal con letra del poeta Matusovsky, ambos reconocidos artistas. La titularon \u00ab<em>Leningradskie Vechera<\/em>\u00bb -\u00abNoches de Leningrado\u00bb- pero el Ministerio Sovi\u00e9tico de Cultura decidi\u00f3 transformarla en himno a la Espartaqu\u00edada Sovi\u00e9tica de 1956 para exaltar las escenas del filme donde aparec\u00edan los atletas, en un glorificado descanso, all\u00e1 por \u00ab<em>el entorno de Mosc\u00fa<\/em>\u00ab, e hizo desaparecer cualquier referencia leningradesa. Un a\u00f1o despu\u00e9s comenzar\u00eda la andadura de \u00abNoches de Mosc\u00fa\u00bb hacia el \u00e9xito al ganar el primer premio del concurso musical realizado durante el <em>Sexto Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes<\/em>, celebrado en Mosc\u00fa bajo el lema \u00abPor la Paz y la Amistad\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducir \u00ab<em>Podmoskovnye Vechera<\/em>\u00bb por \u00ab<em>Noches de Mosc\u00fa<\/em>\u00bb es inexacto, pero andar con precisiones de geograf\u00eda pol\u00edtica resultar\u00eda tan pl\u00fambeo como leer \u00abEl Capital\u00bb de corrido. El \u00ab<em>Podmoskovnye<\/em>\u00bb es una divisi\u00f3n administrativa artificial que corresponde b\u00e1sicamente al \u00aboblast\u00bb moscovita, regi\u00f3n de unos 45.900 km2 y asiento de 36 ciudades y 38 \u00abokrugs\u00bb o distritos. Algo m\u00e1s que unos simples alrededores o un suburbio. La ciudad de Mosc\u00fa propiamente dicha, as\u00ed como sus enclaves, no forman parte del \u00aboblast\u00bb por ser territorio federal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo una canci\u00f3n tan ligada al Estado sovi\u00e9tico pudo sobrevivirlo? Al igual que aquella \u00abLili Marleen\u00bb que cerraba cada noche la emisi\u00f3n de la radio de las Fuerzas Armadas alemanas siendo escuchada con id\u00e9ntica reverencia por los soldados de Rommel y de Montgomery, se trata de una m\u00fasica llena de po\u00e9tica nostalgia. En el texto de las \u00ab<em>Noches de Mosc\u00fa<\/em>\u00bb suenan acordes intimistas del alma eslava con resonancias universales. El amor a la propia tierra. Las revelaciones del silencio. Lo contradictorio como prenda de eternidad. El valor incalculable de las cosas sin precio. La incomunicaci\u00f3n que nace de no atrevernos a transmitir a la persona amada nuestros sentimientos \u00edntimos por miedo a que no llegue a comprenderlos&#8230; El poema de Matusovski siempre contendr\u00e1 mucho m\u00e1s que musculosos j\u00f3venes espartaquistas esperando el advenimiento del aut\u00e9ntico comunismo en una villa deportiva del \u00aboblast\u00bb capitalino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Oto\u00f1o de 2009 mi esposa y yo visitamos Mosc\u00fa. Lo hac\u00edamos como veteranos de una organizaci\u00f3n no gubernamental belga cuyo objetivo era prestar ayuda a los orfelinatos de la regi\u00f3n de Mosc\u00fa. Para viajar por la Federaci\u00f3n Rusa sin formar parte de un grupo tur\u00edstico es necesaria la invitaci\u00f3n oficial de un ciudadano ruso. Cumplido este requisito, la tramitaci\u00f3n del visado es un proceso bien estructurado. Los imprevistos surgen despu\u00e9s, al llegar al inmenso pa\u00eds bicontinental. En nuestro caso comenzaron cuando, tras formar pacientemente en cola ante los controles de inmigraci\u00f3n de Sherem\u00e9tiovo, hubimos de v\u00e9rnoslas con la obcecaci\u00f3n de un funcionario receloso de que mi esposa, nacida en M\u00e9xico y de nacionalidad espa\u00f1ola fuese, en realidad, ciudadana turca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eramos hu\u00e9spedes de Pavel Z., antiguo Director General del extinto \u00abConsejo de Asuntos Religiosos\u00bb. Fu\u00e9 \u00e9ste un organismo destinado -seg\u00fan la 3\u00aa edici\u00f3n de la \u00abGran Enciclopedia Sovi\u00e9tica\u00bb- a \u00ab<em>ayudar a las organizaciones religiosas a mantener contactos internacionales, a participar en la lucha por la paz y a fortalecer la amistad internacionalista<\/em>\u00ab. O, visto desde el otro lado del Tel\u00f3n de Acero: \u00ab<em>un centro para captar las voluntades de popes, pastores y sacerdotes occidentales<\/em>\u00ab. Pavel, cesante desde la disoluci\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y el cierre del Consejo, ten\u00eda demasiados