Había quedado para almorzar con José Ramón Saiz, viejo compañero político de los tiempos de U.C.D. Esta es una buena costumbre, además de almorzar habitualmente con más personas J.R. y yo quedamos solos , hablamos , analizamos la situación, hacemos prospectiva y somos inmisericordemente crueles con la estupidez y los estúpidos.
Cuando entramos al restaurante en la calle Burgos de Santander José Ramón me entregó un papel doblado, lo abrí y no pude menos ( después de leerlo ) que soltar una carcajada.
Lo que José Ramón me había entregado era un oficio del Juzgado de 1ª Instancia de Torrelavega en donde el Juez de Instrucción solicitaba al Alcalde de la localidad a «fin de que se digne informar» de una persona acusada por delito de estafa.
Lo verdaderamente desopilante, lo que me hizo soltar la carcajada inicial, fue ver que la información que se solicitaba era la siguiente. Exactamente la siguiente : «Se digne a informar a este Juzgado acerca de la verdadera conducta moral tanto pública como privada del referido procesado; sus virtudes y vicios, hábitos y tendencias , buenas o malas compañías; si dicho procesado es un delincuente ocasional o un perverso, un incorregible o un malvado». Así pedida , en esos términos , con dos …
Ah ¡¡¡ se me olvidaba decirles que el citado oficio del Juzgado de Torrelavega data del año 1930 , en el reinado de Alfonso XIII , pero la cosa no se crean vds. que ha mejorado mucho, la intromisión de los poderes públicos en la vida de la gente es constante, de manera contumaz. Ahora tenemos la insólita petición de la asociación de un cuerpo de funcionarios que ha pedido públicamente, sin cortarse , poder actuar de incognito y utilizar espias ….?
Lo peor , lo que mayor desazón produce , es que ante este gravísimo ataque a los ciudadanos nadie ha dicho nada. El silencio estruendoso …

Herr Österreicher, no se asombre ud. Basta con leer algunas sentencias de sus señorías para, no solo llorar, sino ponerse a reir como mal menor y más saludable. Así resulta que, la Justicia y todo lo que le rodea se haya llegado a convertir en una de las instituciones peor valoradas