El pasado 27 de Enero este Machinero publicó en esta Revista Digital «ea…ea…ea…la Cámara se cabrea». Escribía sobre la decisión tomada por el Gobierno de suprimir el pago obligatorio a las Cámaras de Comercio, de tal forma que estas organizaciones parasitarias dejaban de quitar su dinero a quienes al contrario que ellos se lo ganan con su trabajo.
En ese mismo artículo finalizaba diciendo que lo trágico de la cuestión es que había tenido que ser un sectario que desconfía de la libertad individual quien nos había librado de la prepotencia y chulería de las citadas organizaciones.
Decía también que por las mismas fechas las Cámaras de Comercio estaban publicando anuncios en los periódicos en donde advertían a los empresarios y autónomos que tenían pasta pendiente de cobro y que pensaban hacer lo que siempre mejor han hecho : Arrebatar a los empresarios su dinero.Por supuesto con multa y recargo.
Teía razón cuando lo escribí. Me acaba de llegar la «Notificación de Providencia de Apremio» por la cual estos tipos de la Cámara de Comercio de Santander me reclaman una pasta con su correspondiente recargo de apremio.
Es evidente que para evitarme mayores problemas voy a ingresar a estos sujetos el dinero que me arrebatan de una forma moralmente indecente, pero pienso hacerlo el el último segundo del último minuto, de la última hora del último día hábil, como simbólica forma de expresar el profundo desprecio que les tengo.
Ya se que no es consuelo, pero yo también he tenido que pagar este… ( poner aquí el insulto que cada uno quiera )
la rebelion social, herr osterreicher, la rebelion social.
Ese es el mensaje del siglo XXI
Pero con guillotina D. Gato , con guillotina.