Gobierno omnipotente

Así tituló Ldwing Von Mises una de las obras de su extensa bibliografía, publicada en 1944. En ella el genio austriaco repasaba desde la realidad que le ofrecían los convulsos tiempos de la gran Viena, la presencia de un estado cada vez de mayor tamaño y más entrometido en la vida de la gente.

Desde luego que esto no es aquella Viena, sobre todo por la diferencia de talento existente entre esa época y la que ahora vivimos, además del apetito regulatorio, las ansias de control a los ciudadanos y el infierno fiscal que sufrimos, ni siquiera entonces, se podía comparar con el presente.

En España el tamaño del Estado y el consumo de  recursos no ha parado de aumentar desde la Constitución de 1978. En estos momentos soportamos una estructura formada por el Gobierno y la Administración Central, las Comunidades Autónomas, Diputaciones Provinciales, Cabildos Insulares, Mancomunidades, Ayuntamientos, Pedanías, Juntas Vecinales, Concejos, Entes Públicos … que tienen estabulados a tres millones de empleados públicos provocando un endeudamiento  superior la PIB Nacional y una voracidad tempestuosa para aumentar impuestos.

Tenemos un Estado que abandonó las funciones básicas, únicas que pueden justificar su existencia, defensa y garantía de la libertad, la vida y la propiedad de los ciudadanos, para en lugar de ello dedicarse a regular las cuestiones más inimaginables y estúpidas que puedan existir. Disponen las AA.PP del arma más destructiva que podamos imaginar  : El Boletín Oficial, instrumento diabólico que nos ha llevado a una hiperinflación normativa y regulatoria  que por mucha voluntad que se ponga, comprenderla es ejercicio imposible.

Si hay algo que los ciudadanos debemos tener presente es que cada vez que el Estado actúa, siempre, siempre¡ ocurren dos cosas : nos cuesta libertad y nos cuesta dinero. Nos cuesta libertad pues aparecen para acotar espacios y actividades ciudadanas que hasta ese momento no lo estaban, creando obligaciones y normas que restringen el libre albedrío de la gente. También nos cuesta dinero, pues a toda obligación le añaden una Tasa o se inventan un impuesto ad-hoc.

Calificar al Estado como «Infierno Normativo» en absoluto es tremendista, en 2019 se aprobaron en España del orden de 13.000 leyes, normas, decretos … si, han leído bien. Este dopaje normativo alcanzó incluso a localidades como Villanueva de la Torre, en donde los perros tiene permiso para ladrar desde las ocho de la mañana a tres de la tarde, para que después del pertinente descanso puedan los villanovenses canes volver a ladrar de cinco de la tarde a diez de la noche. ( Doy mi palabra que esto es completamente cierto)

Como sería la situación que los mismos culpables del desmadre normativo decidieron contenerlo, así, el Parlamento aprobó en el año 2013 la «Ley de Unidad de Mercado», que en lugar de arreglar nada generó su propia burocracia normativa, pues empezó creando el «Consejo para la Unidad de Mercado» que se puso como un poseso a inundar de informes, dictámenes y colmatar de normas la administración que pretendían adelgazar.

Enternecedor, verdad. Como traducimos en materia impositiva todo este piélago normativo …?Pues pagando al Estado más que nadie.

En España cuatro de cada diez euros del salario de los trabajadores se lo queda la Administración, situación esta superior en cinco puntos a la media de la OCDE, dato relevante en estos momentos de debate sobre la subida del SMI, ya que cuanto más elevado sea este mayor dinero se embolsa el Estado.

Está claro que no les conviene nada limitar la producción legislativa, pues si así lo hicieran controlarían menos al común e ingresarían menos dinero de los ciudadanos y eso no les gusta nada, por lo tanto continúan interviniendo aunque el intervencionismo produzca desconfianza y suponga para la Nación un lastre insoportable.

 

Publicado en General | Deja un comentario

Podemos tener esperanza …?

El 14 de marzo de 2020, el Presidente del Gobierno decretó el Estado de Alarma. Se iniciaba ahí el periodo con mayor pérdida de libertades que los españoles habíamos sufrido desde la dictadura de Franco. El «Estado  de Excepción» se prolongó hasta el año 2021 con unas limitaciones de circulación y vida en libertad como nunca nos pudimos imaginar.

No se trata de recordar de nuevo las causas que provocaron este secuestro ciudadano  ni  como fueron ignorados en algún caso, cuando no ocultados en otros, los avisos de lo que se avecinaba a cuenta del COVID. Se trata de analizar si después de 120.000 muertos y un País destrozado económicamente con millones de parados se puede tener esperanza.