a\u00f1os y lazos con el antiguo r\u00e9gimen para conseguir un trabajo en el nuevo. Jubilado a pesar suyo recib\u00eda una pensi\u00f3n que, al t\u00e9rmino de una prolongada vida laboral, apenas bastaba para que su esposa y \u00e9l sobreviviesen algo m\u00e1s de una semana. Para llegar a fin de mes deb\u00eda desempe\u00f1ar mil actividades con tal de mantenerse a flote en la vor\u00e1gine del capitalismo ruso. Era ajedrecista profesional, marchante de arte moderno, vicepresidente de una ONG ruso-noruega, mediador en adopciones y apicultor. Y, adem\u00e1s, un excelente gu\u00eda tur\u00edstico. Y lo seguir\u00e1 siendo mientras viva y goce de buena salud. Eso s\u00ed, en compensaci\u00f3n por los a\u00f1os trabajados, tras aguardar turno en largas listas de espera, ten\u00eda derecho a disfrutar de vacaciones familiares gratuitas en residencias estatales a medio camino entre la mugre y la ruina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pavel pose\u00eda la corpulencia que d\u00e1 la edad, pero manten\u00eda la fuerza f\u00edsica y la agilidad mental de una juventud lejana. Lo que m\u00e1s llamaba la atenci\u00f3n en su rostro eslavo eran los ojos, azules e impenetrables. Re\u00eda poco y si lo hac\u00eda no iba m\u00e1s all\u00e1 de un moh\u00edn ir\u00f3nico. Sus aires de cosaco me recordaban la confidencia de un metere\u00f3logo cubano que estudi\u00f3 en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica: \u00ab<em>Al llegar a Mosc\u00fa todos los rusos me parecieron osos a punto de darme un zarpazo en la yugular, pero cuando descubr\u00ed que el alma eslava y el alma latina comparten sentimentalismo y emotividad, me sent\u00ed en casa<\/em>\u00ab. El lirismo del cubano podr\u00eda ser aplicable a Lena, la esposa de Pavel. Mas la inexpresividad facial del plant\u00edgrado no desmerecer\u00eda de la contenci\u00f3n taciturna de nuestro amigo ruso. Tanta que muy bien podr\u00eda ocultar un pasado repleto de zarpazos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me molestaba la impenetrabilidad de aquel hombre. Era casi imposible arrancarle una confidencia. Ser incapaz de hacerlo me desconcertaba y, a la vez, me irritaba. A pesar de conocernos desde hac\u00eda algunos a\u00f1os apenas obraban en mi poder algunas constataciones en torno a Pavel. Algo as\u00ed como piezas sueltas de un rompecabezas. Sin duda se trataba de un hombre culto pues hablaba cuatro idiomas, discut\u00eda en profundidad la historia de su pa\u00eds y estuvo al frente de un organismo donde la cultura era instrumento necesario para ejecutar la \u00abingenier\u00eda de la Historia\u00bb. Desconf\u00edado con casi todos era, por otra parte, totalmente fiable: si se compromet\u00eda a algo lo cumpl\u00eda. La vida lo hab\u00eda templado en la pr\u00e1ctica del \u00ab<em>do ut des<\/em>\u00ab. Su punto fuerte era el desenvolverse con soltura y eficacia por los entresijos de Mosc\u00fa: estaciones de trenes y autobuses, aeropuertos, ministerios, consulados, universidades, mercadillos, comisar\u00edas, restaurantes y teatros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como la mayor\u00eda de los rusos, sent\u00eda desprecio por el Gorbachov del \u00ab<em>glasnot<\/em>\u00bb y la \u00ab<em>perestroika<\/em>\u00ab. Lo acusaba de haber hecho una peque\u00f1a fortuna \u00abvendi\u00e9ndose\u00bb a los occidentales y en lo tocante a su papel en la liquidaci\u00f3n de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, hablaba del primer presidente democr\u00e1tico en t\u00e9rminos semejantes a los utilizados en su d\u00eda por los refugiados franceses de Argelia refiri\u00e9ndose a De Gaulle. Tampoco escatimaba las cr\u00edticas a los nuevos mandatarios del Kremlin. Su actitud hacia ellos coincid\u00eda, en palabras m\u00e1s comedidas, con la rabiosa queja que una vez o\u00ed de labios de una joven enfermera lituana, viuda de un oficial ruso, hablando de su situaci\u00f3n personal: \u00ab<em>los comunistas eran unos cerdos aunque, por lo menos, con la comida que se ca\u00eda de sus pesebres los dem\u00e1s pod\u00edamos vivir; <\/em><em>estos cerdos de ahora est\u00e1n igual de lustrosos pero la diferencia es que no dejan que caiga nada fuera del comedero<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pavel destilaba