El 25 de Mayo de 1957 se firmaron en Roma los dos tratados que daban existencia a la Comunidad Económica Europea, seis meses después, previa aprobación en los Parlamentos de los países fundadores, entraron en vigor.
Aquella fue la actuación de políticos con visión de futuro y amplio recorrido que con un discurso de superación abrian el mayor espacio de libertad política y económica que podía imaginarse.
En este medio siglo la Unión ha pasado de los seis miembros fundadores a los 27 actuales, con un aumento cada vez más insoportable de burocrácia y de burócratas.
La Comisión , el Consejo, el Parlamento, el Tribunal de Justicia se han convertido en una elefantíasica estructura que continuamente, sin desmayo, reclama más medios, más personas, más dinero.
En la UE ahora mismo 170.000 burócratas, 170.000 aparatichs, se encuentran ocupados inventando problemas a la gente para justificar su propia existencia, ignorando la opinión de estas mismas personas a las que teoricamente deben servir, siendo tan omnipotente esta maquinaria que los pocos europeistas convencidos que nos hemos manifestado siempre contrarios a la voracidad insaciable que se estaba gestando en el seno de las Instituciones de la UE no encontramos eco ninguno.
A esta falta de receptividad que tenemos quienes reclamamos menos parásitos del presupuesto, menos burocrácia y más libertad para las personas , los capitales y las mercancias y de una manera u otra tenemos relaciones con la UE y acudimos a Bruselas, a Luxemburgo o Estrasburgo a las diferentes Sedes del puzle comunitario, vemos como se está instalando tal sensación de impunidad entre estos aparatichs, que con total desfachatez y cara dura han habilitado fondos por un importe de 155.750 € para crear un «Pub modelo irlandes» en Gibraltar o han otorgado una subvención de 59.000 € para la celebración de unas «Fallas valencianas» en la cidad británica de Nottinghamsire, aunque los más enternecedor son los 81.000 € que han dedicado a los «Baños arabes aire de Sevilla» y que decir de las 20 máquinas de cafe compradas para sus burócratas con un coste de 5.000 € por unidad…….eso si luego tuvieron que quitarlas porque estas fámulas del presupuesto comunitario protestaron , ya que según ellos daban al café un cierto sabor a niquel.
Claro que aunque objetivamente esto es sin duda una trapacería, no es ni comparable con los 2.400 millones de €, si 2.400 millones, que la Unión se gastó en propaganda a lo largo del año de grácia de 2008, además de otros 9,6 millones gastados en explicar porqué es necesario este gasto y por si todo esto fuera poco la tele que no falte, 40 millones de € gastados para EuroparlTV que fue vista por la homérica cantidad de 120.000 personas.
Estos son únicamente algunos de los ejemplos del despilfarro obsceno que se está produciendo ante nuestras narices sin que pase nada, sin que nadie proponga lugar alguno para instalar un cadalso.
Pero bueno, por lo menos no se aprobó aquel proyecto de Constitución Europea, aquel engendro intervencionista y planificador redactado por el receptor de los diamantes de Bokasa, aquello habría sido la puntilla para la libertad y habría institucionalizado definitivamente el paraiso de los burócratas.
Por favor ponga en marcha una ONG que se llame Caraduras sin fronteras.
Escandalizado me deja el artículo por más que ya hubiera oído hablar del despilfarro sin control. Hoy he desayunado con la noticia de que los fastos para la presentación de la (protocolaria y rutinaria) presidencia española de la Unión Europea para el presente semestre sobrepasa los 600.000 € (con Gallardón de palmero). La realidad vuelve a superar la ficción. Me adhiero a su pataleo Don Alfonso
Más que pataleo abofeteamiento me gustaría.