El título del artículo es pertinente, aquí no solo estamos sanitariamente muy afectados, también han quedado otras secuelas :  Un encierro que disfrácese como se quiera fue un auténtico «Estado de Excepción» que resultó insoportable para mucha gente, viendo como los poderes del Estado actuaban ajenos a los necesarios mecanismos de control democrático, con actuaciones en algunos casos muy merecedoras de sospecha provocando una desconfianza que se ha visto acrecentada por  actuaciones policiales que amparadas en el «Estado de Excepción» y la «Ley Mordaza» del malhadado Fernández han pasado por encima de mucha gente, que ante semejantes comportamientos se vuelve más irascible y sobre todo más desconfiada, viendo como han actuado quienes debiendo velar por su libertad, su vida y su propiedad, se ampararon en la situación para orillar sus obligaciones, para acabar todo ello con el soberano sartenazo del Tribunal Constitucional declarando inconstitucionales aquellos Estado de «Excepción».

No es casualidad el titular del presente artículo, es muchísima la gente que tiene afectados en sus familias y entornos, ya sea fallecidos a causa del COVID, ya sea por que han acabado en las larguísimas colas del Paro o sus negocios arruinados por la situación sanitaria y económica.

Ante este panorama muchos se plantean, con evidente lógica, si el Estado soportará por mucho tiempo una deuda superior a la totalidad del PIB de España, a lo que se añade una distribución de los activos en la economía real, la que soporta todo el sistema que  pueda mantenerse en el tiempo, pues analizada causa escalofríos,   con nueve millones de pensionistas, tres millones de empleados públicos, más los parados y los sujetos a ERTES, son trece millones que están en la economía productiva los que aguantan y parece muy difícil que pueda mantenerse en el tiempo sin que el sistema haga crack  y se lleve todo por delante.

Quien soporta todo esto …? quien aguanta la situación de una Nación de apariencias y formas democráticas que deriva, parece que inexorablemente, para que la separación de poderes no sea más que un enunciado irreal, con un ritmo político complicado, en donde a la vista de los datos que nos señalan más de 44.000 PYMES desaparecidas, tener esperanza en lo que pueda depararnos el futuro  no pasa de ser un ejercicio voluntarista, pues la esperanza como acto racional para la recuperación de los derechos civiles o la mejora económica solo se puede asumir como acto de fe y desde luego la vida de una Nación no se sustenta sobre la fe del carbonero.

Publicado en General | Deja un comentario

Panorama para después de la catástrofe

Después de 100.000 muertos, seis millones de parados y la homérica incompetencia que todo el Estado ha evidenciado para hacer algo en beneficio del común durante la pandemia, el panorama al que se enfrenta España  y los españoles  es inquieto, tanto en lo económico, en las relaciones personales, como en las consecuencias que toda esta desgracia ha tenido para las libertades.

Es sabido que cada vez que el Estado no sabe que hacer o no sabe explicar lo que hace, se escuda en la «razón de Estado», que es arbitrariedad, discrecionalidad, ausencias de garantías. La erosión en definitiva de las libertades.

Si algo se puso en marcha nada más desatarse la situación fue el «Estado de Excepción» , toque de queda incluido, la población confinada bajo la amenazante «Ley Mordaza» del malhadado Fernández, las empresas con dificultades para funcionar, el Parlamento quedó reducido a una función ribereña en cuanto al control gubernamental e iniciativa legislativa, con la capacidad de compra y contratación del Ejecutivo prácticamente al libre albedrío.

Como la voracidad del Estado, todo el Estado, sin excepción, es inacabable, se activan en este triste periodo de la vida nacional medidas que merman la libertad de la gente : Los Asesores Fiscales verán vulnerado el secreto profesional en la relación con sus clientes, obligando a delatarles. Se limita la capacidad de los ciudadanos para utilizar su dinero como quieran, prohibiendo su disponibilidad en efectivo y obligando a la utilización de otros medios de pago, al mismo que tiempo que se pone en marcha el control de la movilidad de los españoles por medio del espionaje de sus teléfonos móviles.

No produce ninguna satisfación  escribir sobre esto, es más desahogado hablar de los pajarillos, que todos somos buenos y benéficos ( la Pepa) pero no es esa la realidad. No es alarmista, es decir verdad, que el País está sumido en el desánimo y que  sin necesidad siquiera de ser ningún experto se detecta la situación, empezando por la agonía de la clase media que puede suponer hasta un riesgo político, pues la solidez de las clases medias de un país corren paralelas a la estabilidad política, económica e institucional, ya que estas son la base que sostienen tanto el consumo como la financiación del gasto en educación o salud, al mismo tiempo que garantizando la estabilidad política expanden los mayores niveles de confianza en la democracia representativa.