el desencanto de haber sido tan estafado por las tramoyas del Partido Comunista como lo fu\u00e9 Catalina la Grande con la farsa de las \u00abVillas Potemkin\u00bb a lo largo del Volga. Tal vez por eso, en los recorridos que con \u00e9l hicimos por Mosc\u00fa, no perdi\u00f3 ocasi\u00f3n de quitarle las gafas de dise\u00f1o a la calavera comunista y vengarse desvel\u00e1ndonos la vac\u00eda pero ubicua mirada de sus cuencas. La vimos en las placas que honran a prohombres del Partido -sospechosamente fallecidos en fechas coincidentes- sobre los muros de los suntuosos edificios que habitaron. Nos hipnotizaba desde aceras donde a\u00fan se rumorea que los colaboradores del \u00abPadre Stalin\u00bb raptaban a mujeres j\u00f3venes en pleno d\u00eda. Nos contemplaba, burlona, desde el jardincillo donde, no hace tanto tiempo, se habr\u00eda \u00absuicidado\u00bb el neocomunista que deb\u00eda conocer el paradero de los fondos secretos del Partido hist\u00f3rico. Y atisbaba desde las improvisadas esquelas, cintas y mensajes que recordaban en los \u00e1rboles del parque, junto a la Casa Blanca, a los 500 muertos y m\u00e1s de 1.000 heridos inocentes que caus\u00f3 el bombardeo del Parlamento democr\u00e1tico ordenado por un Boris Yeltsin cuyos reflejos segu\u00edan siendo los adquiridos tras casi treinta a\u00f1os de militancia comunista y veinticinco de \u00ab<em>nomenklatura<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00edamos dedicado una ma\u00f1ana a recorrer de nuevo la impresionante Galer\u00eda Estatal Tretiakov. A la salida Pavel nos condujo hasta la <em>Bolotnaya Ploshchad <\/em>o \u00abPlaza de la Marisma\u00bb, estrat\u00e9gicamente situada en la isla de Balchug. Hay en dicha Plaza un grupo escult\u00f3rico del escultor surrealista circasiano Mijail Shemiakin, titulado \u00abPecados de los Padres\u00bb. Representa a una pareja de ni\u00f1os que, con los ojos vendados, juega sin advertir la presencia en torno de ellos de monstruos grotescos cuyos nombres son: <em>Drogadicci\u00f3n<\/em>, <em>Prostituci\u00f3n<\/em>, <em>Latrocinio<\/em>, <em>Alcoholismo<\/em>, <em>Ignorancia<\/em>, <em>Pseudoconocimiento del mundo<\/em>, <em>Propaganda de la violencia<\/em>, <em>Sadismo<\/em>, <em>Desmemoria<\/em>,<em> Esclavitud laboral<\/em>, <em>Pobreza<\/em> y <em>Guerra<\/em>. En lugar central, dominando la escena desde un podio, una esperp\u00e9ntica \u00ab<em>Indiferencia<\/em>\u00ab. El monumento transmite bien su mensaje sombr\u00edo. Las gentes que se detienen a observarlo parecen reflexionar en silencio. Pero, a juzgar por las noticias que nos traen los medios de comunicaci\u00f3n, a los monstruos met\u00e1licos no les preocupa demasiado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos acercamos al puente Luzhkov para ver algo m\u00e1s optimista: los \u00ab\u00e1rboles del amor\u00bb. Plantados en la pasarela hay \u00e1rboles de bronce cuyas hojas perennes son centenares de candados con nombres de parejas. Los colocan all\u00ed los reci\u00e9n casados para desearse mutuamente amor duradero. Es una hermosa tradici\u00f3n que est\u00e1 llegando a algunos lugares de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Regresando a casa de Pavel cruzamos el r\u00edo por la pasarela que lleva a la Catedral de Cristo Salvador, exvoto en memoria de la providencial derrota del ej\u00e9rcito de Napole\u00f3n. La visi\u00f3n del monumental templo, demasiado conspicuo, demasiado simb\u00f3lico y demasiado venerado, irritaba a los revolucionarios de Octubre. Lo llamaron \u00abel hongo venenoso\u00bb. Dejarlo decaer con calculada incuria mientras se intentaba desprestigiar cuanto representaba no fu\u00e9 suficiente. En 1931 Stalin orden\u00f3 su voladura. Pretend\u00eda remplazarlo con el \u00abPalacio de los Soviets\u00bb, una megal\u00f3mana torre modernista m\u00e1s alta que el <em>Empire States Building<\/em>, coronada por una efigie de Lenin mayor que la <em>Estatua de la Libertad<\/em>. El monumento sobrevolar\u00eda un Mosc\u00fa futurista cuya est\u00e9tica recuerda a los dibujos de Flash Gordon. En el fondo -son palabras de un piloto ruso de combate- \u00ab<em>los comunistas intentaban cambiar una religi\u00f3n por otra<\/em>\u00ab. O, como dir\u00eda un psicoterapeuta, \u00ab<em>estaban celosos de Dios y