Margaret Hilda Roberts nació en 1925 en Granthan , estudió química en Oxford , posteriormente derecho y en 1959 saco escaño de diputada por Finchley.
En 1964 Edwadr Heath la hizo miembro de su Gabinete en la Sombra y en 1970 cuando ganó las elecciones la nombró Ministra de Educación.
Cuando posteriormente alcanza el liderazgo del Partido elabora una declaración de principios llamada «El enfoque correcto». En esencia hablaba de la prudencia monetaria, el equilibrio presupuestario , la atonía fiscal y la reducción del tamaño y omnipresencia del Estado en la vida de los ciudadanos.
En 1979 cuando gana las elecciones y llega al poder la situación política que encuentra es la más parecido al caos, con un País ineficiente, un gasto público suicida y una inflación tumoral.
A partir de aquí Margaret Thatcher inicia un proceso de transformación imparable , modifica el panorama laboral en Gran Bretaña , es capaz de contener la inflación mediante el control de la política monetaria y aplica un recorte sin complejos del gasto público.
Su política de privatización de empresas y organismos públicos, abrir los sectores profesionales en contra de intereses corporativos, combatir sin descanso a los terroristas del Ira, dar una sonora bofetada a los dictadores argentinos y enfrentarse a los burócratas que pueblan las Instituciones europeas son parte del bagaje de una política que creia en una sociedad de hombres y mujeres libres responsables de sus actos.
Ella representaba los que meapilas del buenismo, socialistas, antisistema y perroflautas odian, las ideas de que el poder le corresponde a los ciudadanos que deben actuar trabajando , cumpliendo sus compromisos y afrontando la responsabilidad de sus propios actos.
Coincidió en su tiempo con otro gigante de la libertad como fue Ronald Reagan y juntos combatieron sin complejos el imparable avance de las dictaduras socialistas a las que acabaron venciendo en el ámbito más sensible : El de las ideas.
Es esto, una defensa incansable del individuo frente al Estado , del trabajo de las personas y de la libertad individual por encima de todo, lo que la convirtió en el referente de todos los odios de la progresía orgánica.
Por eso la odiaban, bueno, en realidad la siguen odiando.

Claro que está clara la razón del odio. Odian la libertad, odian a todo el que no se somete a la doctrina imperante del totalitarismo buenista.
No puedo estar más de acuerdo con nuestro Austriaco, al igual que lo estoy con los defensores de la libertad. Margaret Thatcher estaría orgullosa de ser criticada y odiada por gente que vota a Cayo Lara, por poner un ejemplo.
Magnifico herr osterreicher. SIn embargo en este país seguirán siendo legión quienes prefieran al Che Guevara, al GOrdillo de Marinaleda y hasta incluso a ZP