Que puede ocurrir …? pues tensiones sociales, deterioro institucional, cuestionamiento de la democracia … todo esto puede ocurrir si no  se adoptan medidas tendentes a solucionar la pandemia y mejorar la economía. No hay país que soporte un paro de seis millones, llámese como se llame la situación administrativa en la que se encuentran, pues el paro provoca pobreza, impide los proyectos de vida, ensombrece el futuro y minusvalora en lo personal.

Ante esto, tenemos un Estado que gasta lo que no tiene, que genera una deuda que con mucha suerte y marchando las cosas bien lo más que podrá hacer  es pagar los intereses de esa deuda, ello a pesar de la inmensa cantidad de impuestos que caen sobre los ciudadanos y las empresas como baldón de un Estado ineficiente que necesita recaudar cuatro euros para aportar uno solo al Producto Interior Bruto.

Esto puede ser así, los españoles deben plantearse con responsabilidad si aceptan lo que puede llegar y lo asumen sin más con espíritu de oveja o afrontan la responsabilidad democrática de defender las libertades cuyo gozo es impagable, pero la pérdida de calidad real de las mismas no es una posibilidad descabellada.

 

Publicado en General | Deja un comentario

Políticamente pedáneos

Se ha conocido recientemente una publicación del Consejo General de Economistas que analiza la evolución económica de España y sus Comunidades Autónomas  durante el periodo de 1975 hasta 2020, los últimos cuarenta y cinco años, los que van desde la muerte del General Franco hasta el pasado año.

El periodo analizado es adecuado, permite una visión de conjunto de las diferentes etapas por las que ha atravesado el País : La crisis del petróleo y el final de la dictadura, los Pactos de la Moncloa, los ajustes estructurales para ingresar en la Unión Europea, la crisis de 1992 después de los fastos de Expo y Olimpiada, las medidas económicas adoptadas para acceder  a la moneda única, la terrorífica crisis gestada entre 2008 y 2011, además de la actual. Que será larga en el tiempo.

Junto a estas  situaciones de índole económica, en el periodo señalado hemos transitado por la muerte del dictador, el referéndum para la Reforma Política, la aprobación de la Constitución, el desarrollo de las Comunidades Autónomas y todas las elecciones posibles : Generales, Municipales, Autonómicas, Europeas. Es decir, periodo amplio e intenso con todo tipo de gobiernos y gobernantes para que nadie pueda decir : Yo no he sido.

En este periodo el crecimiento de España ha sido del 2,39, dato notable si tenemos en cuenta que se trata de tasa media anual, mientras que la evolución que ha tenido Cantabria en el mismo periodo ha sido del 1,9, prácticamente medio punto anual menos, que computado a los largo de cuarenta y cinco años muestra que la Comunidad se está rezagando, ignoro si definitivamente, pero los datos sobre ocupación, PIB, nivel de renta o producción es lo que apuntan.

Sin duda alguna los responsables de esta situación han sido quienes ha dirigido Cantabria a los largo de estos años en donde la ausencia de visión y política estratégicas de contenido hace que sea difícil encontrar actuaciones de calado, pocos han sido los casos en donde los diferentes Gobiernos de la Comunidad han actuado con proyección de futuro. Quizás se pueda mencionar el plan de mejora genética ganadera, los planes de carreteras regionales en sus vertientes oriental y occidental, Cabarceno y la reconstrucción de Valdecilla, nada más merece ser considerado como acción política de futuro.

Parece excesivo que diga esto …?

Que hemos visto en estos años …? pues poner en marcha una supuesta fábrica de fibroyeso que nunca funcionó y ha costado a los cántabros no menos de ochenta millones de euros. No costó dinero pero si causó bastante sonrojo la llamada «Ciudad del cine y de las artes», ya saben, aquellos inversores que de mano de la administración la iban a construir en Miengo con una pasta de 600 millones de euros y la creación de 2.400 puestos de trabajo entre directos e indirectos que fue denominado «El proyecto de la legislatura» por los gobernantes del momento, aunque para proyecto de legislatura, del siglo llegaron a calificarlo, fue el de Comillas, del que se dijo sería «el Oxford de los ingleses» con millones de chinos aprendiendo español en la Villa de los Arzobispos.

Desafortunadamente para Cantabria no son estas las únicas historias que se han presentado cual proyectos galácticos. Como no recordar las expectativas de la mina de zinc en el Besaya con la creación de 2.000 empleos «una maná para el empleo» fue la frase exacta, para explotar «más de 20 millones toneladas» que estaban ahí, en el subsuelo, esperando que alguien se pusiera a ello.

Como olvidar aquel anuncio que la autoridad hizo urbi et orbi sobre la instalación en Cantabria de la primera fábrica de baterías para coches eléctricos en España y la creación de 9.000 empleos que se emplazaría en el Polígono de la Pasiega. Por cierto : Ya empieza a mosquear tanto interés con el dichoso polígono. Aunque no fue para la Pasiega, la propuesta de utilización del aeródromo en Valderredible para su transformación en helipuerto es una de esas ocurrencias auténticamente pedáneas.