quer\u00edan recibir su culto<\/em>\u00ab. Pero ni la naturaleza del terreno ni la falta de fondos permitieron constru\u00edr la so\u00f1ada catedral laica. El solar catedralicio permaneci\u00f3 hecho un lodazal de zanjas mal tapadas hasta que, en 1958, Nikita Jrusch\u00f3v lo convirti\u00f3 en la mayor piscina climatizada del mundo. En 1990 Boris Yeltsin autoriz\u00f3 a la Iglesia Ortodoxa Rusa la reconstrucci\u00f3n de la Catedral de Cristo Salvador, la cual se llevar\u00eda a cabo durante el per\u00edodo 1994-2000. Lejos del Presidente saber que en ese mismo lugar velar\u00edan su cad\u00e1ver diecisiete a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al pasar frente al memorable templo observo que hay largas colas de personas que aguardan para entrar en \u00e9l. Le pregunto a Pavel qui\u00e9nes son y me explica: \u00ab<em>han tra\u00eddo un icono ruso muy venerado que se encuentra en los Estados Unidos y la gente viene a rezarle<\/em>\u00ab. Cuando le manifiesto mi extra\u00f1eza por tanta devoci\u00f3n tras m\u00e1s de siete d\u00e9cadas de comunismo contesta: \u00ab<em>muchos escondieron sus iconos en la \u00e9poca comunista y siguieron rezando en privado<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la casa nos recibe Lena, c\u00f3nyuge de Pavel. Tiene su edad pero est\u00e1 mejor conservada y cuida su buena presencia. Es una rusa del\u00a0 Volga obsesionada por la salud y por cuantas p\u00f3cimas prometen alargar la existencia. No debe conocer la sobria advertencia que transmite San Mateo: \u00ab<em>Y \u00bfQui\u00e9n de vosotros, a fuerza de agobiarse, podr\u00e1 a\u00f1adir una hora al tiempo de su vida?<\/em>\u00ab. La cocina familiar era una verdadera botica naturista. Los macizos muebles de excelente pino b\u00e1ltico -el matrimonio, prevenido por su banco de una dr\u00e1stica devaluaci\u00f3n del rublo, opt\u00f3 por gastarse los ahorros adquiriendo el mobiliario de cocina m\u00e1s caro del mercado- guardaban un sinf\u00edn de kefires, adobos, salazones y productos en fermentaci\u00f3n. Como hab\u00edamos aportado varias latas de aceite puro de oliva a la farmacopea de la casa, Lena y Pavel organizaron una cena en honor nuestro. Para hacerla m\u00e1s agradable transladaron la mesa al sal\u00f3n principal del peque\u00f1o pero confortable apartamento estaliniano, donde un hermoso mirador dejaba ver el r\u00edo Moscova.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre un mantel de algod\u00f3n con alegres estampados multicolores Lena dispuso dos fuentes con <em>verenikis<\/em> de patata, salchichas de lata crudas y un plato hondo con una sopa fr\u00eda contundentemente densa. Una ensalada aceitosa deb\u00eda proteger nuestros est\u00f3magos del vodka, mas el previsor matrimonio tambi\u00e9n hab\u00eda tra\u00eddo varias botellas que recordaban a los antiguos envases espa\u00f1oles de gaseosa pero cuyo pajizo contenido era <em>kvas<\/em>, una bebida a base de pan, de escasa graduaci\u00f3n alcoh\u00f3lica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al otro lado del ventanal la noche reluc\u00eda como caviar negro. Por ambas riberas del r\u00edo los autom\u00f3viles circulaban a toda velocidad. Sobre los techos y fachadas de edificios pr\u00f3ximos brillantes anuncios de autom\u00f3viles y productos de consumo. En la lejan\u00eda un moderno centro comercial de acero lanzaba sus luces al cielo como reflectores antia\u00e9reos buscando estrellas para derribarlas. Y a trav\u00e9s de todo ello, indiferente al traj\u00edn nocturno, surcado a veces por alguna embarcaci\u00f3n, discurr\u00eda o tal vez no discurr\u00eda -como sucede en mi canci\u00f3n rusa preferida- el ancho r\u00edo Moscova.