Es incomodo manifestarse públicamente sobre los atrabiliarios miembros de la tribu del pesebre kultural, siempre tan dispuestos, tan decididos, tan valientes, con tanto coraje cívico para reclamar subvenciones.No es comodo discrepar o dudar de los incontables méritos que atesoran estos cobrafantas de la kultureta, porque como son incapaces de ganarse la vida por medio de una obra que interese a las personas y en consecuencia se muestre dispuestos a pagar por ella, necesitan las subvenciones, es decir nuestro dinero, para seguir dándose la vida padre, por lo cual cualquiera de los sometidos al saqueo kultural que se muestre disidente , será inmediatamente estigmatizado por estos bienechores de la humanidad.
Digo esto como consecuencia de la entrega el pasado 27 de Octubre en Santander de las medallas de las Bellas Artes. Sin entrar a valorar los hipotéticos méritos de algunos de los chapeados, sin cuestionar la existencia de tales galardones o la legitimidad que puedan tener ambos, los galardones y los galardonados, sobre lo que me detendré es sobre el discurso, soflama o lo que sea del oceánico interprete de Don Diablo, el del «Beso Chiquitín».
El homérico interprete de Don Diablo fue encargado por el Komando de la Kultura para actuar como portavoz; en su intervención nada nuevo, nada que no sea la cinta sinfin victimista que tan profusamente utilizan. Vean algunos pasajes de la intervención del impagable Bosé : «Somos potenciadores, divulgadores y mejoradores de las bellas artes» para continuar diciendo » Mímennos.Pedimos que no nos desamparen, que no nos dejen huérfanos».
Después de estas y otras frases lacrimógenas, se lanza al cuello de los asistentes dejando claras sus intenciones y reclama » Amparo ,protección y leyes y también complicidad fical»……más cariño…anda ya, lo que quieren es pasta, nuestra pasta, la que producimos los ciudadanos trabajando.
Este discurso alimenticio que se marcó Bosé y que empieza a ser conocido como «El manifiesto de la Pasta» nos sitúa ante una cruda realidad, la de estos comecaviar que se creen superiores al resto de mortales, que se creen superiores al taxísta, al comerciante, al fontanero , al informático…..a todos los que en una España real nos levantamos todos los días a trabajar, a vivir de nuestro esfuerzo con el legítimo deseo de prosperar. Es a nosotros, a todos nosotros, a los que estos errabundos de la kultura quieren que nos quiten nuestro dinero, quieren que el Gobierno los mantenga con nuestros impuestos.
Esta es la realidad y no otra, esto es lo que el intérprete de Don Diablo pedía, nuestra pasta , en un acto que por otra parte me dejó desolado al comprobar que Paquirrin no se encontraba presente en la entrega de la sin duda merecidísima medalla de las Bellas Artes a Francisco Rivera.
Algo me dice que está Vd. un poco molesto, D. Alfonso. Menos mal que ha sido el hijo del torero y la modelo el que hizo de portavoz y no su amiga la señora Bardem, porque no quiero imaginar los adjetivos con que hubiese aderezado este artículo ni el tamaño de la úlcera que le habría salido. Ayer domingo en El Mundo, David Gistau nos hablaba de estos chicos, antes abanderados del no a la guerra y ahora mudos borreguitos de ceja levantada y mano extendida, incorruptibles defensores de lo propio (su pasta y su status) e incansables amigos de lo ajeno (el pesebre público, si).
Lo que sucede es que ellos no son la cultura ni la representan, y sobre todo, no deben hacernos perder la perspectiva. Por más que uno suscribe lo que Vd. dice y más allá del mosqueo ante tanto dislate, lo que convendría es dar sentido a la función publica, la del apoyo a la cultura (que también es educación), a mi juicio tan necesaria de mantener como de despolitizar. Un saludo
Totalmente de acuerdo D.Miguel, pero su fina perspicacia habrá observado que me refiero al Komando Kultural ,en ningún caso hablo de cultura.
Bueno, menos mal que si nos asomamos a esta página alguine escribe y describe la verdad sobre esta banda.
HAce algun tiempo, los bufones hacian reir a los reyes. Incluso antes los trovadores cantaban sus melodias para lánguidas damas aburridas en sus castillos.
En España seguimos pretendiendo que el canto es la imagen de la Cultura y como tal Cultura –así con mayusculas –debe ser subvencionada, como otrara se hizocon los bufones y los trovadores.
El problema es que tengo para mí que la Cultura no es emitir gorgoritos sin desafinar, ni siquiera componer canciones. La Cultura es tambien componer una sinfonia, elaborar un pensamiento filosofico, pintar un cuadro, escribir una novela o un ensayo, y todo ello sin más animo de lucro que el propio placer que ello produce. Aunque la sociedad, luego se lo pague. Pero esgrimi como CULTURA , y por ello merecedero de la subvencion, a quines se dedican al arte del titireterismo o el gorgorito, pues que no.