Hay que admitir que en los últimos tiempos lo pedáneo se ha impuesto en la política regional, ahora se anuncia un parque acuático para Torrelavega, una línea fluvial de pasajeros entre Suances y Torrelavega ( contengan la risa ) mientras que las realizaciones concretas muestran la realidad más pedánea : Inauguración de área de descanso en Trasierra, aportación económica para mejorar una finca municipal en Valdecilla o apoyo para «poner en valor» el lavadero de mineral de hierro en Obregón.

Estos son ejemplos de lo ocurrido en Cantabria durante años, mientras viendo pasar el tiempo la población envejece, somos más pobres, trabaja menos gente, hay más parados y el futuro no ofrece esperanza.

Todo ello ante una sociedad acomodaticia, silente y felizmente instalada en la indiferencia. Joder ¡¡¡ que hastío.

 

 

Publicado en General | Deja un comentario

Aprendices de brujo

La actividad en los entresijos de la política han dado de lo mejor y también de lo peor de la condición humana. Cuando señalo esto me refiero únicamente a la actividad política democrática, las dictaduras o los regímenes iliberales tienen represión a la que hay que denunciar, combatir y despreciar.

La fontanería política, término que hizo fortuna a partir de los acontecimientos ocurridos en el Hotel Watergate al inicio de la década de 1970, es una actividad necesaria (que voy a decir yo …) que hay que realizar con seriedad, respeto por las instituciones y el común.

Por medio de la «fontanería política» se analiza el panorama, se pulsa a la opinión pública, se diseñan estrategias y se lanzan campañas de comunicación para que estas lleguen a la gente que posteriormente tomarán votando lo que más les convenza … o convenga.

Las personas tiene sus propias percepciones de la realidad, de lo que en cada momento  está ocurriendo, pues tanto el político como la acción política que este pueda desarrollar no es lo que es, ni siquiera lo que ellos desean que sea, son lo que los votantes perciben, no otra cosa.

Aquí se encuentra por lo tanto la cuestión clave, lo que en definitiva se trata es de  conocer al electorado, interpretar sus demandas y tratar de dar respuesta a las mismas, que otra cosa es cuando los aprendices de brujo trufados de soberbia comienzan a diseñar sus teorías de juegos pasando por encima de la opinión de la gente, creyendo que esta podrá ser manipulada o dirigida, cosa nada sencilla, pues para ello habría que hacer un trabajo constante y muy largo en el tiempo que no siempre se culminaría con éxito. Esto es lo que suele pasar, no triunfan las ocurrencias del momento planteadas sobre hipótesis no contrastadas por la realidad y confundidas por una opinión publicada en el ecosistema de medios de comunicación subvencionados o influidos por «lo público», llegando a equivocar la opinión o los estados de ánimo de la gente con lo que ellos  propician.

Hemos visto en estas últimas fechas como desde espacios públicos institucionales algunos aficionados a la brujería política han movido sus fichas tomando decisiones que no son controlables, que se apartan por completo de lo previsto por los aprendices de Doctor Bacterio, que han tratado desde la fontanería política actuar sin que ello afectase a la vida de la gente e incluso a ellos mismos.

El caso murciano en donde se ha pretendido cambiar un gobierno autonómico rompiendo una coalición gobernante es ejemplo de consecuencias no previstas por los alquimistas : Camino a la autodestrucción para uno de los promotores de la censura, convocatoria de elecciones autonómicas en la Capital del Reino que tendrán lectura nacional, cambios en el Gobierno de la Nación, partidos que se estima serán damnificados electorales, otro partido que aparecía sin rumbo claro reafirma su proyecto y algunos políticos que como juguetes rotos se quedarán por el camino. Además de esto, una sociedad cada vez más tensionada en unos momentos que la Nación requiere todo lo contrario, pues los partidos deberían estar explorando todas las vías de colaboración posible para afrontar una situación que ha traído miles de muertos, ruina económica y pérdida de libertades ciudadanas. Ah ¡ además lo que ha provocado todo esto, la moción de censura en Murcia, no ha prosperado.

Todo este pandemonium lo han incitado unos aprendices de brujo que se pusieron a enredar creyendo que podían cambiar las cosas como si de un guión televisivo se tratase y lo que han traído han sido consecuencias para mucha gente, aunque los perpetradores del embrollo continuarán en sus puestos como si nada de esto fuera con ellos.

Publicado en General | Deja un comentario

Pagad malditos, pagad ¡¡¡

Si por esas cosas que tiene la vida  tropezáramos con un ladrón de bancos y le preguntásemos por qué los atracaba este nos respondería : Porque es ahí donde está el dinero.