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cen\u00e1bamos bajo un lienzo rom\u00e1ntico -arrancado de su antiguo marco a punta de bayoneta y cuadriculado por los dobleces de un precario transporte en mochila- que retrataba a Franz Schubert tocando el piano para una arrobada joven vestida de encaje. Lo trajo el t\u00edo de Pavel de Viena tras conquistar la ciudad el Ej\u00e9rcito Rojo. Lena no hablaba demasiado, tal vez porque no pod\u00eda expresarse bien en franc\u00e9s o porque deseaba dejar la conversaci\u00f3n en manos de su esposo. Aunque con mayor calidez y simpat\u00eda que \u00e9ste acababa resultando igualmente herm\u00e9tica. S\u00f3lo se explayaba, con bastante dificultad, sobre sus mejunjes naturistas favoritos y las bellezas naturales del Volga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La reuni\u00f3n tom\u00f3 un extra\u00f1o sesgo cuando nuestro anfitri\u00f3n, desinhibido por los chupitos de vodka ucraniano con guindillas en maceraci\u00f3n, desvi\u00f3 s\u00fabitamente la conversaci\u00f3n hacia el tema religioso. Por primera vez escuch\u00e9 a Pavel hablar sin mesura. Se declar\u00f3 \u00abno creyente\u00bb porque, a su juicio, el \u00abpecado original\u00bb no ten\u00eda nada que ver con el libre albedr\u00edo. Ignorando nuestros rostros de sorpresa Pavel se fu\u00e9 adentrando en una especie de disertaci\u00f3n teol\u00f3gica acerca del Para\u00edso Terrenal, mientras Lena lo miraba con desasosiego.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su \u00ab<em>leit motiv<\/em>\u00bb era el problema de la corrupci\u00f3n. Se negaba a aceptar que las corrupciones que entorpec\u00edan el progreso de la Rusia moderna tuviesen algo que ver con la supuesta desobediencia al <em>ukase <\/em>que prohib\u00eda comer la fruta de un \u00e1rbol. Para \u00e9l, la corrupci\u00f3n no proced\u00eda de esa infracci\u00f3n, era algo innato e inseparable de la naturaleza humana desde sus or\u00edgenes. Ad\u00e1n y Eva, a\u00fan antes de probar la fruta prohibida, llevaban ya la deshonestidad en sus entra\u00f1as. Dios tendr\u00eda que haberlos expulsado del Para\u00edso sin esperar siquiera a que Eva parlamentara con la serpiente. O, como dictaba un profil\u00e1ctico refr\u00e1n sovi\u00e9tico, \u00ab<em>al que se enriquece en un a\u00f1o habr\u00eda que haberlo fusilado hace diez<\/em>\u00ab. En un momento dado Pavel me mir\u00f3 fijamente y dijo: \u00ab<em>\u00bfHas o\u00eddo hablar de John Foster Fraser? <\/em>-y, ajeno a mi respuesta, sigui\u00f3 hablando- <em>Estuvo en Mosc\u00fa cuando todav\u00eda \u00e9ramos ingenuos y cre\u00edamos que los mencheviques podr\u00edan desplazar democr\u00e1ticamente a los bolcheviques. El pa\u00eds se hund\u00eda y ten\u00edamos el ej\u00e9rcito del Kayser a las puertas, pero en los restaurantes y en los teatros no cab\u00eda ni un alfiler y a nadie le importaba el ma\u00f1ana. Fu\u00e9 ese espect\u00e1culo el que inspir\u00f3 a Foster lo \u00fanico cierto que escribi\u00f3 en su vida: <\/em>&lt;<em><span style=\"font-size: 12pt; font-family: &quot;Times New Roman&quot;;\">el ruso es corrupto por naturaleza y religioso por instinto&gt;<\/span><\/em>\u00ab. A estas alturas del mon\u00f3logo Lena hab\u00eda retirado discretamente la botella de vodka llev\u00e1ndosela a la cocina. Mi esposa, intentando desdramatizar la situaci\u00f3n, fingi\u00f3 retirar unos platos y fu\u00e9 en pos de ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pavel, cuya diestra aferraba firmemente medio vaso de vodka con guindillas, lo alz\u00f3 a mi salud y degluti\u00f3 aguardiente y chiles sin respirar. Mientras lo hac\u00eda lo mir\u00e9 con curiosidad. Fantase\u00e9 sobre los secretos que aquel hombre debi\u00f3 conocer \u00bfHabr\u00eda aconsejado a los <em>apparatchiki <\/em>de la KGB sobre c\u00f3mo y cuando infiltrar \u00abtopos\u00bb en seminarios de Occidente? \u00bfEstar\u00eda al tanto de las t\u00e9cnicas que utilizaban los agentes cubanos para privar a los sacerdotes cat\u00f3licos de su autoestima encerr\u00e1ndolos en <em>chekas sical\u00edpticas<\/em> con prostitutas y manjares?\u00bfQu\u00e9 premio recibir\u00eda por pasar noches en vela planificando la mejor manera de implementar las maquinaciones de Yuri Andr\u00f3pov contra el Vaticano?