ARDE ESPAÑA

Articulo publicado en el DM el 10 de agosto de 2005, con lamentable actualidad

 

Sin Plan Hidrológico en horizonte alguno, mientras los agricultores de las sedientas cuencas del Tajo y del Segura siguen disputando, mientras se apuran los últimos restos de los embalses, mientras el anticiclón de las Azores mantiene sus altas presiones sobre la península, España arde.

 

Nuestra tierra nunca debió ser un vergel, aunque quizás algún lejano día fue un inmenso robledal, un apretado hayal que podía ser atravesada de árbol en árbol, sin pisar tierra, por la mítica ardilla de Plinio. Pero lo más probable es que el clima árido y cálido, y los propios campesinos con sus cultivos de rozas consiguiesen abrasar gran parte del territorio. Conforme la agricultura avanza, el paisaje se transforma.  No son nuevos los incendios provocados para limpiar un campo, ni las tormentas cuyos rayos incendian los restos de hojarasca abandonada. Y desde luego, los incendios de antaño se mantenían hasta llegar a su propia extinción, puesto que poco podría hacerse con palas o cubos de agua.

 

El lugareño ha luchado tradicionalmente  contra los incendios que amenazaban sus cosechas y sus bienes próximos. Si el monte lejano ardía, no era realmente su problema. Pero hoy, nos preocupan tanto o más  los nidos de las cornejas o la belleza de un paisaje que los trigales del vecino.

 

Como nuestra memoria historia es prácticamente nula – unas pocas neuronas para burlarnos del franquismo y su construcción de embalses – sufrimos creyendo  que el fuego que arrasa un monte es una plaga nueva propia de nuestro desatado consumismo, mientras  la conciencia ecológica, orgullosamente esgrimida, se retuerce rabiosa..

 

Hoy existen medios aéreos para la detección temprana de los incendios forestales – satélites, radio… — medios aéreos para combatirlos – aviones, helicópteros… – potentes medios para la lucha directa  — mangueras a presión, coches autobomba,  — todos ellos claramente superiores al tradicional pico y pala o al rudimentario cubo de agua de nuestros antepasados. Y sin embargo  seguimos viendo cómo las lenguas de fuego avanzan alimentadas por el viento, cómo las llamas se hacen todopoderosas durante la noche, cómo asistimos impotentes a su desoladora destrucción, mientras las únicas medidas que se aplauden dentro de esta tragedia son la llegada de subvenciones, la detención de un pirómano, o la formación de comisiones para poder culpar a alguien de cocinar una paella o de desidia al político de turno.

 

Y mientras arde el Alto Tajo, mientras se incendian los montes de Toledo, mientras se abrasan las Médulas leonesas, mientras se quema el Pirineo, mientras se arrasa la serranía de Avila, mientras se calcina Galicia, mientras se destruyen urbanizaciones, campings y fincas del litoral desde Gerona a Alicante,… nuestro Ejército dormita en sus cuarteles, abrillantando los correajes, entrenándose para la guerra de las galaxias, supervisando la democracia afgana o controlando el órden en Bosnia. Todo eso está muy bien: compromisos adquiridos con Naciones Unidas, misiones humanitarias, guardianes de la democracia, y patatín, patatán. Pero hay que preguntarse si el Ejército no podría incluir entre sus tareas la de proteger la riqueza nacional cuando ésta se ve amenazada por fuerzas que escapan a las medidas habituales de lucha.

 

El incendio del campo, el monte que se abrasa es un mal catastrófico que nos afecta a todos, y nada tiene que ver con el frívolo chiste, tan popularmente aplaudido hace años de que “cuando un monte se quema algo suyo se quema… señor conde”.

 

Las fuerzas armadas  disponen de bulldozers, medios de transporte, miles de  jóvenes, organización y los medios capaces de abrir rápidamente amplios cortafuegos, acceso a lugares difíciles,  evacuación de  poblaciones, detección de focos… ¿para qué mantenerlo acuartelado a la espera de una agresión exterior o un entrenamiento de la OTAN?. ¿Por qué confiar sólo en la labor de voluntarios, de agentes forestales siempre escasos, de animosos miembros de Protección Civil, del voluntarismo de muchas gentes con pocos medios, del esfuerzo de los lugareños con sus palas, cortas mangueras e inadecuados tractores? ¿Por qué no disponer de medios aéreos – incluso capaces de funcionar en la noche, o diseñados para resistir las altas temperaturas y vientos generados por un bombardeo– , para combatir los incendios?