Si preguntásemos al Estado para que sirven los ciudadanos este nos diría : Los que trabajan en la economía productiva para ser esquilmados a impuestos.

Este es el destino cruel que espera a los ciudadanos, ya sean autónomos, profesionales, empresarios o asalariados de la economía real y productiva : Trabajar para pagar y pagar impuestos al Estado.

No deja de sorprender que muchos de los contribuyentes que obtienen sus ingresos trabajando en la economía de mercado, la real, la única productiva, cuando hablan de impuestos detengan su argumentario en el IRPF y no vayan más allá, sorprendiendo sobre todo que la sociedad no sea consciente del esclavismo impositivo que padece, en donde el IRPF no es nada más que el principio de una larga serie de impuestos. Figuras impositivas las llaman ….

Pues bien, todas estas «figuras impositivas» que comienzan por el IRPF continúan con el impuesto sobre Patrimonio, ese con el que se penaliza a los ahorradores, continuando con el de Sucesiones y también con donaciones, para que no se le ocurra a nadie darle dinero a un hijo que acabados los estudios quiera iniciar cualquier negocio o actividad profesional.

Esto es así, de entrada, sin mayor esfuerzo. Si además pretendemos vivir preparémonos a pagar impuestos por el combustible, la luz que consumimos en casa o el butano que gastemos. Nada se libra de la voracidad estatal.

Si conducimos no solamente pagaremos al Estado impuestos a cuenta del combustible que utilizamos, pagaremos impuesto de circulación, por aparcar y por tener una licencia para los vados del garaje. También los inherentes al seguro obligatorio de los vehículos.

Si somos adquirientes de una vivienda pagaremos en primer lugar Transmisiones Patrimoniales, seguido de Actos Jurídicos Documentados y la Plusvalía, además los pagos al Registro correspondiente y si como es lo habitual en España se formaliza un crédito hipotecario ahí volverán a clavar de nuevo con Actos Jurídicos Documentados. Todo ello acompañado del Impuestos de Bienes Inmuebles que hay que satisfacer todos los años.

Además de esto, los empresarios, autónomos o profesionales, es decir héroes,  continúan pagando el  Impuesto de Sociedades, cotizaciones sociales, los impuestos con los que se gravan los bienes intermedios, los que se suman a los costes energéticos, los beatíficos impuestos «verdes» y por supuesto el impuesto de Actividades Económicos, las cotizaciones de autónomos o las obligatorias cuotas a colegios profesionales.

Todo es pagar y más pagar impuestos por cualquier tipo de actividad, con cualquier disculpa. Se paga por tener una licencia de caza, por tripular un bote, por asistir a una representación operística, por las aguas, los desagues y las basuras. Incluso pagamos impuestos cada vez que compramos leche, pan, unos zapatos, un paraguas o los medicamentos que podamos necesitar.

Toda esta sangría fiscal  es para mantener al Estado y la inhumana burocracia que producen el Gobierno de la Nación, Comunidades Autónomas, Diputaciones Provinciales, Cabildos Insulares, Mancomunidades, Ayuntamientos, Pedanías, Juntas Vecinales, Entes, Observatorios … todos gastando  nuestro dinero,  generando deuda.

La situación como la conocemos hasta este momento es difícil que pueda soportarse   mucho tiempo más, tres millones de empleados públicos, cuatro millones de parados y otro millón en ERTES , además de nueve millones de pensionistas que suman en conjunto a  diecisiete millones de personas consumiendo los recursos que generan dieciseis millones de personas, que en la economía productiva real sostienen este elefantiásico sistema.

La gente tiene derecho a rebelarse ante esta situación, como tiene hacerlo ante cualquier otra tiranía, la de un Estado que lleva demasiados años actuando irresponsablemente, aumentando su estructura y cada vez con más gente dependiendo de menos personas que lo sostienen, colocando a la Nación en una situación muy delicada que no se podrá mantener mucho más tiempo y que no sabemos como acabará.

 

Publicado en General | 1 comentario

La democracia y las leyes

Hagamos un panel comparativo. En un lado pongamos a los países con superior nivel de renta, con el PIB per cápita más elevado, mayor esperanza de vida al nacer, menor mortalidad infantil, los mejore índices de alfabetización, con las condiciones laborales más seguras, con mayor población lectora o en donde se conculcan menos los derechos humanos…. saben que aparecerá ahí …? pues que los Países en donde esos estándares son más elevados son todos democracias, mientras que los que se sitúan con los peores datos son todos dictaduras o regímenes iliberales con algunas formas pseudo democráticas.

Entonces cual es la diferencia …? la diferencia estriba en que las democracias se sostienen sobre leyes que emanan de legislativos con legitimidad democrática salidos de elecciones libres, mientras que las dictaduras no.  La libertad.