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tuve la simpleza de intentar describirle a Pavel Z. una par\u00e1bola, pretendidamente cient\u00edfica, del \u00abpecado original\u00bb. La que pudo tener por escenario un Para\u00edso Terrenal del cual s\u00f3lo quedan los cimientos en el valle del Rift africano. All\u00ed, dos millones de a\u00f1os atr\u00e1s, un esp\u00e9cimen de una manada de hom\u00ednidos descubri\u00f3 su pertenencia a dos mundos. Conservaba la forma corporal de sus hermanos pero unida a un rasgo in\u00e9dito: la capacidad de pensar y de concebir el entorno como una realidad distinta con la cual tendr\u00e1 que relacionarse. Opta por hacerlo en su provecho. Roba alimentos a la manada; mata por el placer de sentirse todopoderoso; toma a las hembras del grupo; da\u00f1a a la organizaci\u00f3n social donde creci\u00f3. Lo hace de forma inteligente. Fingirse animal es el mejor enga\u00f1o para que ninguno de sus hermanos irracionales sospeche lo que est\u00e1 ocurriendo. Hasta que un buen d\u00eda repara en que una hembra lo mira de forma distinta. El brillo taimado de sus ojos revela que, como \u00e9l, posee el don de la inteligencia y que tambi\u00e9n ha elegido comportarse con parecida malicia. Y, reconoci\u00e9ndose el uno en el otro, ambos descubren su desnudez moral. Conocen perfectamente el bien, el mal y la muerte y abandonan a la inocente manada malherida. Ha desaparecido el Para\u00edso Terrenal de la faz de la Tierra, ha nacido el hombre y ha entrado la corrupci\u00f3n en escena&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pavel rezonga algo en ruso y me dice \u00ab<em>Hablas como un pope, no, no, perdona, \u00a1C\u00f3mo un cura! &#8211;<\/em>r\u00ede-<em> Tu historia es muy bonita pero nadie puede demostrarla \u00bfNo fu\u00e9 San Agust\u00edn el que dijo &lt; inter faeces et urinam nascimur&gt;?<\/em>\u00ab. No cabe argumentar. Como ducho \u00abexperto en religiones\u00bb est\u00e1 convencido de conocer los entresijos del cristianismo mejor que los mismos cristianos. Pero se ha quedado en los resabios maniqueos de Agust\u00edn de Hipona sin adentrarse en ellos por los caminos de redenci\u00f3n que abri\u00f3 Saulo de Tarso. Es como si no hubiese terminado de leer \u00abCrimen y castigo\u00bb. Con ademanes que no dejan dudas sobre su intenci\u00f3n de poner fin a nuestra peculiar conversaci\u00f3n, Pavel vuelve a tomar la palabra reflexionando en voz alta con una pregunta dirigida a s\u00ed mismo: \u00ab<em>\u00bfPor qu\u00e9 la historia del pueblo ruso est\u00e1 tan llena de sufrimiento?\u00bfPor qu\u00e9?<\/em>\u00ab. Quisiera poder explicarle que tal vez tenga algo que ver con la historia misteriosa de Israel o con el derrotado Mes\u00edas del G\u00f3lgota. Los elegidos de Dios suelen acabar bebiendo la misma copa amarga que El bebi\u00f3. Al final no digo nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Lena y mi esposa aparencen en el umbral de la estancia, Pavel aprovecha para dar las buenas noches y retirarse. Su esposa hace otro tanto. Al otro lado de las cristaleras el tr\u00e1fico ya no era tan intenso. El r\u00edo, insondable como siempre, continuaba siendo el principal protagonista del paisaje. En cuesti\u00f3n de minutos nos alcanz\u00f3 el resoplar de los fuertes ronquidos de Pavel en su dormitorio. Hab\u00eda bebido m\u00e1s de lo aconsejable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos hemos quedado solos y mi esposa me cuenta la conversaci\u00f3n que mantuvo con Lena en la cocina. Ha descubierto que si bien habla franc\u00e9s con dificultad, se expresa con soltura en ingl\u00e9s. Hab\u00eda estudiado filolog\u00eda inglesa en la Universidad de Mosc\u00fa. Hacerlo fu\u00e9 una concesi\u00f3n especial ya que sus padres resid\u00edan en Saratov, importante sede universitaria y capital de la antigua Rep\u00fablica de los Alemanes del Volga, 850 km al sureste de Mosc\u00fa. Por l\u00ednea paterna, el padre y el abuelo de Lena sobresalieron como dos de los mejores cardi\u00f3logos de Rusia. Por desgracia, dicha tradici\u00f3n constitu\u00eda un claro s\u00edntoma de burgues\u00eda y elitismo intelectual que excluy\u00f3 a la familia de los privilegios reservados a la clase obrera en la sociedad comunista. Pese a sus m\u00e1s que notorias cualificaciones, el padre de Lena no obtuvo autorizaci\u00f3n para sentar plaza de cardi\u00f3logo en Mosc\u00fa. Destinado forzoso a Saratov fu\u00e9, sin embargo, uno de los m\u00e9dicos a los que la <em>nomenklatura <\/em>moscovita recurr\u00eda continuamente. El secretismo de la ciudad, vetada a los extranjeros hasta 1991, encubr\u00eda las discretas visitas cl\u00ednicas de los l\u00edderes sovi\u00e9ticos. Cuando un alto jerarca comunista precisaba un buen cardi\u00f3logo se cuidaba muy mucho de consultar con los especialistas de Mosc\u00fa, que deb\u00edan sus plazas m\u00e1s a la pureza de sangre proletaria que