 

Es la vieja pesadilla de todos los veranos. Humo en nuestros montes, llamas que avanzan, riqueza destruida, quejas y llantos, un avión que cae, varios muertos que llorar… y la promesa de arreglar los problemas a base de leyes. Así hasta que el próximo año, otros fuegos calcinen nuevos bosques y, como siempre, volvamos a lamentarnos.

EL PASTOR

            Estaba un pastor de Andalucía cuidando un gran rebaño de ovejas, cuando de apareció un reluciente BMW  todo terreno 4 x 4 Full Equip del que descendió  un joven de no más de 30 años, con traje negro, suéter “Hugo Boss”, zapatos NKNY, pelo engominado, gafas Rayban y  sacudiéndose el polvo, se dirige al pastor:

 

            –Abuelo, tiene Ud un rebaño bastante guay.

 

El viejo asintió.

 

            –Llevo toda la vida cuidándolo

 

El joven paseó su vista por el rebaño.

 

            — Me flipan las ovejas y el medio ambiente. Si adivino cuántas tiene ¿me regala una?

 

El pastor le mira suspicaz  y responde

 

            –Bueno… pero no creo que acierte

 

            Entonces el joven vuelve al 4 x 4, saca un Toshiba Tecra 9.000 Pentium Super,  a 2,4 Gz con 518 Mb de RAM. Se conecta a la Web por un Super Wifi Strato Plus, baja una base de datos con 300 MB. Entra en la página de la Nasa por el sistema Encryptor Personal Acces para usuarios de tarjeta American Express Centurión, e identifica por GPS Extra Accurate Plus, dónde se encuentra el rebaño. Calcula el promedio e historia del tamaño de una oveja tipo “merino” adulta con una tabla dinámica Excel y con la ejecución de algunas Macros personalizadas en Visual Basic logra completar un diagrama de flujos con desviación del  0,00001.Después de 20 minutos de cálculos, Se vuelve al pastor y le dice:

 

            –Abuelo, tiene 1.347 ovejas, 256 machos, 1.091 hembras y cuatro  están  preñadas

 

El viejo, le mira despacio y asiente.

 

            –Cierto, puede llevarse una oveja

 

El joven escoge uno de los animales y arrastrándolo lo mete en el 4 x 4.

 

            –Oiga, disculpe. Si adivino para quien trabaja Vd. ¿me devolvería el  animal ?

 

El chico le mira con sorna y dice:

 

            –Claro abuelo. Ande, inténtelo.

 

El pastor afirma tajante:

 

            –USTED TRABAJA COMO ASESOR DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA

 

El joven respondió perplejo:

 

            –¿Cómo lo ha adivinado?

 

Mientras el viejo recupera su animal sacándolo del 4 x 4 le dice:

 

            –Por cuatro razones. Primero, por su pinta de macarra. Segundo, porque  vino sin que yo le llamara. Tercero,  porque me cobró por decirme algo que yo ya sabia. Y cuarto porque  no tiene ni puta idea del negocio: se ha  llevado mi perro en lugar de una oveja

EL REINADO DE WITIZA

Articulo publicado el 19 de marzo de 2004,

y que por sus aspectos proféticos rememoro cinco años después

Es evidente que el resultado electoral del pasado día 14 ha sido sorprendente, incluso para los propios dirigentes socialistas. Todas las encuestas realizadas ántes del 11-M seguían señalando ganador al PP, y solo la conmoción del brutal atentado provocó un vuelco de votantes hacia el PSOE. Bajo una inmensa presión emocional, se votó contra de un aspecto concreto de la política exterior del PP, no contra su labor general en la política del país. Pocas veces un acto terrorista, tan oportunamente provocado y del que aún quedan muchos flecos y probables connivencias por aclarar, produce unas consecuencias tan importantes, que suponen una situación de incertidumbre y unos graves retos a los que deberá enfrentarse la futura administración socialista.
Con independencia de la investidura del señor Zapatero, que se conseguirá con los habituales malabarismos de abstenciones y votos a favor, el problema surgirá inmediatamente después en cuatro frentes distintos:

1)–La concepción de España:

Zapatero ha señalado su decisión de cambiar el Estatuto de Cataluña según la demanda de los socialistas de Maragall y sus socios de ERC, incluso con el apoyo de CiU. Lo hizo como promesa electoral y a ello se verá comprometido. De inmediato, Chaves ha reclamado para Andalucía otro nuevo Estatuto. Y de igual forma, el “plan Ibarreche”, que implica un radical cambio del Estatuto vasco, deberá considerarse con sus ineludibles consecuencias en el Pacto Antiterrorista, no firmado por el PNV.
Es decir, se abren – de momento – tres focos de inestabilidad constitucional, de modelo de Estado, que incluye desde mantener la situación actual, hasta federalismos simétricos o asimétricos e incluso la segregación nacional.