Estamos atravesando la peor crisis que se recuerda en España desde el final de la guerra civil, mucho más dañina que la desatada en 1973 con la crisis del petróleo o la situación hiper inflacionista que obligó a los Pactos de la Moncloa en 1977, por no hablar de la sufrida en 1992 o la más cercana en el tiempo y el recuerdo, la que se gestó entre 2008 y 2011.

La crisis actual que además de económica es sanitaria, se encuentra con un problema añadido como consecuencia del «Estado de Excepción» : La baja intensidad de actividad  y el menor control que puede ejercer el Legislativo.

Si algo caracteriza al sistema político español es que en realidad no existe separación real de poderes, en España tenemos una separación de funciones, puesto que el Jefe del Partido que gobierna, además del Ejecutivo, controla el Legislativo por medio de los Diputados de su grupo que le deben el escaño y además «mete cuchara» con los nombramientos del Tribunal Constitucional o el Consejo General del Poder Judicial sabiendo de sus nombramientos posteriores. Todo esto rebaja la calidad democrática puesto que hace las leyes más unidireccionales e impera el Decreto Ley como norma habitual, no como una excepción.

En estos momentos críticos para la Nación, con un Producto Interior Bruto cuya caída en 2020 ha sido del 11 % y con las estimaciones apuntando a otro descenso significativo para el primer semestre de 2021, es cuando más conveniente sería que toda la arquitectura legislativa necesaria para salir adelante emanase de un Parlamento con plena actividad  debatiendo y aportando libérrimamente.

Afrontar únicamente desde el Ejecutivo toda la situación sanitaria y económica provocada por el CORONAVIRUS ha sido un error, que aunque legal, no aporta mayor legitimidad democrática a las decisiones adoptadas, ya hayan sido estas de salud, económicas, de orden público, represivas o coercitivas, pues se perciben como intereses de gobierno o partido / s, lo cual esteriliza su eficacia en primer lugar y daña la visión  plural de conjunto retardando la necesaria salida de esta cruel situación.

Esta debería ser la principal cuestión, la calidad democrática, la calidad legislativa, el espíritu de unas leyes  dando cauce para todos, no únicamente para los poderes gubernamentales  que actúan siempre bajo el impulso de convertir sus deseos en órdenes no sujetas a contrapoderes, ni a la opinión pública, a la que se pretende distraer con propaganda en unos medios que no desean independientes, sino convertir en  meros agradaores.

Publicado en General | Deja un comentario

Santander : La decadencia de mi Ciudad

Soy de Santander, un STV, amo mi Ciudad, la quiero ver dispuesta, cuidada, competitiva. Me duele todo lo malo que la ocurre.

Santander, sin necesidad de profundizar en muchas derivadas al respecto, era competente, dinámica, el motor de Cantabria y ocupaba un espacio notable en el panorama Nacional, más allá de su importancia cuantitativa.

Esta posición ha experimentado durante los últimos años un deterioro apenas percibido  inicialmente, pero que nos coloca ante el espejo de una ciudad que se desangra por el abandono a que la someten quienes tienen las mayores responsabilidades y que en estos años han contribuido con su desempeño a dotar de contenido los principales manuales sobre gestión de la incompetencia.

Quizás uno de los ejemplos más notables sobre incapacidad estratégica y de futuro sea la ausencia de un Plan General de Ordenación Urbana, PGOU, que es algo más que señalar en donde se plantan casas. Se trata del documento base sobre el que se asienta el proyecto y futuro de Ciudad tanto en los ámbitos ciudadanos, como de recreo, comercial, profesional, empresarial y económico. Pues bien, en Santander estamos atascados en ello desde hace años, demostrando una impericia institucional que explica en buena medida el declinar socio-económico de Santander.

Santander que es la Capital de Cantabria y el municipio con mayor número de habitantes  está perdiendo población de manera constante, del entorno de los 5.000 habitantes en los últimos años, lo cual lleva a su vez a la pérdida de peso específico en la Comunidad Autónoma. Esta falta de concentración de masa poblacional, profesional y económica lleva, tal como lo reflejan los datos disponibles sobre renta, a la disminución de la misma, así Ribamontán al Mar con 27.187 euros, Santa Cruz de Bezana con 25.653 o Castro Urdiales con prácticamente otros 25.000 euros, superan a un Santander que con 24.300 euros de renta disponible se coloca al miso nivel de Villaescusa, perdiendo el liderazgo que tradicionalmente ostentó y que en comparación con otras Capitales de Provincia estamos en los mismos rangos que puedan tener Burgo o Palencia, ciudades que hasta no hace tanto tiempo superábamos claramente.