a una deseable pericia m\u00e9dica. Lena creci\u00f3 as\u00ed en un resentimiento silencioso contra el totalitarismo del r\u00e9gimen que alcanz\u00f3 su punto culminante cuando, habiendo merecido las mejores calificaciones de su promoci\u00f3n, tampoco se le autoriz\u00f3 a permanecer en la capital por el manido tema de la \u00abestirpe burguesa\u00bb. Al cabo, acabar\u00eda asent\u00e1ndose en Mosc\u00fa y congraci\u00e1ndose con el comunismo gracias a su matrimonio con Pavel mas renunciando a su potencialmente brillante carrera de fil\u00f3loga. De cualquier manera, a Lena no le ha ido tan mal como a otros. Ser la esposa de un Director General acab\u00f3 por encumbrarla hasta ambientes donde, como fil\u00f3loga, jam\u00e1s hubiese llegado. Que valiera o no la pena es otra historia. Hay compatriotas de Lena para los cuales la cuota del sufrimiento que Pavel adjudicaba al pueblo ruso fu\u00e9 mayor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de viajar a Mosc\u00fa una antigua refugiada, quej\u00e1ndose de las injusticias que hab\u00eda sufrido en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, nos manifestaba acaloradamente en Bruselas: \u00ab<em>No tene\u00eds ni idea de c\u00f3mo es mi pa\u00eds. Os ciega una \u00e9poca dorada de nuestra cultura porque creeis que nuestros literatos, nuestros pintores, nuestros compositores o nuestros cient\u00edficos representan verdaderamente a Rusia. Pero no son ellos los que est\u00e1n al frente ni nunca lo han estado. Nos dirigen desalmados. Los dirigentes que tenemos ya estaban designados antes de que nadie hubiera o\u00eddo jam\u00e1s hablar de ellos. En la nueva Rusia, los que saben demasiado fallecen oportunamente y los que hablan m\u00e1s de la cuenta mueren de un balazo. Parece que puedes difuminarte en la inmensidad infinita de nuestras tierras, pero todos llevamos un n\u00famero en la frente y seguimos estando controlados<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Empero, ser\u00eda injusto creer que todos los males son privativos de la Rusia sovi\u00e9tica o postsovi\u00e9tica. No resulta f\u00e1cil saber hasta que punto los pa\u00edses de nuestro entorno est\u00e1n libres de pecado. Para empezar, es m\u00e1s que improbable que alguna naci\u00f3n haya sido gobernada por m\u00fasicos, literatos o pintores. No digamos ya por cient\u00edficos. La Europa comunitaria no ha permanecido inmune a los embates de pol\u00edticos que han antepuesto sus \u00abagendas secretas\u00bb al inter\u00e9s de la mayor\u00eda y al respeto a las minor\u00edas. Ora tolerando la pr\u00e1ctica de la tortura y el terrorismo de Estado en nombre de un pretendido \u00abinter\u00e9s nacional\u00bb, ora fomentando los silencios necesarios para acallar las sospechas que a\u00fan planean sobre oscuras tramas -como las de los \u00abasesinos locos del Brabante Val\u00f3n\u00bb (1982-85) o el \u00ab11-M\u00bb madrile\u00f1o (11 de Marzo de 2004)- que ni las comisiones de encuesta, ni la presi\u00f3n de la mayor\u00eda de los familiares de las v\u00edctimas, conseguir\u00e1n desembrollar de manera medianamente cre\u00edble.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El d\u00eda siguiente a las confidencias nocturnas frente al Moscova es el \u00faltimo de nuestra estancia. Ha amanecido una luminosa ma\u00f1ana de domingo y hemos planeado ir a desayunar al Arbad, la animada zona peatonal que guarda su antiguo sabor de barrio bohemio. En una de las calles laterales sirven unos barrocos tazones de \u00ab<em>cappuccino coffee<\/em>\u00bb con filigranas rusas de canela y chocolate que parecen esgrafiadas sobre la espuma de la leche, acompa\u00f1ados de unos deliciosos croasanes calientes. Los saborearemos en otra ocasi\u00f3n porque Lena no nos deja irnos sin desayunar. Nos prepara t\u00e9, vasos de un fermento natural donde una como medusa sube y baja burbujeando, docenas de <em>blinis<\/em> apelmazados y las habituales salchichas de lata perfectamente crudas. Evidentemente el de Lena es un carisma de calor humano, no de habilidades culinarias. Mientras ella insiste en hablar en un precario franc\u00e9s, Pavel ha vuelto a encerrarse en su habitual laconismo. Es como si la noche de anoche no hubiese existido. Pero as\u00ed son las pulsiones del alma eslava, los imprevisibles