2)–La política internacional:

Zapatero, ha anunciado su determinación de cambiar la posición española en el Tratado de Niza, para alinearse con las tesis de Francia y Alemania favorables a una Europa de “dos velocidades”, y una nueva concepción de la futura Constitución europea, que coloca a España en una segunda fila, frente a la concepción defendida por el PP.
Igualmente, se ha puesto fecha a la retirada de las tropas españolas en Iraq. La conmoción internacional ha sido enorme. Es evidente que la ONU no puede sustituir a los militares, puesto que ya abandonó el país tras haber sido ella misma objeto de un atentado. La ocupación militar hasta la transición a un régimen estable, garantizada por las fuerzas de diferentes países allá desplegadas, se verá seriamente comprometida. La ruptura de las alianzas internacionales suelen traer malas consecuencias para quien las rompe: los socios abandonados se sienten traicionados y los nuevos aliados contemplan al recién llegado como un advenedizo de última hora.

3)–La política interior:

Se abren varias dudas sobre el futuro en muy diversas cuestiones, de las que pueden señalarse la política de inmigración hasta ahora fuertemente cuestionada por el PSOE e IU más proclives a abrir las puertas a los huídos del Tercer Mundo. Quizás la amenaza del integrismo islámico y la inseguridad ciudadana puedan obligar al futuro gobierno a reconsiderar su postura e incluso a aplacar la previsible ola de rechazo hacia todo lo musulmán, incluida la población ya residente en España. Y no puede olvidarse la política antiterrorista — incluso con el apoyo del PP – que se verá fuertemente condicionada por los nacionalistas vascos y catalanes, tanto si se cede a su pretensión de reforma de estatutos como si se les deniega
Incluso aspectos concretos, pero de enorme impacto social y económico, como el Plan Hidrológico Nacional puede verse comprometido. En tanto el PP se mantenía unánime a favor del mismo, no ocurría lo mismo en el PSOE: los aragoneses lo rechazan y los valencianos y murcianos lo apoyan. Unos por otros, puede llegase a un aplazamiento indefinido.

4)—La política económica:

La incertidumbre nacional e internacional tiene un efecto directísimo sobre la economía: no hay duda de que el nuevo planteamiento frente a la administración Bush puede provocar una retirada de inversiones de fondos americanos en España, y no es previsible su sustitución por dinero procedentes de Europa en tanto la crisis siga afectando al Viejo Continente.
Los anuncios hechos respecto a nuevas políticas fiscales y especialmente la propuesta de creación de agencias tributarias en las diferentes Autonomías supondrá un desbarajuste hacendístico en el que, incluso a los más profanos, nos alarma la previsible desigualdad tributaria que puede devenir y la pregunta de cómo se puede aplicar un impuesto nacional como el IVA en ese pandemonium administrativo.
La opacidad del programa económico alternativo del PSOE, que nunca ha sido expuesto, va a condicionar — cuando menos – un periodo de incertidumbre que ineludiblemente repercutirá en la economía. Porque se han hecho promesas cuyo cumplimiento deberá asumirse: la conversión de los empleos eventuales en fijos, el abaratamiento y facilidad de acceso a la vivienda para los jóvenes, el aumento de las pensiones, la creación de nuevos Ministerios para la Mujer y para la Juventud, el cumplimiento estricto de los acuerdos medioambientales de Kioto, la anunciada poltica de abandono en materia energética nuclear …Y si a todo ello añadimos que la amenaza de los atentados islamistas convierten a España en zona de riesgo, la posible retracción del turismo, nuestra principal fuente de riqueza.

El cambio político originado tras la tragedia del 11-M no ha unido al país, salvo en el dolor. A diferencia del caso americano, que tras el atentado de las Torres Gemelas, supuso el cierre de filas de un pueblo contra la agresión terrorista, aquí se han buscado culpables y se da la impresión, ante el mundo y entre nosotros, de un ajuste de cuentas.

Oscuro e incierto se presentaba el reinado de Witiza, decían las antiguas enciclopedias infantiles. No lo tiene hoy fácil el gobierno socialista, que deberá gobernar solo mediante acuerdos puntuales con fuerzas políticas de muy diversa índole, pero con un denominador común: su carácter nacionalista, vinculado a los intereses de zonas concretas de España. Con el riesgo de que lo ganado en estos años, — la convivencia nacional, el prestigio exterior, el crecimiento económico — puedan deteriorarse tanto, como para tener que desandar lo andado y reiniciar la tarea.

Opiniones libres