Como hemos llegado a esto …? pues básicamente por una concatenación de actuaciones en donde Santander ha ido perdiendo pulso en sus activos, además el mencionado PGOU que deja las posibilidades de implantación empresarial en los limbos burocráticos, el Festival Internacional de Santander se muestra incapaz de atraer a nadie con sus programaciones tipo «Fiesta de la vendimia» o con la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, cuyo atractivo se ha quedado más triste que la imagen del equipo rectoral que contractualmente la dirige.

También tienen su aquel los proyectos anunciados con gran alharaca, caso del Banco de España, que sigue esperando que el Archivo Lafuente y el Reina Sofía sean una realidad para acompañar la oferta y posibilidades santanderinas en lugar de un edificio cerrado sin utilidad, o la incuria en la que se encuentra el Museo Municipal, que después de un indignante incendio continúa  cerrado cuatro años después, a lo que además tenemos que sumar la calamidad que se ha apoderado de las playas de Santander, uno de los recursos más determinantes de la oferta turística que tiene la Ciudad y que está sufriendo una acción política pedánea, afectando a un sector que aporta del entorno del 12 % del Producto Interior Bruto.

No son estas las únicas calamidades que la Capital de Cantabria está tolerando : La Machina, acotada entre la Grúa de Piedra y el Palacete a causa de fallos estructurales sigue sin resolverse, la zona portuaria del Pesquero inacabada, con un lamentable estado crepuscular que desanima al santanderinos más entusiasta.

No son estos los únicos problemas de Santander, son más. Se continúa con una política vetusta aferrada al estilo caciquil de contratación años 70, los de la chapucilla sin más visión que la obruca del momento, la que permite que los contratistas te «chuleen» y se tenga descuidado y sucio el casco urbano y con ocurrencias que llevan a proponer horteradas como la del espigón de Puerto Chico o ponerse muy «cool» con los carriles bici que fastidian la vida de los automovilistas junto con otras melonadas que producen bochorno. Esta es toda la visión de futuro que se tiene.

Mientras tanto seguiremos languideciendo, disminuyendo población, renta, envejeciendo la Ciudad y perdiendo atractivo para personas y empresas. Todo ello sigilosamente, sin desastres aparentes, ensimismados en una belleza natural cada vez más degradada, con unos gobernantes que no saben que hacer con Santander, la en otros tiempos orgullosa Ciudad del Norte de España Capital de la Comunidad Autónoma de Cantabria.

Publicado en General | Deja un comentario

España tiene un Estado mostrenco

Siempre ha querido vivir en un país que funcionase como funcionan los Países Bajos, Luxemburgo o Austria, en Estados que cumplan sus cometidos, además que estos fueran escasos, que el dinero que arrebatan a sus nacionales alcanzara rendimientos óptimos y que la administración pública no fuese un manirroto que tira por los desagues  de la incompetencia el dinero de los contribuyentes.

En España, 43 años después de las Elecciones Constituyentes y 42 del Referéndum Constitucional, el Estado «lo público» ha sido la gran barragana del trabajo y del esfuerzo de sus gentes, cultivando con verdadera fruición el arte de dificultar la vida a los administrados.

Soportamos un Estado con una estructura enorme, ineficiente y cara, muy cara. Tenemos Gobierno Central, Comunidades Autónomas, Diputaciones Provinciales, Cabildos Insulares, Mancomunidades, Ayuntamientos, Juntas Vecinales, Pedanías, Entes, Empresas Públicas y otra multitud de «chiringuitos», observatorios, patronatos, etc … todos ellos con dos características en común : Son ineficientes hasta la desesperación y desdeñan a los contribuyentes que los mantienen.

Este Estado omnipotente e incompetente que coloniza directa e indirectamente el 50 % del PIB y que necesita arrebatar 3,7 euros a los contribuyentes para aportar solo uno a ese mismo PIB, se ha situado en unos niveles de deuda del 128 % del Producto Interior Bruto.

Esta locura burocrática sostiene entre su maraña a tres millones de empleados estatales que paradójicamente disfrutando  de salarios medios situados en el entorno de los 25.000 euros, son mantenidos por trabajadores de la economía productiva con sueldos medios de 17.000 euros. Si, han leído bien.

Ha sido aparecer la pandemia en nuestras vidas para que este manirroto e incompetente Estado muestre impúdicamente su inutilidad. Ha bastado que el 3 % de la población esté afectada para que veamos lo incapaz que es, acuciada por todo tipo de problemas, desde la falta de suministro de jeringuillas o vacunas que ha provocado una sensación de angustia entre la gente que esta no se merece, hasta el abandono de otras atenciones.

No obstante esta situación tiene partidarios que defienden lo estatal, convirtiendo sus propagandistas la mentira en una de las bellas artes, pues es incomprensible que se pueda tener el menor respeto intelectual por un Estado que no actuó diligentemente ante el CORONAVIRUS, que seguidamente colapsó el sistema, que las mascarillas eran objetos superfluos, que las vacunas no acaban de llegar con la frecuencia que se necesita o que incluso hasta escasean las jeringuillas, provocando todo ello una ansiedad e intranquilidad brutal a las personas. Ello sin mencionar, aquí y ahora, una situación económica que arrasa con empresas y empleados.