cambios de humor y las fuerzas contrarias que unas veces hunden a estas gentes en la total y absoluta indiferencia de lo que ellos llaman el \u00ab<em>nichievo<\/em>\u00ab, un radical \u00abno importa\u00bb, y otras los empujan a acometer acciones extremas que, ang\u00e9licas o demon\u00edacas, acaban siempre sorprendiendo a quien es testigo de ellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajamos hasta la entrada de la casa con las maletas. En la puerta, ostentosamente mal estacionado frente a una se\u00f1al de prohibici\u00f3n, un convertible blanco, descapotado, exhibe una serie de objetos valiosos sobre la tapicer\u00eda de cuero rojo. Ning\u00fan paseante osa tocar nada. Ning\u00fan polic\u00eda se atreve a depositar una multa sobre el parabrisas del veh\u00edculo. La mafia rusa act\u00faa sin miramientos y nadie quiere complicaciones. Pronto llega Dima -diminutivo de Dimitri- a recogernos. Se trata de un joven hu\u00e9rfano que termin\u00f3 sus estudios en \u00abMosc\u00fa 8\u00bb, uno de los orfanatos-internados de la capital federal. Estudia mec\u00e1nica y ha reconstru\u00eddo de forma admirable un viejo Lada \u00abSamara\u00bb. Trabaja espor\u00e1dicamente como \u00abtaxista pirata\u00bb y su honestidad a toda prueba nos evita los riesgos de caer en manos de alg\u00fan encallecido timador de turistas. Una vez dentro del autom\u00f3vil Dima arranca con un bramido del motor \u00abtuneado\u00bb y se dirige al norte, buscando la v\u00eda de circunvalaci\u00f3n que enlaza con la autopista Leningradskoe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me marcho con la impresi\u00f3n de que en el coraz\u00f3n de las gentes que vamos dejando atr\u00e1s nunca han cesado de arder, sin llamas, todos los fuegos que el comunismo se propuso extinguir. Esos que incendiaron, sin consumirla, la zarza ante la cual Mois\u00e9s cay\u00f3 postrado. Los mismos, en definitiva, que nos iluminan, sin luz, desde la Noche Oscura de nuestras almas. Tal vez ahora tendreis la certeza, como yo la tengo, de que Mijail Matusovski fu\u00e9 tocado por la gracia de una intuici\u00f3n profunda al escribir su poema. Y comprendereis por qu\u00e9, en los alrededores de Mosc\u00fa, los r\u00edos \u00ab<em>fluyen y no fluyen<\/em>\u00bb o las canciones \u00ab<em>se escuchan y no se escuchan<\/em>\u00ab. Por estas y otras razones me hubiese gustado poder transmitir todo cuanto para m\u00ed significan noches como la que acab\u00e1bamos de vivir en Mosc\u00fa pero, creedme, siempre me faltar\u00e1n palabras para hacerlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: center;\">Jaime Colson-Pueyo<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Aravaca, junto al encinar del Pardo<br \/>\nA 16 de Marzo de 2011<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>???????????? ?????? ?? ?????? ? ???? ???? ??????, ??? ????? ??????? ?? ????. ???? ? ????? ??, ??? ??? ?????? ???????????? ??????. ????? ???????? ? ?? ????????, ??? ?? ??????? ???????. ????? ???????? ? ?? ???????? ? ??? ????? ??????. \u00abNoches en el entorno de Mosc\u00fa\u00bb No se oye ni un susurro en el jard\u00edn, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-118","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/memoriasdeunexcentrico\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/118","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/memoriasdeunexcentrico\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/memoriasdeunexcentrico\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/memoriasdeunexcentrico\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/memoriasdeunexcentrico\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=118"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/memoriasdeunexcentrico\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/118\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/memoriasdeunexcentrico\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=118"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/memoriasdeunexcentrico\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=118"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinioneslibres.es\/memoriasdeunexcentrico\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=118"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}