Para llorar. Pero muy amargamente, sin consuelo, que esto no tiene arreglo inmediato.
Diran ! pero que le pasa a este tipo¡ estará bajo los efectos de algún psicotrópico……?pues no, lo que pasa es que todos los indicadores socio-económicos que veo pasar por delante son desoladores y aunque en algunos momentos estos puedan parecer inconéxos lo que muestran es un paisaje de botellón. Para llorar.
Dicho esto veamos alguno de estos indicadores : Tasa de Paro en España 20% dato por supuesto maquillado por la científica metodología de enviar desempleados a hacer cursos de macramé y sacarlos de los registros. Estos datos se hacen aún más dolorosos si se comparan con las Tasas de Paro de Austria u Holanda , el 5% , o con los datos de Francia, Alemánia o el Reino Unido que se encuentra entre el 9 y el 10 %.
Porqué estas diferencias, que maldición hace que tengamos que soportar esta catástrofe. Lo que sabemos es que el trabajo en España es muy intensivo en mano de obra y menos en formación tal como reflejan los datos. En España el porcentaje de bachilleres entre las personas activas es del 51% , mientras que la media de la OCDE es veinte puntos superior hasta situarse en el 71%.
Estos datos no deben sorprender si tenemos en cuenta que nos encontramos en comprensión y desarrollo de materias como matemáticas, lectura y ciencias en el vigésimocuarto lugar por debajo de la media de la OCDE en cuanto a nivel educativo, asunto que nos dolerá como Nación pero en ningún caso sorprender , puesto que con un porcentaje de fracaso escolar del treinta y uno por ciento no podemos esperar nada, sobre todo si vemos que en Países como Polónia el porcentaje de fracaso se sitúa en el 5%.
Bueno pues además de esta información sobre el trabajo y la educación , para hacer las cosa más complicadas está el coste de los liberados sindicales que en España es de 250 millones de € anuales para las empresas, mucha pasta para unos sindicatos cuyas tasas de representación son inferiores a la media de la Unión Europea, superando únicamente a países como Lituania, Letonia y Estonia.
Continuando por este sendero empedrado de obstáculos para el desarrollo del País nos encontramos en otro recodo del mismo a los tres millones de empleados públicos que cual plaga asolan nuestro tránsito. Puestos estos datos frente a los de Alemania que con el doble de población y una estructura federal se desenvuelve con 1,8 millones de empleados públicos es ahondar en la desazón , sobre todo si tenemos la impresión que Alemania no funciona peor que España.
Este calvario sobre la elefantiásica estructura del personal público nos lleva a otras cosas como que las pensiones de los funcionarios situados en el Régimen Especial de Clases Pasivas nos cuestan 530 € anuales a cada familia.
Tener tanto empleado público es algo que no se explica salvo que se quiera fastidiar a la gente, asunto que igual tenemos que estudiar, pués algo tan básico en sus labores como debe ser el pago a los proveedores tiene retrasos de casi 600 días en Cantabria o más de 500 en Baleares.
Muchos nos preguntamos que se puede hacer, se pueden mejorar las cosas..?sin duda, pero como no mejoraremos es organizando para sus altos cargos como hace el Gobierno de la Nación cursillos para «elaborar informes sostenibles» o «dirigir bajo presión», así no …como tampoco contribuirá esa campaña gilipollas de «esto lo arreglamos entre todos» que lo único que pretende es diluir la responsabilidad del culpable precisamente eso, entre todos. Claro que si seguimos siendo subditos ovejunos pensarán que nos merecemos ser engañados con semejante operación de intoxicación y propaganda.
Esto lo arreglamos entre todos echándo a Zapatero.
Me dejas temblando. Me remito a tu último párrafo. ¿que podemos hacer?
Además de lo aportado por Garfield.
Hace años me quedé con una frase que te oí.
“Si quieres que algo no se haga, nombra una Comisión”
Es lo único que últimamente hace el gobierno.
Mas tiemblo.
Yo quiero que me lo presenten, por favor. Al idiota, quiero decir. Al memo que ha parido la grotesca falacia del «estoloarreglamosentretodos.org». Me gustaría conocerlo. Sé que habrá quien diga que es un genio, un brillante sociólogo, publicista o experto en marketing (con perdón) que simplemente ha sabido identificar a la gran manada de capullos que anegan estos pagos y ha decidido convencerlos de qué en ellos está la responsabilidad de revertir la catástrofe. Vale, lo acepto, el mamarracho tiene ojo, pero que conmigo no cuente. Doctores tiene la Santa Madre Iglesia y ellos serán los que tengan que tomar medidas, reestrucutrar la Administración Catastrofoautonómica, reducir el déficit, invertir en desarrollo, promulgar una nueva ley de Educación, etcétera, etcétera, etcétera. Mientras tanto, que no tengan la osadía de trasladarnos el problema que han creado, ¿o es que no nos basta con sufrirlo?, ¿también tenemos que arreglarlo?. Yo sólo estoy dispuesto a hacerlo con mi voto, pero sin asunción de culpa alguna, quede claro. Ah, y el tipo en cuestión es un idiota, puede que un listillo, pero un idiota de marca mayor.