Mientras tanto vemos a unos ciudadanos que contemplan mudos todo lo que está ocurriendo y ven pasar por delante de los turnos de vacunación a sindicalistas, alcaldes, obispos, espadones y progenitores de cargos públicos varios, sin que ocurra nada, no se si por temor a un Estado trufado de bondades que la realidad no ha podido nunca demostrar.

No se dan cuenta, quizás tampoco quieran dársela, que recurrir al Estado para que les arregle la vida es siempre una mala decisión y sobre todo muy peligrosa, ya que el Estado no garantiza nada, nunca ¡ ( excepto la merma de libertad ) para los ciudadanos que le soportan con su dinero y su paciencia.

 

Publicado en General | Deja un comentario

Que pasará en 2021 y II

Continúa del anterior …

El consumo, principal componente del PIB caerá un 16 % por aumento de los desempleados de una parte y la contracción del gasto por otra como consecuencia de la desconfianza que se tiene en la situación. También  el paro  lastará el futuro de las pensiones y los ingresos previstos, que contraerán la demanda interna haciendo inviables las previsiones (en modelo el papel lo aguanta todo) de recaudación de impuestos reflejados en los PGE. Todo ello como consecuencia de una difícil situación con cuatro millones de parados y otro millón atrapados en los ERTES que dibuja una situación desoladora en cuanto al futuro empujando a la emigración, además de un 40 % de  paro juvenil preludio de una generación sin expectativas, con proyectos de vida frustrados que los convertirá en jóvenes airados, empobrecidos y con salarios como Chequia.

Además de estos datos nos encontramos con otras realidades que llegadas de aluvión con la pandemia e impulsadas por la situación parece que vienen para quedarse definitivamente.

Así, la medicina, primera actividad afectada por el CORONAVIRUS tardará años en volver a la normalidad, pues lo cierto es que han dejado de atender muchas necesidades y ahora hay que ver cuantos pacientes están en peligro real en una sanidad que durante tanto tiempo algunos se llenaron la boca diciendo que era la mejor del mundo y que llegada la hora de la verdad pareció no serlo tanto. Lo que hace falta de verdad es visión para afrontar cambios imprescindibles como la telemedicina, algo más que llamar por teléfono y  no ser atendidos, la implantación definitiva para todos los casos de la receta electrónica añadido con la medicina a distancia que la tecnología ya permite, todo ello si los diecisiete sistemas interiores lo  consienten, que no está nada claro que un cambio tecnológico y preventivo en profundidad sea admitido por el prurito de las sacrosantas competencias autonómicas.

Tendremos también que acostumbrarnos a vivir en una nueva movilidad, que será algo más que fastidiar a la gente con estúpidos carriles bici, la reordenación de la comunicación de las vías públicas deberá tener muy presente la atención de las necesidades con la aplicación de recursos tecnológicos y de traslado adecuados, que establecerán modelos de burbujas, tanto sanitarias como de trabajo, comerciales o actividades culturales.

El mundo profesional que se ha visto claramente afectado por esta pandemia ha dado un impulso claro al teletrabajo que irá en aumento y será lo habitual. Las viviendas alcanzarán mayor valor cualitativo, serán lugares para algo más que dormir, con espacios  desde los cuales tele trabajar que requerirán dotaciones e infraestructuras básicas seguras, con funcionamiento sin sobresaltos y que por medio de la destrucción creativa hará que los espacios para oficinas declinen paulatinamente su importancia, igual que las video conferencias, con la implantación definitiva de sistemas como Zoom o Skype, se implantarán en detrimento de viajes, las reuniones presenciales y el presentismo con los horarios infernales existentes hasta el momento.

Todo estará además condicionado por factores que influirán claramente sobre España sin que pueda influir, o muy poco, sobre ellos. Las guerras comerciales, el petróleo, clave en un País como el nuestro dependiente al 88 %, los movimientos de inmigrantes ilegales que han olido como los tiburones la sangre que España permanece inane ante la situación o la cada vez mayor irrelevancia ante la Unión Europea por lo poco fiables que nos consideran, además de las injerencias de los regímenes iliberales cuando no directamente dictaduras y muy importante : la orfandad tecnológica que sufrimos en un mundo cada vez más necesitado de ella.

En este pasado 2020 hemos ganado en miedo, en incertidumbre, existe gran inquietud por  ver cuando pasará todo y que traerá 2021, que viendo la mediocridad de las estructuras y de quienes toman decisiones a todos los niveles, no podemos asegurar que se afronte con garantías.

Publicado en General | Deja un comentario